MANCHAS, RAYAS Y NADA EN LA MUESTRA ESTATAL DE TEATRO 2019

Texto y fotos por Sandra Sánchez Pineda

En todo el mundo, las cifras de la violencia ejercida hacia los niños son alarmantes. En muchos países son víctimas de trabajo forzado en condiciones infrahumanas, o reclutados por ejércitos como soldados en medio de guerras que no son de ellos, o siendo desaparecidos ¡por qué o para qué? sin que las autoridades hagan nada ni mucho menos den a conocer las desapariciones, sin embargo, cuando esa violencia sucede en casa, la que se supone es un lugar seguro para el niño, ¿cómo responde el infante ante ello?

Manchas, rayas y nada es un texto de denuncia social, en este caso infantil, por desgracia latente en nuestro país. Un texto que trata el drama de  Raúl (Tony Gómez), Carlos (Jorge Palos) y Cristina (Liliana), quienes por ser niños se sienten tristes, inseguros e impotentes ante los hechos que ocurren en su propia casa. Así, Carlos es un niño al que no le gustan las peleas y su papá le pega para que se haga hombre e, incluso, le enseña un arma. Su papá al pegarle le deja evidencia de ello (manchas). Cristina es una dulce niña, hija de madre soltera, a quien su mamá no le hace mucho caso, excepto cuando ella come, motivo por el cual la regaña, ya que no quiere que ella sea una niña gorda. Ella entonces aprende a vomitar y para esconder la culpa que siente y lo triste que es sentirse indefensa se hace cortadas en su cuerpo (rayas). Raúl es un chico al que sus papás no atienden debido a sus múltiples ocupaciones, así que se la pasa solo jugando a los videojuegos, pero cuando llega su tío se siente amenazado, nervioso y hasta temeroso, él les pide a sus papás no dejarle con su tío, pero no le hacen caso; Raúl es nada, según su tío. Convincentes actuaciones de los tres actores.

La escenografía es realmente funcional, tres bloques que por un lado con su diseño dejan muy en claro el nombre de la puesta en escena y por el otro sirven como pared de diferentes lugares de una casa. Esto es producto de la mente de Alan Aled Paniagua.

El vestuario de los niños, en casa y en la escuela siempre con su uniforme, en el que el suéter es de color amarillo, sí, amarillo, un color muy alegre, como debiera ser la infancia de cualquier niño.

El autor y director de la obra es Rafael Paniagua, talentoso director, quien en su trayectoria cuenta con otros textos de problemática infantil, como es el caso de Harvey, galleta de chocolate, que muestra a los niños la tolerancia hacia las personas diferentes.

Manchas, rayas y nada es un excelente montaje que vale la pena que los pequeños y los adultos vean y lo reflexionen, y que fue presentado el pasado sábado 12 de octubre en el Teatro Antonio Leal y Romero de la Casa de la Cultura dentro de la Muestra Estatal de Teatro Aguascalientes 2019.

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