Autor: Alejandro Laborie

PSICOSIS DECEMBRINA (EROTISMO NAVIDEÑO)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Cartel promocional de Psicosis decembrina

PsicosisdecembrinaAsistimos al Quinto Encuentro de Psicóticos Anónimos donde cuatro “guías” dan terapia a un grupo (público) con la finalidad de ayudarlo a superar sus fantasmas mentales. Cuatro cuentos -monólogos- con una fuerte carga de erotismo, un poco menos de violencia, una especie de pornografía navideña se lleva a cabo alrededor de esta temporada tan significativa en muchos países del orbe.

En su conjunto se intitulan Psicosis decembrina, en particular: Esclava del teléfono, de Eloy Hernández; La amorosa, el santa erótico y Alicia en el país de las verguillas,  las tres de Hiram Molina. Este último en conjunto con Anabel Domínguez, responsables de la dirección. Como escenografía, un diminuto árbol de navidad, una banca y una piñatita, en verdad paupérrima.

Si no estoy en un error, este tipo de dramaturgias breves abordando temas en torno a la Navidad en forma irreverente, hasta irrespetuosa en ocasiones, surgió en la Ciudad de México con los Cuentos antinavideños por iniciativa de Boris Schoemann, mismos que gozan del gusto de un público cautivo. Retomando lo que hoy nos concierne, considero a Hiram Molina un autor imaginativo, inclusive, una de las mejores obras para niños en mi memoria, Asimov, fue escrita por él. En sus tres cuentos hay toques de humor, chispazos, pero no se sostienen -cabe aclarar que la hilaridad es una de las característica de esta modalidad-, mucha retórica, palabras y más palabras, llámese casualidad o una intención buscada y lograda, el texto rescatable es interpretado por él mismo.

Tres actrices, Leonora Cohen, Nora Castrejón y Anabel Domínguez, encargadas de los otros tres cuentos. Nora ha sido protagonista de excelentes montajes, indiscutiblemente tiene talento, sale avante en su participación, exprime el poco jugo de las fantasías sexuales y perversiones de su personaje. Leonora baila con el más feo, mucha entrega, pero el texto no da para mucho. La mejor en  este caso es Anabel, una mujer que nunca ha tenido sexo, pero el pene le provoca una serie de perturbaciones, las cuales cobran vida y cierta gracia por parte de quien la caracteriza.

En fin, no hay mucho más que agregar, Psicosis decembrina se presenta en el Espacio Urgente 2, del Foro Shakespeare (Ciudad de México), los viernes a las 20:45 horas, hasta el 29 de diciembre.

ZHAOJUN, LA PRINCESA (EL AMOR, ARMONÍA ENTRE PUEBLOS)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imágenes de Zhaojun, la princesa

ZhaojunNormalmente cuando hablamos o hacemos referencia al amor la mente nos remite a la pareja, tal vez al sentimiento filial, sin embargo, se puede amar a los seres humanos en general y con ello dar lugar a la armonía entre pueblos, contribuir a la paz por un largo periodo. Esto es posible, no es casualidad que exista el Premio Nobel de la Paz.

Este es el tema central de la danza dramática Zhaojun, la princesa, proveniente de China, con toda la magnificencia del arte oriental; una historia de la vida real (año 333 A.C.), llevada a escena con una calidad estética sin parangón; corporalidad y gestualidad proyectan belleza; plasticidad impecable del maquillaje, vestuario y escenografía. La música envuelve lo espectacular, todo integrado en una manifestación artística venida del lejano oriente.

La dramaturgia de YuPing narra con capacidad de síntesis rodeada por agradar a los sentidos a través del dramatismo emanado de la heroicidad de la protagonista. Cito: “El gran corazón y buena voluntad de Wang Shaojun la hace superar obstáculos, enfermedades, idioma y cultura al enfrentar su misión política mediante una alianza matrimonial. Lo que demostró el gran sentimiento de amor y patriotismo hacia China, convirtiéndola en un símbolo de solidaridad y buena voluntad. La princesa Zhaojun finalizó su vida en esa tierra lejana”.

