VALENTINO CLEMENS Y LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER- NADA

Texto y fotos por:  Eugenia Galeano Inclán

A fin de impulsar a las nuevas generaciones de dramaturgos, cada año hay diversas convocatorias para aquellos autores que tienen una obra inédita y desean participar.  Entre éstas, una de las más esperadas es la que realiza la Secretaría de Cultura, a través del Centro Cultural Helénico y cuyo objeto es entregar el Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo, en virtud de que, además de otorgar una recompensa económica, incluye el montaje, la representación y la publicación de la obra ganadora.  Este premio ha ido evolucionando con el tiempo y el número de autores interesados en participar se incrementa año con año. 

La obra que resultó ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo 2018 fue VALENTINO CLEMENS Y  LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER-NADA de la autoría de Isabel Vázquez Quiroz, quien sólo utiliza su segundo apellido en su faceta de dramaturga.   

En la edición 2018 el jurado estuvo integrado por Verónica Bujeiro, Cutberto López e Itzel Lara.  Al dictaminar que VALENTINO CLEMENS Y  LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER-NADA era la obra ganadora, el jurado declaró que la había seleccionado por «retratar el momento histórico y las devastadoras consecuencias que tienen el desencanto y la violencia en la juventud, que reflexiona ante la imposibilidad de futuro y, en contraparte, por encontrar en la figura del perdedor un canto a la vida que sigue abriendo espacio a la esperanza. El texto muestra un desarrollo bien sustentado del personaje y su tránsito dramático hacia una conclusión que es consecuente con el planteamiento del argumento en su conjunto«.

Por primera ocasión la Compañía Nacional de Teatro -CNT- se sumó a los esfuerzos de la Secretaría de Cultura y del Centro Cultural Helénico en la promoción del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo.  De hecho, la obra ganadora de la edición 2018 pasará a formar parte del repertorio de la CNT.

Isabel Quiroz es oriunda de la Ciudad de México, pero reside en el Estado de Veracruz.  Obtuvo su licenciatura en teatro en la Universidad Veracruzana.  Se ha desempeñado como actriz, asistente de producción y directora escénica en diversos montajes.  Como dramaturga, VALENTINO CLEMENS Y  LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER-NADA es su sexta obra.  Actualmente es beneficiaria del Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA), trabaja en el grupo independiente Periferia Teatro y en Casa 13 Espacio Cultural en Xalapa, Veracruz.  

El texto de VALENTINO CLEMENS Y  LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER-NADA está bien estructurado y logra captar la atención de principio a fin.   Según dijo Isabel Quiroz, se inspiró en la vida real y, de hecho, tomó algunas anécdotas de amigos muy cercanos a ella.   Refleja la vida de aquellos jóvenes que por cualquier motivo están solos, sea porque los abandonaron, se perdieron o huyeron.  El caso es que no tienen familia, guía ni amparo.  Se enfrentan a la vida y a sus problemáticas como pueden.  En su búsqueda de identidad, igual se tiñen el cabello con colores estridentes, se hacen cortes atrevidos, se ponen tatuajes o portan prendas que no corresponden a un estilo definido.  En su necesidad de calor humano, si llegan a encontrar a alguien con quien se identifican, establecen fuertes lazos de amistad y, de algún modo, se adoptan unos a otros, formando una «familia» por elección.  Así mismo, en su relato Isabel aborda las problemáticas de nuestros tiempos, donde, lamentablemente, tantos jóvenes desaparecen.  Isabel incorpora la música como un elemento esperanzador o de escape, con lo cual atenúa el impactante realismo que imprime en su obra. 

