PARIA

Texto y fotos por:  Eugenia Galeano Inclán

 En un continente distinto al de su lugar de origen, hace ocho años se conocieron Pablo Fuentes y Ángel López-Silva.  Desde que iniciaron su conversación se dieron cuenta de que tenían varias cosas en común, compartían cumpleaños y habían nacido el mismo día en el mismo hospital, en la misma ciudad y su encuentro se daba justo 22 años después de esa fecha.  Consideraron que el destino los había unido y pensaron que tanta coincidencia era algo significativo, así que decidieron trabajar juntos.

En esos momentos, no sabían que acababan de sembrar la primera semilla de PARIA.   OLTA Teatro es una agrupación dedicada a la creación y producción de contenido innovador y desafiante, de la que Pablo Fuentes es fundador y productor, en tanto que Ángel López-Silva y Federico González Sosa son productores.  OLTA Teatro ha presentado montajes de algunas de sus obras en el Festival de Edimburgo, Escocia (C-Venues, Underbelly) y en teatros en Londres, Inglaterra (Platform Theatre, Theatre 503, Hackney Showroom).

Es loable que los creadores utilicen sus herramientas como trinchera para hablar sobre temáticas sociales y conforme a esto, hace algunos años, Pablo Fuentes decidió escribir el texto de PARIA con la intención de dramatizar algo relativo a hechos violentos.  En lo cotidiano no acostumbramos a utilizar el vocablo PARIA, común en la India para referirse a una persona del más bajo estrato social quien, por su condición, no tiene derechos civiles ni religiosos, sin embargo, desconocemos cuál es el sentido que el autor concede a este término.

El monólogo PARIA fue estrenado en el Festival de Edimburgo, en su edición del año 2013.  Conforme a lo expresado por los productores, la taquilla del teatro donde se presentó el monólogo hizo un boicot y se rehusó a vender boletos por considerar la obra demasiado controversial y transgresora.  El escritor/director y la actriz principal fueron agredidos en la calle por la misma razón.  No obstante lo cual, al presentarla en otros foros escoceses o londinenses, la obra fue aclamada por provocadora. 

Tiempo después, PARIA llegó a nuestro país para cubrir una temporada en el foro alternativo Casa Tomada de la Ciudad de México.  En aquel entonces, la acción sucedía en una recámara.  Ahora, presentan PARIA por segunda ocasión en la Ciudad de México en un foro que a principios de este año abrió sus puertas y el entorno de esta puesta en escena fue diseñado como una prisión de máxima seguridad.   Según el material promocional:  «PARIA es una experiencia teatral inmersiva, perturbadora y provocadora.  La justicia, la locura, el adoctrinamiento social y la idealización del amor en un monólogo lleno de crimen y comedia«.

En la sinopsis de PARIA, se lee lo siguiente «La anécdota se sitúa en los noventa, cuando Camilo Trujillo asesina a un productor de telenovelas y su esposa, una famosa actriz. El público visitará al personaje en la prisión máxima de seguridad, donde escuchará las razones que lo llevaron a cometer esos actos».

Pablo Fuentes, el autor de PARIA cursó estudios en el Drama Centre, Central Saint Martins, de la Universidad de las Artes en Londres, Inglaterra.  Es probable que allá tengan planes de estudios distintos a los mexicanos porque en todos los cursos de dramaturgia que se imparten en nuestro territorio una de las reglas fundamentales es dar estructura a los textos.  El texto de PARIA carece de estructura.  El supuesto tema de la violencia se va diluyendo conforme avanza la función, hasta desaparecer.    Con tanto elemento distractor, es imposible que alguien concentre su atención.  Igual el autor está consciente de esto porque acude a la repetición constante de ciertas frases como por ejemplo «el accidente no es un crimen» o «no hay perdón donde no hay culpa«.  Así mismo, priva cierta confusión en cuanto a las fechas a las que se hace referencia, como al decir que los crímenes ocurrieron durante un terremoto, pero la fecha que mencionan es mayo de 1994.  Más que un discurso contra la violencia, parecieran que lo que buscan es la risa fácil o el entretenimiento colectivo, a través de una extravagante y nutrida mezcla de técnicas propias y ajenas al teatro.  Se utiliza el performance, la farsa, efectos de sonido, luces de discoteca, voz en off, imágenes multimedia, música, chistes de carpa, visos de cabaret, luz negra, reality show y mucho más.  En mi opinión personal, en lugar de ser una obra teatral, PARIA es un espectáculo frenético. 

Es curioso que el autor elija las telenovelas como fuente de violencia, cuando las películas de suspenso, las policiacas, las gore, las de terror y hasta las del oeste muestran contenidos mucho más violentos, al igual que las series televisivas de reciente emisión.  De hecho, al menos, las telenovelas mexicanas fueron creadas con el propósito de reunir a las familias frente al televisor.  Es probable que con el tiempo hayan evolucionado y llegue a haber algo de violencia, pero no en los años 90.  En aquellos tiempos los temas habituales eran historias blancas, casi como cuentos, la chica pobre que se casa con un hombre adinerado o alguien que se convertía en millonario de la noche a la mañana, una que otra con temas inspiracionales, y también las hubo para niños o las juveniles y con grupos musicales que alcanzaban la fama.  Los villanos solían traicionar, molestar, aprovecharse, hacer trampas, pero no eran violentos.  Cabe señalar que las telenovelas constituyen una de las industrias con mayor éxito en todo el mundo y, por lo tanto, generan considerables ganancias. 