Zhaojun1Contrario a lo que se pudiera pensar, la puesta se aparta de lo que estamos habituados a identificar con las artes escénicas orientales, en concreto con las chinas. La(s) coreografía(s) son una mezcla de danza contemporánea (al estilo occidental) y en menor grado con el folclore de esa lejana nación; lo mismo acontece con la música, nada que ver (escuchar) con el “sonsonete” de sus instrumentos tradicionales. Kong Dexin, directora general y coreógrafa; compositor, Zhang Qu. Impresionantes, de igual forma, el vestuario (Yang Donglin), la escenografía e iluminación (Ren Dongsheng) y el maquillaje (sin crédito en el programa de mano). Una superproducción: 72 artistas en escena, ocho telones de una belleza plástica fuera de serie y 700 piezas de vestuario, solo por mencionar algunos números, sin embargo, cabe aclarar no se trata de cantidad sino de calidad.

Bailarines, hombres y mujeres, una muestra categórica de cómo combinar la fuerza y la gracia, técnica y naturalidad, prestancia y elegancia, porte y gallardía, garbo y flexibilidad. La escenografía va de lo espectacular a la sencillez del espacio vacío y viceversa, colores creados con ilusiones de luz, la escena se llena con la belleza corporal, con la energía de cada uno de los participantes.

La presentación, en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, de la compañía China National Opera & Dance Drama Theater, se enmarcó en la clausura del Año Cultural de la República Popular China en México, llevado a cabo en 2017. Con espectáculos como  Zhaojun, la princesa da gusto importar una producción china.

LAS PEORES (LAS OLVIDADAS DE LA INDEPENDENCIA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 

Si hoy día en muchos sentidos existe la marginación, la vejación y la discriminación en contra de las mujeres, no es de extrañar lo que padecieron en tiempos pasados. En concreto estamos hablando de los momentos históricos que darían paso al surgimiento de México como país, como nación. Más en concreto, hablamos de las olvidadas de la guerra de independencia y el rol fundamental que tuvieron en la victoria de los insurgentes sobre los realistas, de sus contribuciones, muchas no tomaron en forma directa las armas, sin embargo, sus acciones, por ejemplo como mensajeras, fueron vitales, su recompensa: ser calificadas como las peores.

 

Gabriela Ynclán, incansable dramaturga mexicana, rinde tributo a esas mujeres en LAS PEORES. Un texto con la estructura de planteamiento, desarrollo y conclusión. Dos seres encerrados en una mazmorra, esclavizadas, padeciendo hambre, atocigadas por la enfermedad, por la debilidad. María y Francisca representan a cientos de féminas. Un sacerdote encarna al poder sirviendo al virrey, la inmoralidad fundamentada en preceptos religiosos; anhelar la libertad es pecado, pensar no es propio de su condición de sexo, la reivindicación es condenarse a muerte. La historia está ubicada a principio del siglo XIX en Guanajuato. Ambas a punto de enfrentarse, una por defender sus ideales, la otra por una existencia menos penosa o lastimosa. El texto denuncia, un intento para revalorar al pueblo, a las que realmente sostuvieron la lucha. Gabriela hace justicia aun cuando “sólo” sea dramatúrgicamente, no sabemos sus nombres en particular, María y Francisca son ficticias, sin embargo, son el vínculo con nuestro pasado y presente. Un texto sin mayores complicaciones de forma, mucho contenido de fondo, muy al estilo de las obras de Gabriela, varias de las cuales la han hecho merecedora de reconocimientos y premios en el ámbito nacional.

 

Edna Ochoa da sentido en escena a lo antes mencionado. Su propuesta parte de una producción de bajo costo: dos petates, una pequeña repisa, unos jarritos y una piedra -ésta asumirá un papel protagónico-, una sencilla iluminación y unos andrajos por vestuario. Un ritmo pausado con algunos exabruptos cuando los personajes entran en crisis, en el desquiciamiento psicológico. Capta a la perfección el fondo del texto, guía a su elenco adecuadamente por el ser de los personajes, por fortuna no incurre en lo melodramático, evidencia una realidad, como ya se dijo olvidada, más bien desconocida, hecho atribuible a la historia oficial.

 

Gloria Andrade es María. Es la joya de la corona, en ella recae toda la puesta, convincente cuando manifiesta alegría por los recuerdos buenos de tiempos pasados; igual o más cuando una sombra altera su sueño; atinada -no por casualidad- cuando reivindica sus ideales y derechos. Susana Romero es Francisca. Es el complemento de dos personas en la misma situación pero con diferentes puntos de vista; apoya a la primera en forma correcta. Álvaro Espinosa, una participación breve -cura-, representa la falta de ética del clero, actuación firme, sólida para reforzar el planteamiento. Jorge Rojo, el fantasma.

