NO TODAS VIVEN EN SALEM-TEATRO DE BRUJAS PARA CONJURAR OBJETOS

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

México es un país con múltiples tradiciones, vemos a la muerte como una transición y pensamos que nuestros allegados fallecidos nos visitan en el Día de Muertos; colocamos altares con flores, velas, fotografías y todo aquello que les gustaba comer o beber, para que su visita sea grata. De algún modo, también tomamos a la muerte en broma comiendo calaveritas de azúcar y pan de muerto. Creemos en el más allá, en leyendas, fantasmas, poseídos, tesoros escondidos, maldiciones. En ciertas fechas se queman judas, las piñatas representan los pecados capitales, nos encantan los alebrijes. A mucha gente le complace que le lean las cartas, llevar un amuleto consigo, someterse a limpias o ser curados por brujos, incluso, viajan a Catemaco en busca de estos. Desde pequeños, en los relatos fantásticos nos llamaban la atención los príncipes y princesas tanto como las brujas. Además, en determinado momento todos hemos caído bajo el embrujo del amor.

El misterio y el poder de las brujas ejercen una gran atracción sobre nosotros. Tal vez nos hemos disfrazado de bruja o deseado hacerlo. En cuentos, caricaturas, novelas o películas las representan volando por los aires en escobas y con sombreros puntiagudos, pero también las hay hermosas. Sus poderes son ilimitados y los activan mediante pócimas preparadas en el típico caldero, rituales, talismanes, palabras cabalísticas o conjuros. Se dice que todas las mujeres tenemos algo de brujas, lo cierto es que la mayoría conocemos cuando menos un hechizo.

A lo largo de la historia en todo el mundo han existido brujas reales o mujeres poderosas que han sido señalado como tales. En ciertos lugares era costumbre hacer cacerías de brujas. El extremismo religioso las condenaba a morir quemadas en una hoguera con leña verde. Muchas fueron sometidas a juicios por demanda popular, por la inquisición, por leyes o prejuicios. En particular, una aldea se hizo famosa por los sonados juicios contra delitos de brujería que llevó a cabo el tribunal Over and Terminer (Concluyente y Condenatorio) en el año 1692. Se trata de Salem, una población ubicada en el condado de Essex, en Massachusetts, Estados Unidos de América.

Desde entonces, Salem, también conocida como La ciudad de las Brujas, se convirtió en un sitio que la gente desea visitar. Los gobernantes y los pobladores supieron capitalizar la fama del lugar y realizaron construcciones o hicieron adaptaciones para rendir culto a las brujas. En todo el orbe, Salem es la ciudad con más sitios de interés relacionados con la brujería. Allí se encuentran el mayor Museo de Brujas, la Casa de los Siete Tejados y muchos otros atractivos turísticos. Según las estadísticas, Salem recibe anualmente más de un millón de visitantes provenientes de todas las latitudes.

Ahora, es momento de enterarnos de que No todas viven en Salem, Jimena Eme Vázquez escribió el texto de No todas viven en Salem-Teatro de brujas para conjurar objetos, con el propósito de «trazar un panorama general del fenómeno sociológico de la caza de brujas, así como de la construcción y eventual revaloración del arquetipo de la bruja como símbolo de diversos movimientos feministas (W.I.T.C.H- Nueva York, 1968-1970)«.

La dramaturga mexicana Jimena Eme Vázquez es egresada de la carrera de Literatura Dramática y Teatro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).  Hace cuatro años ganó el Primer Premio de Dramaturgia Joven Vicente Leñero con su obra Antes. Luego ha escrito: No queda más remedio que explotar, Piel de mariposa, Me sale bien estar tristeAquello que parecemos, La Tragedia del oso y Hambre, entre otras. Jimena Eme Vázquez es una de las dramaturgas más destacadas de las nuevas generaciones. Sus textos son brillantes, estructurados e interesantes. Jimena tiene la virtud de imprimir con acierto planteamiento, desarrollo y conclusión en sus relatos.

No todas viven en Salem-Teatro de brujas para conjurar objetos fue creada con el apoyo del programa de Coproducción y Residencia Artística 2018 del Teatro La Capilla. Es la sexta creación de la compañía Caracola Producciones, con la cual culminan el ciclo Perspectiva de género y el teatro de imagen.

Caracola Producciones es una empresa cultural dedicada a la producción, promoción y difusión de proyectos escénicos y multidisciplinarios, fundada por Gina Botello, Fabiola Núñez y Abigail Espíndola.