En PARIA el acceso al público se va dando en forma paulatina.  Sólo permiten la entrada a cierto número de personas.  Mientras se hace fila, el misterio es contundente y no cabe dude de que estamos ante un proyecto realmente inmersivo.  Abren la puerta y el humo que emana envuelve a los más cercanos.  Una vez adentro, en lugar de comprar los boletos en una taquilla, el espectador está frente a una ventanilla semejante a  las utilizadas en penales para registrar a visitantes.  El equipo del foro hace un gran trabajo, tomándose muy en serio el papel de personificar a guardias rudos que hablan golpeado, incluso con alguna palabra altisonante, dando instrucciones como:  «¡arrímense a la pared!» o  «¡no deben ver directamente al reo a sus ojos!«, por cierto, el «boleto» que entregan también contiene instrucciones.  Luego, viene la revisión de pertenencias y el cateo físico.  Desafortunadamente, este procedimiento dura más de 40 minutos y peor aún, tan pronto dan la tercera llamada, la magia de la inmersión se extingue.  El público está frente a un cubo rodeado de láminas de polietileno y dentro está el «siniestro» homicida.

En la puesta en escena se prescinde de la cuarta pared.  La trama gira en torno a descubrir los móviles que llevaron a Camilo Héctor Eusebio Trujillo a asesinar a Roberto Callejón y a su bella esposa, afamada actriz de telenovelas.  Camilo hace un recuento detallado desde la época en que vendía aspiradoras de puerta en puerta, hasta que quería convertirse en escritor de telenovelas, pasando por la música que estaba de moda, como el grupo Flans, y también encarna a los demás personajes que intervienen en el relato, para que sean escuchados.

La labor de dirección por parte de Pablo Fuentes es consistente con su texto, lo único que persigue con su trazo escénico es que la acción sea vertiginosa.

Ángel López-Silva realiza un trabajo excepcional, haciendo gala de su versatilidad al encarnar a un individuo con un notorio padecimiento mental que vive en un mundo irreal creado por sí mismo.  Es sorprendente cómo puede memorizar un texto tan inconexo y coordinar los parlamentos con las acciones, sobre todo, siendo éstas extremadamente diversas.  Mientras narra la historia, el actor se quita prendas, se traviste, se coloca máscaras, se pone peluca, brinca, baila, canta, se contonea, acciona pedales para efectos de sonido, hace malabares con una silla, toma de patiño a algún espectador, interactúa con el público, pone cara de loco, se baña en sangre, sube y baja del escenario.  Es indudable que se entrega en cuerpo y alma al proyecto.

Complementan el equipo creativo:  Federico González Sosa en diseño sonoro,  Pablo Fuentes en diseño de producción,  Leslie Montero en iluminación,  Rodrigo Gutiérrez en construcción,  Francisco Ordóñez en gerencia de escena,  Santiago Sentíes en administración,  Enrique Saavedra en medios,  Raquel Bañón en comunicación.

PARIA cuenta con el patrocinio de Distrito Global.

La producción es de OLTA Teatro.

Si bien los objetivos del autor y el intérprete en cuanto a confrontar al espectador sobre el sentido de la moral y la justicia no llegan a buen puerto en razón al discordante texto y a que el formato del montaje, en lugar de incitar a la reflexión lo que provoca es hilaridad, aún quedan algunas razones para ver PARIA.  Es una propuesta original,  ofrece la posibilidad de experimentar algo inmersivo antes de entrar a la sala,  ver a un actor polifacético y comprometido en constante acción  y,  a la salida, apreciar una instalación bien realizada del archivo personal del reo, misma que se encuentra a un lado de la cantina del local  y  conocer un nuevo centro cultural en un inmueble que alguna vez fuera la nave industrial de una imprenta, ahora convertido en foro y cantina.  Así que si quieres saber qué se siente visitar a un reo, ver de frente su locura mientras divaga sobre sus recuerdos, mirar sus pertenencias  y, después de la función, degustar algún bocadillo o bebida, PARIA te espera.

PARIA
se presenta los miércoles a las 20:00 horas  y

los domingos a las 18:30 horas  en el
CENTRO GALERA

Centro Cultural Multidisciplinario
ubicado en la calle Doctor Carmona y Valle número 147

Colonia Doctores

> Cerca de la Estación Jardín Pushkin de la Línea 3 del Metrobús

Ciudad de México

Duración aproximada:  90 minutos

Costos de localidades

Preferencial:   $350

General:  $250

Económico:  $150

Descuentos para estudiantes  y  vecinos de la Colonia Doctores

La temporada concluye el miércoles 28 de agosto de 2019

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