 

LAS PEORES no es para quienes buscan super producciones, es para personas sensibles, le interesa, asista al Teatro Coyoacán “Enrique Lizalde” (Ciudad de México), los miércoles, hasta el 13 de diciembre, a las 20:00 horas.

EL ÁNGEL EXTERMINADOR (IMAGINACIÓN SURREALISTA)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR (IMAGINACIÓN SURREALISTA)

  Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 Imagen tomada de la página de Facebook del The Metropolitan Opera

El ánel exterminador - copia

 

Después de asistir a una función operística, un grupo de personas se reúnen en la mansión del matrimonio Nobile, todo marcha en orden hasta que empiezan a suceder hechos extraños. Transcurre la cena, los brindis, sin embargo, se percatan de la imposibilidad de abandonar el salón, inicia un encierro físico y paulatinamente emocional, perturbador y fatal.

 

Lo anterior es la introducción de la ópera EL ÁNGEL EXTERMINADOR ( THE EXTERMINATING ANGEL), música de Thomas Adés, libreto en inglés de Tom Cairns, basado en el guión de Luis Buñuel y Luis Alcoriza para la película del mismo nombre dirigida por el propio Buñuel. El Auditorio Nacional fue la sede de la transmisión en vivo desde el MET de Nueva York (en pantalla gigante de alta definición, con subtítulos en español), en el marco de la Temporada 2017-2018 del The Metropolitan Opera.

 

La imaginación surrealista de Buñuel engalanada con el bel canto y la creación del compositor Adés. Atrapados en una habitación donde se combina la realidad con la fantasía, más bien con el delirio; los personajes suponen que todos en el exterior están muertos por eso no son rescatados; consideran que tan solo con su fuerza de voluntad podrán salir; una repugnante casa, no quieren ver al Exterminador; sienten que están ahí desde siempre; encontrar la llave que abre la puerta a lo desconocido.

 

La música, obvio, es fundamental en la producción de una estética minimalista, el histrionismo es esencial, las voces lo más relevante, todo bajo la dirección de escena de Tom Cairns. La sobriedad escenográfica, alejada de la parafernalia, los vestidos de gala de las damas y la elegancia de los fracs de los caballeros -desgastándose mientras se prolonga el encierro- y una iluminación precisa para un medio ambiente idóneo para el estilo del punto de partida.

 

Quince seres presas del miedo, del desconocimiento, de lo irracional, de la psicosis, de las pasiones, de lo erótico y de la muerte. Imágenes en escena, imágenes en la mente de los espectadores, fascinación ante el surrealismo. Ya se mencionó que no es una producción espectacular como acostumbra el MET, sin embargo, cautivadora, provoca compasión y desesperación por lo vivido, por la forma en que cada uno de los individuos enfrentan con perplejidad la situación delirante. Hambre y sed se unen a ese mundo a ese mundo de la realidad de los sueños, si se permite la expresión.

 

Dan voz a estos desgraciados seres convertidos en entes: Amanda Echalaz, Chistian Van Horne, Audrey Luna, Sally Matthews, Sir John Tomlinson, Joseph Kaiser, Sophie Bevan, Alice Coote y David Portillo, entre otros. Llevan a escena las pasiones, a la imaginación surrealista de Luis Buñuel. La ópera EL ÁNGEL EXTERMINADOR, se estrenó el 28 de julio de 2016, en el Haus für Mozart de Salzburgo.

 

La siguiente transmisión en el Auditorio Nacional (Ciudad de México) se llevará a cabo el 27 de enero, a las 12:00 horas, toca el turno a TOSCA, de Puccini.

 

DESPUÉS DE LA LLUVIA (AMOR PATÉTICO Y PATOLÓGICO)

 

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 Imagen de DESPUÉS DE LA LLUVIA (Bajada de la página de Facebook de la producción)

 

Después de la lluvia - copia

Toda obsesión por naturaleza es negativa, cuando ésta se da con relación a la pareja, cuando el sentimiento sale de control, cuando lo más sublime del ser humano, esto es, el amor, nada más doloroso que sucumbir ante lo patológico y convertirse en un ser patético. Ella, una mujer dispuesta a todo con tal de recuperar al ser amado; Él, indiferente, pedante, hastiado, incómodo ante el acoso; una dualidad entre el amor y el desamor.