El montaje de No todas viven en Salem-Teatro de brujas para conjurar objetos, por parte de Caracola Producciones, es creativo, estético e inmejorable para albergar el texto tan radiante de Jimena Eme Vázquez. Gina Botello recurrió a distintas técnicas, como teatro objeto, títeres y animación multimedia para la puesta en escena. Las participantes se inspiraron en documentos históricos y teoría de género para plasmar la cacería de brujas que, para el grupo, son los primeros feminicidios documentados históricamente. Se construyeron las historias de tres mujeres provenientes de diferentes épocas, que vivieron en lugares distintos, pero que están hermanadas en esencia y prácticas.

«Tres veces maulló el gato, tres …» y el espectador tiene ante sí un collage escénico conformado por relatos de las tres protagonistas: Alice, una bruja niña ligada al fuego y que extraña a Charlotte, corresponde a los procesos de finales del siglo XV en Europa;  Tituba, bruja-esclava que se deja guiar por su corazón y quien fuera la primera acusada en los Juicios de Salem de 1692,  y  Katherine, bruja-escritora muy talentosa que divide su tiempo entre la escritura y el cuidado de su pequeña hija, y quien formara parte del gran movimiento feminista de 1968. Las tres brujas cohabitan un universo mágico, atravesando tiempo y espacio para dar a conocer lo que vivieron y sintieron, así como su íntimo pensar. Brujas que dicen: «traemos la luna en la mirada» y que son  «siempre hermanas, siempre brujas«.

En la representación el público igual verá un artístico vitral de los instalados en iglesias que una cara de cartón fragmentada, un vestidito que representa a una niña, un televisor antiguo. velas, fuego, una enorme luna, jeroglíficos, cadenas, baúles, subsuelos, conjuros, máscaras y muchas sorpresas más.

La labor de dirección por parte de Gina Botello es maravillosa. Su trazo escénico es pulcro y fluido. Coordina y sincroniza numerosos componentes con tal precisión que logra un concepto integral extraordinario. La manera en que se suceden y entrelazan las historias es formidable. Hasta el más mínimo detalle está cuidado. Las coreografías son originales, la corporalidad es ingeniosa. El ritmo exacto.

En el elenco participan las actrices titiriteras Rebe Roa, Elvira Cervantes, Karina Miranda y Daniela Rodríguez, quienes ofrecen un espléndido desempeño histriónico, corporal, vocal, de expresión y de manipulación de objetos. La producción está a cargo de Aurora Gómez Meza.

El equipo creativo de No todas viven en Salem-Teatro de brujas para conjurar objetos, logra la escenografía idónea y los entornos adecuados para cada una de las protagonistas, incorporando las imágenes multimedia y la iluminación precisa para destacar determinados momentos. Está integrado por: Leonardo Otero, Daniela Villaseñor y Alejandra Flores Alonso en diseño y realización; Gabriela Gómez Meza en diseño de multimedia y diseño de imagen; Sebastián Solórzano en diseño de iluminación; Luis Ángel Pimienta en edición sonora  e  Iliana Carolina López en realización de vestuario.

No todas viven en Salem-Teatro de brujas para conjurar objetos es una coproducción de Caracola Producciones y Teatro La Capilla, con la colaboración de Down The Rabbit Hole – cafetería y crepería.

Sumérgete en la brujería, acompañando a tres bellas brujas en un montaje lúdico, estético, ingenioso y sorprendente, donde cada objeto está bien diseñado, materializado y colocado en el lugar y momento oportunos, sin dejar de lado el elemento humano que realiza un trabajo impresionante. Sin lugar a dudas, en esta propuesta el teatro objeto alcanza su máxima expresión. Un proyecto de alta calidad concebido por mujeres creativas, talentosas y comprometidas. No pierdas la oportunidad de ver No todas viven en Salem-Teatro de brujas para conjurar objetos, te aseguro que la disfrutarás y quedarás hechizado, pero apresúrate porque su temporada está por concluir. Así mismo, llega temprano porque la recomendación se ha corrido de boca en boca y las localidades se agotan.

No todas viven en Salem-Teatro de brujas para conjurar objetos se presenta los domingos a las 18:00 horas en el Teatro La Capilla, ubicado en la calle Madrid número 13 (casi esquina con Centenario), Coyoacán, Ciudad de México. Duración aproximada: 60 minutos. El costo de la localidad es de $200.00 pesos. Descuentos acostumbrados para personas con credencial vigente de maestros, estudiantes o INAPAM, así como para vecinos de Coyoacán, Iztapalapa y Benito Juárez. La temporada concluye el domingo 12 de mayo de 2019.

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