¿QUIÉN TEME A VIRGINIA WOOLF?

Texto por Eugenia Galeano Inclán

Imagen: Cartel Promocional

Edward Franklin Albee III (1928-2016), mejor conocido como Edward Albee, fue un destacado dramaturgo estadounidense. Albee se distinguió por ser de los primeros en introducir en su país las nuevas tendencias dramáticas de la Europa del siglo XX. A lo largo de su trayectoria cosechó varios éxitos. Entre sus obras más destacadas se encuentran: La historia del zoológico, La caja de arena, La balada del Café Triste, La pequeña Alicia, Malcolm, Un delicado equilibrio, Lolita (adaptación de la novela de Vladimir Nabokov), Todo en el jardín, Paisaje marino, Encontrando el sol, Juego matrimonial, Tres mujeres altas, Fragmentos, El juego acerca del bebé, La cabra o ¿quién es Sylvia?, Knock, knock, ¿quién anda ahí?, En casa en el zoológico. El autor recibió numerosos reconocimientos y premios. No obstante que le fueron otorgados tres premios Pulitzer por sus obras: Un delicado balance (1967), Paisaje marino (1975), y Tres mujeres altas (1994), sus biógrafos consideran que su obra cumbre es ¿Quién teme a Virginia Woolf?, la cual escribió en 1962.

En ¿Quién teme a Virginia Woolf?, Edward Albee, como era su costumbre, combinó la teatralidad con los diálogos punzantes, incorporando algunos tintes de teatro del absurdo, fórmula que Albee utilizó con la finalidad de reinventar el teatro en los Estados Unidos de la posguerra a principios de los años 60. La psicología de sus personajes es realmente impactante. Pareciera que, para crearlos, escudriñó a fondo la mente humana y al perfilar a los protagonistas determinó que afloraría lo más oscuro que pudiera haber y esto desencadenaría fantasmas y monstruos. A través del título, Albee optó por no revelar absolutamente nada de la trama. En realidad, podría ser un capricho. Primero, tomó la frase distintiva de la popular canción infantil Who’ safraid of the big bad Wolf? (¿Quién teme al lobo feroz?), música de Frank Churchill y letra de Ann Ronell, compuesta para el cortometraje Los tres cerditos, de Disney, rodado en 1933, y luego la completó con el nombre de una afamada escritora británica -Virginia Woolf (1882-1926)-, no sabemos si por admiración a la escritora, por mofa o simplemente por la similitud entre el apellido -Woolf- y la palabra -wolf- que significa lobo en español.

La popularidad de ¿Quién teme a Virginia Woolf?se disparó a nivel mundial cuando en 1966 Ernest Lehman realizó una adaptación y escribió el guion de la película que conservaría su título original. y fue exhibida en todo el mundo con un éxito rotundo. El llamativo elenco de la cinta estuvo conformado por: Elizabeth Taylor (Martha), Richard Burton (George), George Seagal (Nick) y Sandy Dennis (Honey). La dirección recayó en Mike Nichols. El éxito fue tan rotundo que rompió récords de taquilla y en cuanto a premios pasó a ser una de las dos únicas películas en ser nominadas en todas las categorías del codiciado Premio Oscar, al tener trece nominaciones. La propia Elizabeth Taylor dijo que era uno de los filmes más importantes en su carrera. En el año 2013 la película fue seleccionada para su preservación en el Registro Nacional de Cine de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, una relevante distinción.

Ahora, Teatro El Milagropresenta el montaje de¿Quién teme a Virginia Woolf?de la autoría de Edward Albee. La fiel traducción del texto a nuestro idioma fue hecha por Víctor Weinstock. Se trata de una propuesta colectiva por parte de Laura Almela, Ana Clara Castañón K., Pedro de Tavira Egurrola y Daniel Giménez Cacho, quienes, además de interpretar a los protagonistas, realizaron la adaptación y tomaron a su cargo la dirección escénica.