 

Así son los personajes de Santiago Arena en DESPUÉS DE LA LLUVIA, obra en donde un encuentro casual -bajo una tormenta- lleva a un hombre y una mujer a revivir su pasado, obvio hay momentos en que ambos se dicen sus verdades, lo que en el subconsciente ven en el otro. Lazo que dejó cicatrices. Ella al borde de la histeria; Él inmerso en un ego igual de enfermizo. Un texto con grandes pretensiones, el resultado final es intrascendente, frases sueltas, algunas pueden despertar cierto interés, en su conjunto para el olvido. Escena tras escena no hay avance, desde el inicio se percibe como única verdad que no hay nada entre ellos, tal vez nunca lo hubo. El desenlace predecible, inclusive por ahí de la mitad del desarrollo se intuye. Las retrospectivas no aportan nada para explicar, de no ser el adulterio, por qué llegaron a ese punto. Una obra no apta para feministas, la mujer en el suelo, el varón pisoteándola.

 

Al desastre dramatúrgico hay que agregar la dirección de Rocío Belmont, deprimente, un ritmo y un tono semilentos, diálogos a cámara lenta, somnolienta la puesta, afortunadamente en 40 minutos despacha al público. Una “escenografía” paupérrima, vestuario fuera de lugar, por momentos los protagonistas son una taza de café y una copa de vino. La directora hace una retrospectiva de cómo era el teatro en el siglo pasado, unos apagones prolongados, no comprende que los segundos se pueden convertir en minutos en un escenario, se podría entender por cambios de escenografía, explicaría pero no justificaría, aun cuando ésta no varía ni un ápice; hay “cambios” de vestuario, por ejemplo una falda por un pantalón, con ello, según ella, hay traslados en el tiempo y de lugares.

 

Pero, ahí no acaba el desastre. Las “actuaciones” son para llorar. Christian Ramos, sin presencia, sin carácter, cero emotividad, parece un espontáneo, alguien que saltó al ruedo (escenario) a lidiar un toro sin capote.. Tatiana de Real tiene instantes buenos, sobre todo cuando es víctima de las crisis emocionales, su trabajo lo único medio rescatable del fallido montaje.

 

En concreto, no hay texto ni dirección, menos actuación, sin embargo quien no tenga nada mejor que hacer puede acudir a La Teatrería (Tabasco 152, Col Roma, Ciudad de México), los jueves a las 20:30 y sábados a las 21:00 horas, hasta el 22 de diciembre. Claro, luego lamento que no me inviten al teatro comercial cuando en verdad lo debería agradecer, al menos en casos como éste.

 

POR CHINGAR (VIGÉSIMA NOVENA TEMPORADA DE MICRO TEATRO MÉXICO)

Por: Alejandro Laborie Elías , crítico de teatro

Imagen de la obra: 15 pasajeros dijeron, y cartel promocional de la temporada

 

 Por Chingar_ligero

 

 Micro Teatro México presenta su vigésimo novena temporada, en su conjunto se intitula POR CHINGAR, esto es, todas las obras participantes giran en torno a esta temática. Verbo por demás sugestivo, irreverente y, por qué no, con un morboso atractivo. En varias ocasiones hemos explicado la dinámica de esta variante teatral, sólo me limitaré a comentar se trata de representaciones es un escenario no mayor a 15 metros cuadrados, duración de 15 minutos máximo y 15 espectadores. En esta oportunidad hablaremos de tres: LA SEXXXION, 15 PASAJEROS DIJERON e INMACULADA CONCEPCIÓN.

 

Gayo Figuera, autor y director, ofrece una erótica comedia del absurdo políticamente incorrecta. Un psicólogo dispuesto a brindar un terapia de pareja. Ambos pacientes con antecedentes dignos de dos orates: Paco, futbolero de corazón , fanático de Mc Donald’s, su heroína Gatubela; Elena (La Nena) 22 años de edad, su primer novio un monaguillo, le encanta depilarse todo el cuerpo… Tal vez quien requiere la sesión terapéutica es el doctor, no ellos o… los tres. Ella perdió la virginidad con un plátano verde, él con un pollo crudo. Todo el ámbito existencial de la pareja se conoce por un monólogo del galeno. El título un juego de letras y un “símbolo” erótico: LA SEXXXION (La sesión). Joseba Hernández (psicólogo), Tamara Niño de Ribera (Elena) y Carlos Reséndiz (Paco), un trío provocador de risa mediante la confusión, sus actitudes, minutos de caos en el escenario (interior del consultorio, con la musicalización del Bolero, de Ravel), desquiciados que apelan a la cordura de los intrusos frente a ellos. Tamara es la chispa del montaje.

