PIPÍ (EDUCAR A LOS ADULTOS Y LOS NIÑOS SE DIVIERTAN)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto cartel promocional

PipíJaime Chabaud, un excelente teatrófilo en todo el sentido amplio del término, tanto como dramaturgo, investigador y un gran conocedor de teatro universal, además de director de la revista especializada en teatro Paso de gato y promotor de la Feria del libro teatral, es autor del texto dramático Pipí.

Esta obra, sostiene el dramaturgo, tiene como objetivo educar a los adultos y los niños se diviertan. Aceptemos su enfoque, lo cierto es una propuesta fuerte, casi sin exagerar, una tragedia moderna para infantes. Un(a) niño(a), quien se orina en la cama, le da pena y vergüenza, por otra parte es torturado(a) psicológicamente por sus progenitores, compañeros de la escuela… El propósito de Jaime es tomar conciencia de no ver el hecho como motivo de regaño y amenazas, sino tratarlo con amor y comprensión.

El texto se estrenó en 2005, monólogo interpretado en aquel momento por Marisol Castillo, quien ahora funge como directora del mismo. Parte de una propuesta minimalista -un banquito y algunos elementos de utilería-. Sin embargo, con ingenio, Elizabeth Cardona “de la nada”, con su diseño de escenografía aparece un monstruo que perturba el sueño del(la) protagonista y se produce la crisis del personaje.

Marisol alterna a un actor y una actriz, cada uno en diferentes funciones, la perspectiva y concepto cambia por completo. Por otra parte -me queda la duda- si el actor está sobre actuado o existe algo más allá de una mera expresión corporal y más bien se trata de una directriz coreográfica. Tuve la oportunidad de ver la función completa con el niño-protagonista, así que vi sus desdoblamientos caracterizando varios personajes, lo criticable es que habla como bobo. La actriz se ve más natural, más convincente, sus emociones son más creíbles; sin embargo, solo tuve la posibilidad de apreciar un fragmento de la puesta, me quedó el interés por presenciarla en su totalidad con ella. El niño y la niña son caracterizados por Miguel Jiménez y Graciela Miguel Hacha.

Reiterando, un texto para la reflexión a cargo de los adultos e infantes, toques de dramatismo y humor, estructura inteligente y fuera de los parámetros convencionales del teatro para niños. En varias escenas, profundo, para algunos, como en mi caso, una retrospectiva y una motivación para comprender a nuestros descendientes.

La producción de la compañía Mulato Teatro se representa en Carretera 45 Teatro, a las 13:00 horas, sábados y domingos hasta el 4 de marzo, ubicado en Lucas de Lassaga 122 (estación del Metro San Antonio Abad), Ciudad de México.