THE ARCHITECTURAL BODY

Texto por Eugenia Galeano Inclán

Cartel del espectáculo

Cartel-THE.ARCHITECTURAL.BODYEn México al igual que en otros países del mundo, para quienes se dedican al arte el camino es difícil, sobre todo, para quienes lo hacen en forma independiente sin contar con apoyo de recursos financieros, patrocinadores, becas o productores. Sólo aquellos que nacen con una vocación definida y que están dispuestos a sortear todo tipo de obstáculos logran expresar su arte. Uno de estos artistas lo es sin duda Francisco Rojas, destacado bailarín y coreógrafo mexicano. Desde pequeño supo que la danza era lo suyo y se entregó a ésta en cuerpo y alma. Para lograr su objetivo de vida ha cursado múltiples estudios en instituciones de prestigio mundial, como la Royal Academy of Dance, Vasar College de Nueva York en Estados Unidos de Norteamérica, el Real Conservatorio Profesional de Danza de Madrid, España; Stepson Broadway con Willy Burmann, Rafael Bonachela en Sydney, Australia y el Ohad Naharin’s Gaga Studio de Tel Aviv, Israel, entre otros.

En su desempeño profesional ha sido solista de la Compañía Nacional de Danza de 2004 a 2009 y de 2011 a 2013. Es el primer mexicano en haber participado en el Australian Ballet y bailarín huésped del Sydney City Youth Ballet, así como Maestro de Ballet en el Center of Dance Development of Australia,  artista residente en Fundación Casa Wabi en 2016 y Residente Coreográfico con los maestros Wayne Mc Gregor CBE y Rusell Maliphant (quien retirara a la prima-ballerina Sylvie Guillem) en el Royal Ballet de Londres, Inglaterra.

En 2013 fundó Convexus Ballet Contemporáneo, que es un proyecto independiente dedicado a las técnicas actuales de danza artística como expresión de arte contemporáneo. Desde esta plataforma, Francisco Rojas ha creado las producciones coreográficas: Proporción áurea,  Identity I, II y III (Identidad I, II y III),  The joy of the evident (La alegría de lo evidente), Ámala, El tiempo perdido no vuelve, Contrapunto,  Run! (¡Corre!), La viuda alegre: reposición coreográfica para la Ópera de Bellas Artes y The architectural body.

Francisco Rojas creó The architectural body (El cuerpo arquitectónico) durante la residencia coreográfica que realizó en Londres. Francisco tomó como inspiración la escultura clásica y los trazos de tres de los más insignes maestros Miguel Ángel (Michelangelo Buonarroti), Leonardo da Vinci y Auguste Rodin. Para su creación, Francisco retomó los capítulos del libro Leonardo da Vinci, de la autoría de Walter Isaacson y realizó varias visitas a las exposiciones Rodin at the Met (Rodin en el Met) y Rodin and the art of ancient Greece (Rodin y el arte de la antigua Grecia) en el Museo Británico. El propósito de Francisco fue el de traducir las disciplinas visuales al lenguaje del ballet contemporáneo mediante movimientos que deconstruyeran la técnica clásica para reorganizar el movimiento geométrico del cuerpo.

Una vez que tenía casi delineada la coreografía de The architectural body, Francisco Rojas convocó a Eduardo Garcilazo para que realizara la composición musical y a Daniela Toscano para que produjera un video. Al trabajar en conjunto estos tres creadores hicieron que The architectural body se convirtiera en un concepto integral innovador y pleno de arte.

En sus propias palabras, Francisco Rojas describe a The architectural body como: “El escenario es una metáfora de la sala del museo donde los bailarines dan vida a la escultura en virtud de los impulsos sonoros. The architectural body es una pieza abstracta, cuya narrativa no lineal, permite al espectador una libre interpretación poética“. Por su parte, Eduardo Garcilazo comenta: “Desarrollé una acústica electrónica para sintetizador y cuerdas; consiste en una obra escrita en dos actos, divididos en cinco movimientos, a partir de las contraposiciones argumentarias de la danza de Francisco, pues es una pieza ex-profeso“.

The architectural body es una propuesta artística donde danza, música e imagen van de la mano, complementándose entre sí. La coreografía está conformada por diferentes técnicas y disciplinas que van de lo clásico a lo más actual. Sobre el escenario se ven splits, giros, estiramientos, deslizamientos, flexiones, contorsiones, ballet en puntas y mucho más. Todos y cada uno de los movimientos tienen su razón de ser y los bailarines los ejecutan en forma magistral. La sincronía con la música y las imágenes resulta impresionante. Los cuadros se suceden unos a otros, los hay de solos, duetos, tríos, cuartetos y grupales. En ciertos momentos predomina la vertiginosidad, en tanto que en otros la acción es pausada y hasta estática cual si fueran esculturas vivientes, o bien, seres que emergen de enormes marcos cual si fueran pinturas. La belleza estética se manifiesta en todo momento.

Queda claro que Francisco Rojas pone el corazón en su arte y se rodea de gente dispuesta a entregarse en igual forma.

Los jóvenes con formación clásica y contemporánea que participan en The architectural body son los bailarines Debby Alarcón, Bryan Basantes, Ana Laura Bustamante, Sergio Nájera, Annie Ponce de León, Erick González Santiago, Carlos Hamshire y el propio Francisco Rojas, ya que funge como coreógrafo, director y solista. Todos ellos desempeñan su labor con particular destreza y pasión.

El vestuario fue diseñado por Marcela Barragán, en forma muy consistente con el concepto, para lo cual utiliza leotardos de fina tela elástica con base en negro, franjas asimétricas blancas y negras, y un toque de vivos colores en rojo, azul, vino o amarillo, dejando en total libertad las extremidades.

La escenografía es creación de Rodrigo Velarde, quien enmarca el montaje proveyéndolo del entorno propicio al recrear la sala de un museo. La iluminación está bien impartida y tiene muchas variaciones.

El video es de Boutique Creativa in The Mood y Daniela Toscano. Imágenes sorprendentes que dotan de luminosidad la escena mediante franjas, formas geométricas y figuras diversas de movilidad constante. La producción es de Convexus Ballet Contemporáneo.

The architectural body es una propuesta muy bien lograda por parte de un equipo comprometido y apasionado. Se trata de un espectáculo dancístico de la más alta calidad que permite ver la danza contemporánea desde una perspectiva distinta, ejecutada a la perfección por jóvenes con bellos y ejercitados cuerpos.

The architectural body cubrió con rotundo éxito la brevísima temporada que tuvo del viernes 10 al domingo 12 de agosto de 2018 en el Teatro El Milagro de la Ciudad de México. Durante los tres días se agotaron las localidades.