 

15 PASAJEROS DIJERON, dramaturgia y montaje de Martha Athie, nos introduce a un avión, un desesperado tipo amenaza con estallar una bomba. El resto de los pasajeros, incluyendo un “perro” ven como sus vidas dependen de ganar o perder un juego, igual al que se transmite por televisión: 100 MEXICANOS DIJERON. En principio hay una serie de incongruencias, cobran “sentido” a medida que llega el desenlace. No hay escenografía, unos trazos dibujados en la pared recrean la supuesta aeronave. La propia Martha Athie, combinación interesante de seriedad y comedia, Carlos Gavira, Fortina Maldonado y R. Mussi dan vida a la singular anécdota. Un cuarto de hora para divertirse y desenmarañar el juego dentro del juego, con un final inesperado, lógico dentro de la loquera dramatúrgica.

 

Por último, INMACULADA CONCEPCIÓN. Una relación sexual casual conlleva a una serie de confusiones, éstas provocan la hilaridad. Dos actrices españolas en una charla la cual adquiere matices melodramáticos y de comedia; confesiones, llamadas telefónicas pueden cambiar la existencia de la dos amigas, una de ellas embarazada a pesar de ser… Paula Serrano y Ester Gombau, ambas junto con el público disfrutan al máximo la trama, escrita por Borja Texeira y dirigida por Critian Magaloni.

 

Cabe aclarar que en las tres propuestas hay alternantes, los créditos citados son de quienes me tocó ver. La temporada POR CHINGAR se lleva a cabo en Micro Teatro México (Roble 3, Col. Santa María la Ribera, Ciudad de México).

 

Noviembre 2017

LA CALAVERA DE CRISTAL (VIAJE MÍTICO DESDE UN MUSEO)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico teatral

 Cartel publicitario de La calavera de cristal

 

la calavera de cristal-ligero

Los museos, como los teatros o las iglesias, por citar sólo algunos, son espacios siempre rodeados de leyendas, de fantasmas, de historias inspiradoras de curiosidad o de temor. Producción Escénica y Lab Teatro llevan a escena La calavera de cristal, adaptación de la novela gráfica del escritor Juan Villoro, publicada en 2011 e ilustrada por Bef, quien en esta ocasión es el diseñador del cartel publicitario del montaje. Los responsables de la versión escénica son Helena Tinoco y Mario Rendón. En principio es acertada e invita a adentrarse en ese mundo donde el mito y la realidad coinciden en un punto de encuentro, sin descontar que, sobre todo, en el inicio cae de lleno en lo narrativo, donde fantasía e historia se confabulan, ya sea para meditar sobre el tema, sea en forma exclusiva para divertirse.

La adaptación está pensada, en primera instancia, para infantes, sin embargo, hay partes que no considero sean asimilables y son poco atractivas para niños de pequeña edad. Esto último porque hay varias escenas demasiado didácticas y otras que requieren de una explicación sencilla, como es el caso de una disertación breve, si se quiere, de la diferencia entre una leyenda y la historia. La trama se lleva a cabo en el interior de una sala del Museo Nacional de Antropología, ahí coinciden una vendedora de souvenires (recuerdos) y un guía del recinto. Las circunstancias los conducirán a través de un viaje a la ciudad maya de Yaxchilán, en busca de la mítica y misteriosa Calavera de cristal. Hay un personaje, invisible en el escenario, presente en el desarrollo, Julo Rodríguez Plata, piloto aviador, por cierto, pereció en un accidente aéreo, quien es esencial para fundamentar y entender el planteamiento histórico del maestro Villoro.

Enrique Aguilar, en su calidad de director, propone un sinnúmero de elementos: teatro de sombras, títeres de diferentes técnicas, escenografía mínima, más sugerente que recreativa, multimedia y música en vivo, teclados y percusiones, apoyado en una iluminación sencilla, resaltando los apagones y encendidos; vestuario cotidiano, inclusive, medio fársico. Los actores caracterizan varios personajes y, en forma lamentable, se recurre al clásico empleo de algún adorno corporal para el cambio de protagonistas. La propuesta es de altibajos, digamos que la primera parte, en una división arbitraria, se desarrolla toda en el proscenio y dirigiéndose directamente al público, por fortuna en la otra mitad hay más acción y el desplazamiento escénico como el ritmo son más teatrales.

