VEINTIDÓS VEINTIDÓS

Texto y foto por Marcela Mondragón

 

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 El pasado 2 de septiembre, el teatro Aguascalientes abrió sus puertas para dar la bienvenida a Odín Dupeyrón, quien trajo a nuestra ciudad una hora y media de reflexión y risas a través de una obra que ya cuenta con varias presentaciones en el Estado (y que sigue siendo de gusto en el público). Con una gran afluencia, la gente fue llegando a sus butacas, hasta que por fin se anunció la tercera llamada y el telón se levantó.

La luz se ha apagado y todos esperamos expectantes; con una escenografía sencilla, Isabel Cházaro ha logrado que el público centre su atención en cada uno de los elementos que conforman el escenario; ahí,  yace una cama, un escritorio, una puerta grande al centro y una iluminación colorida que nos incita a no dejar de ver la silueta de los árboles, aquellos que adornan las paredes del cuarto de Verónica Domínguez (nuestro personaje central); finalmente un reloj digital que marca la hora en color rojo, los números son tan grandes que es inevitable observar cada minuto que pasa, minuto que seguramente a más de uno dejó pensar que “todos tendremos una hora final”.

 

El tema de esta obra, según Odín “no se centra en el suicidio”, sino en la toma de decisiones, y bien ha dicho, pues en el texto apreciado, no había momento en que alguna frase causara un impacto en cada uno de los presentes, es ahí donde muchas veces uno se cuestiona “por qué no traer consigo una pluma y un papel para no dejar ir aquello que nos hizo reflexionar en una fracción de segundo”.

 

Verónica es un personaje que representa la crisis existencial de cualquier individuo, pues todo lo que a ella acongoja, suele ser aquello que a todos nos ha sucedido bajo cualquier otra circunstancia; cansada de la vida que le ha tocado, ha decidido seriamente consumar su vida envenenándose con un poco de bótox, cuando la decisión ha sido tomada solo falta que ATT (auxiliar en la transición del término) diga la hora de su muerte para considerarla una muerte oficial.

 

Luego de conocerse Verónica y ATT, en risas y llanto harán que una última plática nos lleve a un punto de inflexión, ese en que la crisis de Verónica y su toma de decisiones nos trasladarán a nuestra propia vida y nos sacudirán a entender lo que estamos haciendo de manera personal, momento en que se crea la necesidad de analizar cómo estamos tomando  las oportunidades de la vida, y a quiénes afectamos en nuestro entorno, de confrontarnos cuándo dejamos de ver las cosas buenas que tenemos y de valorar a quienes nos rodean.

 

Veintidós Veintidós, es la hora de la muerte de Verónica, aquella que nos demuestra que aún que hubo un momento de firmeza en concluir su camino llamado “vida”, se ha dado cuenta que no todo es para siempre, que las desavenencias siempre traen consigo una puerta al final del túnel y que la felicidad depende de uno mismo y no de los demás.

 

Nos ha tocado ser testigos que una “buena o mala decisión” no siempre nos dan una segunda oportunidad, y ¿por qué no? Ahora meditar en que nunca es tarde para llevar a cabo un cambio de actitudes, de mentalidad, que es buen momento de innovar, de ser eficiente, momentos de esforzarnos y priorizar, de direccionarnos y planificar, en fin nunca es tarde para reflexionar.

 

Odin y Erika Bleher, protagonizaron a ATT y Verónica Domínguez entre risas y melodrama, en momentos fue inevitable salirse un poco del guion y en otros inevitable llegar al clímax de la historia. Vivir cada minuto al máximo es comprender que “Solo tenemos una vida”.

 

Finalmente, nos despedimos cuestionando aquello que Odín nos comparte ¿De qué no te quieres perder?

 

A Escena te invita a que continúes pendiente de las obras que Odín estará presentando, no te pierdas “Lucas” ¿qué sabes del amor?, y síguelo en su página de Facebook: @GrupoOdynDupeyron

 

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¡Nos vemos en el teatro!