La trama versa sobre los andares de Valentino Clemens, un joven de 25 años, a quien su madre dejó encargado con la abuelita, a la que con cariño llamaMamá Jenny.  Cuando Mamá Jenny fallece, justo antes de expirar dice a Valentino:  «¡Vive!«.  Además de la tristeza, Valentino se siente desamparado, pero tanto para honrar la voluntad de su abuela, como por sí mismo, tendrá que sobreponerse y vivir.  No tiene dinero ni trabajo, así que va en busca de Max, Roxine y Loren, unos jóvenes que recientemente conoció en un bar, con quienes simpatizó y estuvo muy a gusto.  Sabe que viven juntos y comparten gastos.  La verdad es que al principio ellos no lo aceptan, pero él persevera hasta lograrlo.  Por fin, Valentino tiene la «familia» que anhelaba.  Después de todo, «hasta el más recio necesita un abrazo«.  Juntos conversan, tocan instrumentos, cantan y bailan.  Para subsistir, hacen presentaciones en bares, ya sea en grupo o individualmente.  Se sienten bien, la vida les sonríe hasta que un día Max desaparece.  Por más intentos que hacen para localizarlo, no vuelven a saber de él.  Esto los deja devastados, pensando «¿cómo se arranca el dolor?«.  ¿Qué sucederá ahora? …

Mahalat Sánchez realiza una brillante labor de dirección.  Su trazo escénico es firme y definido.  Capta la esencia del relato y lo traslada a escena. Las coreografías están bien diseñadas y ejecutadas.  Dimensiona las acciones fraccionando el escenario.  Con acierto entreteje lo musical con los parlamentos y la acción.  Aprovecha a fondo el espacio.  El ritmo es preciso.

Como es su costumbre, los integrantes del elenco estable de la CNT ofrecen un excelente desempeño histriónico, corporal y vocal.  En esta ocasión, los intérpretes son:  Ana Paola Loaiza (Loren),  Carlos Oropeza (Valentino Clemens),  Fernando Huerta (Max),  e  Ichi Balmori (Roxine).  La elección del elenco es adecuada, ya que todos son bellos pero distintos, reafirmando con esto que son hermanos elegidos y no consanguíneos.

En cuanto al diseño sonoro, indispensable para crear la ambientación idónea, la música original es de Edwin Tovar y Carlos Matus, músicos residentes del elenco estable de la CNT.

Tanto los actores y actrices, como los músicos participantes son beneficiarios del Programa Compañía Nacional de Teatro del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes -FONCA-.

El diseño de escenografía e iluminación es de Félix Arroyo, quien realiza una gran labor en sus dos rubros.  La escenografía es sencilla, pero práctica y funcional,  Representa un departamento con muebles modestos y tradicionales, pero la subdivide en espacios diversos básicamente a través de la iluminación.

El diseño de movimiento lo imparte Ichi Balmori en forma variada y coordinada.

La producción de VALENTINO CLEMENS Y  LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER-NADA es de la SECRETARÍA DE CULTURA, a través del CENTRO CULTURAL HELÉNICO y la COMPAÑÍA NACIONAL DE TEATRO.

Acompaña a Valentino Clemens en sus andares, conocerás sus inquietudes, alegrías y pesares.  VALENTINO CLEMENS Y  LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER-NADA es un conmovedor relato de nuestra incierta realidad actual, en la que hay desaparecidos, narrado desde la perspectiva de una joven que lo ha sufrido en carne propia y sabe lo difícil que es lidiar con una desaparición.  Sin embargo, hay que seguir adelante y sanar heridas.  Isabel Quiroz utiliza su dramaturgia para hacerlo.   Un montaje que deja huella, dirección impecable, actuaciones entrañables y melódica música.   

VALENTINO CLEMENS Y  LOS CHICOS PERDIDOS DE WONDER-NADA

se presenta los  martes  a las 20:30 horas en el

FORO LA GRUTA

del CENTRO CULTURAL HELÉNICO

ubicado en Avenida Revolución número 1500

-cerca de la Estación Barranca del Muerto del Metro-

Colonia Guadalupe Inn, Ciudad de México

Duración aproximada:  90 minutos

Costo de la localidad:   $200

La temporada concluye el martes 10 de septiembre de 2019

Julio 2019

Visitado 7 veces, 1 hoy.

También te podría gustar...