Las actuaciones están a cargo de Helena Tinoco, Mario Rendón y Alejandro Piedras. Mucha entrega, sin embargo, en muchos momentos gritan sin razón de ser y, al menos en la función de prensa, demostraron capacidades para improvisar. Deben ser más alegres porque deben tomar en consideración que eso es lo que captura la atención de los pequeños.

Producciones Escénicas y Lab Teatro invitan todos los sábados hasta el 16 de diciembre al Teatro La Capilla, Coyoacán, Ciudad de México, a las 12:30 horas.

MONALISA (ACUMULAR POR NECESIDAD EXISTENCIAL)

Texto y foto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

MonalisaAcumular objetos, de la índole que sea, puede ser bien visto, es el caso de los coleccionistas, sin embargo, puede ser negativo cuando se hace por necesidad existencial, entendida ésta como una obsesión, obvio, estamos frente a un síntoma patológico y patético, más bien irracional. El sonorense Roberto Corella, autor de la dramaturgia intitulada Monalisa, nos presenta a una mujer, Ella, recogiendo todo lo que encuentra en su andar, lo embodega en su casa, la convierte en un mal oliente basurero, retacada al grado de impedirle ingresar y verse en la necesidad de pernoctar en el patio.

Lo anterior no tendría mayor relevancia, la anécdota es por sí misma intrascendente, sin embargo, todo cambia cuando se asume un sentido de metáfora y, en forma simultánea, de analogía. Ella, una muerta hablando desde el más allá o una viva muriendo en forma paulatina. Una antigua maestra, hace pequeñas remembranzas de su hermana, de su madre, de su amiga, del significado de un arcoiris. Los recuerdos la atormentan, en su psicosis continúa acumulando todo tipo de cosas, es la forma de evadirse. Ella es, era, rara, enigmática… pero siempre sonreía, pasaba días en vela, cinéfila, le agradaban las películas profundas, esas donde la gente se busca a sí misma y no se encuentra. Ella decidió su destino, lo llevará a cabo después de un profundo análisis de su vida.

Ella no está sola en el mundo sombrío, hay un Él, un taxista que la lleva al cine, a un hotel, a… y de retorno… La pone al descubierto frente a los espectadores, les narra al detalle, entre otras cosas, su pensar, la carga emocional por unos niños fallecidos en una guardería, entre otros temas. A Él lo agobia la desaparición de su hijo, lamenta la violencia que padece su entorno. Dos seres abatidos, presente el esbozo de la sonrisa, presente la Monalisa. Un texto complicado, psicológico, dramático, denso y profundo; representativo del quehacer dramatúrgico de Sonora. Bien escrito, bien desarrollado, bueno el desenlace. Interesante y cautivadora relación entre ambos personajes, el hecho de que el autor nos lo bautice y dejar su identidad en Ella y Él, le da una directriz de universalidad.

Rennier Piñero, de origen español, dirige. Junto con Beatriz Noriega (escenografía y vestuario) y Lupillo Arreola (iluminación) saturan el espacio con un sinnúmero de cajas de plástico, de esas que venden las grandes tiendas de autoservicio, en ellas se van acumulando… todo lo que metafóricamente cabe en la mente de Ella y, en parte, la de Él. Un vestuario tan desalineado como las existencias de los dos; una penumbra, oscuridad espiritual; proyección, casi desapercibida, de fragmentos de películas, más que una ambientación, el conjunto representa lo más íntimo, la esencia de un devenir, de un vacío lleno de cosas.

Paquita Esquer y Roberto Corella asumen con parsimonia a los personajes. Ella susurra y también se violenta. Él narra, el contacto es emocional, no físico. Realizan en forma óptima la introspección, sienten y mueren, al mismo tiempo dan vida a tan singulares seres en el escenario. Conmueven… incomodan, provocan, dan todo como actores.

Monalisa se presentará durante tres semanas (parece que este lapso se ha puesto en boga en la Ciudad de México), hasta el 26 de noviembre, en el Foro de las Artes, del Centro Nacional de las Artes, los jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.