Martha y George son una pareja que llevan 23 años de matrimonio, los dos son bien parecidos, sanos, inteligentes, cultos, cualquiera podría pensar que forman la pareja ideal. Sin embargo, su relación es de amor/odio. Tanto tiempo de convivencia ha derivado en un amplio conocimiento el uno del otro, así que saben bien cómo agradarse o cómo lastimarse al identificar puntos frágiles. Se entretienen enfrascándose en juegos que van de lo divertido a lo perverso, en tanto ríen o salen heridos.

La acción comienza cuando ambos llegan de una reunión en casa del padre de Martha. George dice estar muy cansado, se tomará una copa y se irá a dormir, pero Martha le recuerda que tienen invitados. Él, por supuesto, se molesta, pero no le queda otra que recibirlos. Al poco rato llegan Nick y Honey, una pareja de jóvenes casi recién casados. A diferencia de los anfitriones, son algo tímidos. Tienen poco tiempo en la ciudad, quieren hacerse de amigos y, en particular, estos les convienen pues Nick comenzó a trabajar en la universidad que dirige el padre de Martha.

Es así como Honey y Nick de pronto se ven atrapados en los juegos de Martha y George. Sorprendidos, consideran que por educación y cortesía deben seguirles la corriente. El cansancio, las frustraciones, el amor mal entendido y el alcohol harán que esta reunión a deshoras se convierta en algo explosivo que detonará que las intimidades salgan a la luz y los rencores sean ventilados.

El mayor acierto en la dirección de este proyecto colectivo es la homologación de las interpretaciones, tanto quienes tienen más trayectoria como los de menor quedan equiparados para ofrecer un óptimo desempeño histriónico y corporal. El trazo escénico es fluido. Los desplazamientos están bien diseñados. El espacio es aprovechado a fondo. El ritmo muy preciso.

El elenco está conformado por: Laura Almela, como Martha, Ana Clara Castañón K., como Honey, Pedro de Tavira Egurrola como Nick y Daniel Giménez Cacho como George. Cada uno de ellos despliega la experiencia adquirida y sus máximas habilidades histriónicas para dotar a sus personajes de emociones profundas e infinitos matices, haciendo que este montaje sea una clase magistral de actuación.

La escenografía brinda la ambientación idónea de una amplia y elegante residencia con mobiliario clásico. La estructura del foro, puertas y escaleras son hábilmente integradas al espacio escénico.

La iluminación por parte de Gabriel Pascal es, como de costumbre, perfectamente bien administrada. El vestuario está bien diseñado. Se utilizan cortes finos, telas pesadas o ligeras, buen colorido, para que el atuendo de cada personaje sea acorde a su forma de ser y estilo.

Ramiro Galeana Mellín realiza una acertada labor en la producción ejecutiva, vigilando que cada uno de los muchos elementos estén en su debido lugar para ser utilizados en el momento oportuno. Tim Tozer tuvo a su cargo la construcción del rifle.

Sin lugar a dudas, nadie quisiera participar en una reunión tan sarcástica como la que tienen Martha y George en su hogar, pero teatralmente es algo que nadie debe perderse. La obra suprema de Edward Albee es un verdadero reto para quienes interpretan a sus personajes y, en esta ocasión, los actores y actrices salen más que airosos al ofrecer al público un reñido duelo cruzado de actuaciones. ¡Imperdible!

¿Quién teme a Virginia Woolf? se presenta miércoles, jueves y viernes a las 20:30 horas sábados a las 19:00 horas y domingos a las 18:00 horas en elTeatro El Milagro, ubicado en calle Milán número 24, colonia Juárez, Ciudad de México. Duración aproximada: 180 minutoscon intermedio. Costo de la localidad:  $250.00 pesos. Para Maestros, estudiantes e INAPAM con credencial vigente: $160. Vecinos de la colonia Juárez y maestros o estudiantes de teatro con credencial vigente: $80. Viernes del espectador: $80.00 pesos. La temporada concluye el domingo 5 de mayo de 2019.

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