LA CANTANTE CALVA (LO DESHILVANADO EL HILO CONDUCTOR)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen tomada de la página de Facebook de la actriz Gabriela Murray

Eugéne Ionesco, uno de los máximos exponentes del teatro del absurdo, es llevado a escena con su obra La cantante calva, en la que desnuda y pone en evidencia la hipocresía y decadencia de la sociedad inglesa de la posguerra. El teatro del absurdo es uno de los más difíciles y complicados de lograr: lo ilógico debe ser lógico, lo superficial profundo, la palabra en apariencia sin sentido debe tener contenido y, por absurdo que parezca y si se me permite la expresión, lo que en apariencia es un conjunto deshilvanado a la postre es el hilo conductor.

la cantante clava2                                                  Gabriela Murray como la Sra. Smith en La cantante calva

El dramaturgo hace mediante un juego inteligente y audaz un análisis, un juicio crudo de las relaciones, costumbres y convenciones. El teatro del absurdo en general, este texto en particular, deja al descubierto el problema de la comunicación entre los seres humanos, problemática de actualidad, la tecnología -celulares, tabletas y computadoras- cada vez nos convierten en personas solitarias y con problemas para interrelacionarnos cara a cara. En concreto, por antonomasia este género gira en torno a la imposibilidad de la comunicación.

Ionesco juega con el respetable, lo lleva por un laberinto de confusiones: lo mismo de tiempo como de lugares y personajes; éstos últimos dan la sensación de despistados, de orates, cada uno con su onda. Una introspección social a través de dos matrimonios a los cuales se les puede aplicar la frase: “contigo pero solo(a)”; además una sirvienta y un bombero, éste sin sentido su aparición dramatúrgica y escénica, otra vez solo en apariencia. Sin darle más vueltas, estamos frente a una obra maestra con carácter de universal. Mientras tanto, La cantante calva peinándose.

El montaje bajo la dirección de Jesús Díaz, quien opta por un ritmo semilento, pausado, prolongados silencios; las pausas y silencios refuerzan lo absurdo. Un dibujo escenográfico y una iluminación que no se entromete en el enredo, así es el diseño de Bobby Watson. Complementa la atmósfera la música original de Hazael Rivera. Un objeto se convierte en otro protagonista: un reloj. Su carátula sede el paso, aparece un magnífico títere frente a un piano, excelentemente manipulado, musicaliza y da las campanadas de la hora. El teatro de sombras, en una breve aparición, cierra el círculo mágico. El director se vale de lo antes citado, sin embargo, su propuesta se centra en el trabajo actoral.

Gabriela Murray -Gaby como se le conoce en el medio- cautivadora como la señora Smith, esto no sorprende, pues posee cualidades histriónicas más que conocidas y reconocidas, inclusive, más allá de nuestras fronteras; capaz de provocar un caos mediante una pasmosa calma; para un ojo avizor es la médula de la puesta; no requiere adulación, su presencia y esencia hablan por ella. Arturo Reyes, el señor Smith, desfachatez y elegancia, distraído y concentrado, claro, el personaje, se desenvuelve en el género con soltura, hace la mancuerna ideal con Gaby. Complementan el reparto: Alicia Zárate, Judith Cruzado, Gilberto Dávalos y Omar Ramírez.

La cantante calva se representa en una nueva “temporada” (las comillas tienen su razón de ser porque solo serán tres fines de semana) en la sala Xavier Villaurrutia, Ciudad de México, hasta el 26 de noviembre, jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas. La compañía Teatro del Exilio requiere del apoyo del público con su asistencia porque la producción no está apoyada por el Instituto Nacional de Bellas Artes, están trabajando a porcentaje de taquilla.

140 (57 DRAMATURGOS EN ESCENA)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografías de José Jorge Carreón

140 Autor: Varios. Dirección e idea original: Richard Viqueira. Elenco: Valentina Garibay, Rocío Damián, Jennifer Sierra, Marisol Osegueda, Pastor Aguirre, Benjamín Castro y Gustavo Schaar. Escenografía: Mario Marín del Río. Iluminación: Ingrid SAC. Vestuario: Ricardo Loyola. Productora Residente Teatro UNAM: Jaqueline Ramírez.

Richard Viqueira, un hombre de teatro cuyo reto fundamental, al menos eso creo, es sorprender, casi siempre en forma irreverente al respetable. En su más reciente propuesta parte de una interrogante: ¿Qué tan corta puede ser una obra de teatro? Tomó como punto de partida los 140 caracteres a los que estaba limitado el uso del twitter -desde hace unos días son 280-, y le solicitó a varios dramaturgos escribieran un texto con ese condicionamiento. 57 respondieron a su convocatoria, número que ahora es llevado a escena en un solo montaje. Temáticas diversas: la violencia, las relaciones humanas, sobre el mismo teatro y un interminable etcétera. Variados los géneros y los estilos; procedencias de diferentes escuelas y generaciones; la única coincidencia entre ellos: todos son mexicanos (salvo excepción, si se toma en cuenta la nacionalización). Inédito el hecho de partir de un twitter, éste por naturaleza es para ser leído, en este caso y de ahí lo interesante, para ser dramatizado. Nadie puede negar se trata de un sui géneris teatro experimental, “obras” breves, brevísimas, diez, 15, tal vez 20 segundos cada una y la que sigue. Esta idea original de Richard es una muestra más de su audacia por innovar, siempre con el propósito, para bien o para mal, de sorprender, podrá gustar o no, lo cierto, no pasa desapercibido.

140 Autor: Varios. Dirección e idea original: Richard Viqueira. Elenco: Valentina Garibay, Rocío Damián, Jennifer Sierra, Marisol Osegueda, Pastor Aguirre, Benjamín Castro y Gustavo Schaar. Escenografía: Mario Marín del Río. Iluminación: Ingrid SAC. Vestuario: Ricardo Loyola. Productora Residente Teatro UNAM: Jaqueline Ramírez.

Él dirige su experimento. Ocho actores multidisciplinarios y una cantante encaramada en una columna de varios metros de altura, acompañada de un bajo interpretado por ella misma. Una escenografía de un gran atractivo visual: una plataforma con 90 casillas (blancas y negras), 9X10, unas pocas más que un tablero de ajedrez, muchas de éstas son compuertas, por ellas aparecen y desaparecen los múltiples personajes que caracterizan cada uno de los involucrados en escena; haces de luz, un medio ambiente de ensueño, mágico; efectos sonoros y lumínicos. En la plataforma pasa de todo: movimientos corporales con características marciales, actos de magia, erotismo, violencia, danza aérea, coreografías -incluyendo un tango-, acrobacia… se satisfacen todas las fantasías de los dramaturgos. Por mencionar solo algunos: Silvia Peláez, José Ramón Enríquez, Jaime Chabaud, Édgar Chías, Ximena Escalante, Elena Guiochins, Enrique Mijares, Luis Mario Moncada, Verónica Musalem, Alejandro Román, Antonio Zúñiga…

140 Autor: Varios. Dirección e idea original: Richard Viqueira. Elenco: Valentina Garibay, Rocío Damián, Jennifer Sierra, Marisol Osegueda, Pastor Aguirre, Benjamín Castro y Gustavo Schaar. Escenografía: Mario Marín del Río. Iluminación: Ingrid SAC. Vestuario: Ricardo Loyola. Productora Residente Teatro UNAM: Jaqueline Ramírez.

Los participantes en la plataforma son más que actores, arriesgan el físico -siempre exigencia de Richard-, una concentración mental llevada al límite, bailarines; como maquinarias de reloj le dan continuidad a las breves obras, éstas en su conjunto llevan por título 140. El montaje no admite errores, menos improvisaciones. El espacio escénico cobra vida propia, los ocho orates se entregan sin tapujos, sin miedos a las locuras de Richard. Sí, éste es un loco del teatro, está consciente y cuerdo de que lo experimental tiene altas posibilidades de fracasar, a él no le importa, no le quita el sueño, por el contrario, eso lo motiva, hace de sus pesadillas una realidad. El elenco artístico lo conforman: Valentina Garibay, Rocío Damián, Jennifer Sierra, Marisol Osegueda, Pastor Aguirre, Benjamín Castro y Gustavo Schaar. El equipo de creativos lo integran: Espacio escénico original: Mario Marín del Río y Richard Viqueira. Escenografía: Mario Marín del Río. Iluminación: Ingrid SAC. Escenofonía: Edwin Viqueira. Diseño de vestuario: Ricardo Loyola. Asistentes y realizadores: Realización de escenografía: Antonio Pérez / Constructores Escénicos. Asistente de vestuario: Marina Guash. Realización de vestuario: Leticia Gasca Laurent.

140 se representa en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario, Ciudad de México, hasta el 10 de diciembre, jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.