Autor: Ignacio Velázquez

ALGO DE POESÍA

Por Ignacio Velázquez

Fuente; http://www.amediavoz.com/maillard.htm

 chantal

Chantal Maillard

Hija de padres belgas, nació en Bruselas en 1951, nacionalizándose española desde los 17 años.
Es doctora en Filosofía Pura y profesora titular de Estética y Teoría de las Artes en el Departamento de Filosofía
de la Universidad de Málaga, en la que imparte enseñanza desde 1990. Vivió un año en Benarés, India, en cuya
universidad se especializó en Filosofía y Religión India. Ha colaborado con críticas de filosofía, estética y pensamiento oriental en el Suplemento Cultural de los diarios ABC y El País. Como poeta, ha publicado, entre otros, «Semillas para un cuerpo» 1987, Premio Leonor de poesía «Hainuwele» 1990, Premio Ricardo Molina , «La otra orilla» 1990, «Poemas a mi muerte» 1994, Premio Santa Cruz de La Palma, «Conjuros» 2001, «Lógica borrosa» 2002,  «Matar a Platón» 2004, Premio Nacional de Literatura, y “Notas al margen”. Con la obra “Hilos”, publicada en 2007,  0btuvo el Premio Nacional de la Crítica. Ha cultivado la prosa poética en «Filosofía en los días críticos», «Diarios 1996-1998» y «Benarés». Ha traducido y editado a Henri Michaux y ha colaborado en distintos proyectos y actividades editoriales como la realizada conjuntamente con Jesús Aguado, de la cual ha resultado una colección de libros (poesía, ensayo y teatro) de textos clásicos de la tradición india, editados en Benarés. Entre sus ensayos se destacan los títulos «La creación por la metáfora» 1992, «El crimen perfecto»,  «Aproximación a la estética india» 1993,   «Confucionismo, taoísmo y budismo» 1995 y «La razón estética» 1999.
Llevo acostada largo tiempo…

Llevo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra…
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya.

Deseé alguna vez que un poeta me amase…

Deseé alguna vez que un poeta me amase

Ahora duelen sus poemas en mi cuerpo‚
algo de mí que en él se reconoce hasta quebrar la imagen
de todo lo que fui.
Ahora deseo que me amase tanto que dejara de amarme
y sus palabras fuesen nieve
que el sol de junio fundiese entre mis pechos‚
allí donde su aliento insiste en acallar
esta tristeza antigua que siempre me acompaña.

Te supe frágil y desnudo…

Te supe frágil y desnudo,
tan frágil eras, tan desnudo
que se quebró tu sombra al respirar.
Abrí la puerta y las voces del agua
adoptaron la forma de tu cuerpo.
Tan leve parecías, tan al borde
de ti
que la noche aprendió
el modo de dormirse sobre el rio.

 

ALGO DE POESÍA

Por Ignacio Velázquez

Fuente; http://www.amediavoz.com/gallegos.htm

 

mia gallegos

Mia Gallegos. Reseña biográfica

Poeta costarricense nacida en San José en 1953. Es una de las poetas vivas más importantes de su país. Su poesía mítica y onírica es un ejemplo de la resistencia femenina ante un mundo hostil.
A los veintitrés años ganó el Premio Joven creación 1976 por su libro «Golpe de Albas», luego el premio Alfonsina Storni  en 1977 y el Premio Nacional Aquileo Echeverría en 1985. Poemas suyos han sido traducidos al inglés e incluidos en importantes antologías de poesía latinoamericana.
Ha trabajado en periodismo durante varios años y ha sido encargada de relaciones públicas del Teatro Nacional de San José de Costa Rica. Además es autora «Los reductos del sol» en 1985, «El claustro elegido» en 1989 y «Los sueños y los días» en 1995

Hay dos caminos en mi vida…

Hay dos caminos en mi vida. Siempre
los hubo. En cada uno hallé un ánfora
con el agua hasta los bordes. De las dos
aguas he bebido hasta saciarme. Mas
ahora, he llegado al final de cada trecho
y las aguas han sido consumidas.
Me coloco el peplo y te escojo a ti, vida,
como tercer camino.
Hija de la tierra soy

Hija la tierra soy. Amante de la muerte.
A menudo en mis sueños la verdad se revela por
completo.
Crecen mis manos y mis pies hasta enroscarse
en un enorme tronco.

Deja que sea yo quien te penetre. Aunque
sea por una sola vez.

Soy dueña tan solo de mis lágrimas.
No sé llorar por dentro.

Vuelvo a la noche

De pronto vuelvo
a la noche
con mis zapatos de agua.

Me desnudo
en el lento
ejercicio de mis manos
y busco
solamente
un objeto mío,
un pequeño barco,
un cometa,
un circo de inventadas cosas,
figuras cotidianas,
tuyas y mías,
que amo.

Pero sé
que de pronto
me vuelvo inaccesible
y vuelvo a ser silencio
y llama oscura,
donde mi barco
se escapa de tu orilla.

 

ALGO DE POESÍA

Por Ignacio Velázquez

Fuente: http://amediavoz.com/maya.htm

 

Cistina Maya

Poeta colombiana nacida en Bogotá en 1951. Heredó de su padre, Rafael Maya, la vocación literaria. Recibió su Licenciatura en Filosofía y Letras, desempeñándose desde entonces como catedrática universitaria en el campo de literatura colombiana, hispanoamericana, cultura griega y latina. Su poesía está llena de gran sensualidad y ensoñación. Ha publicado varias obras entre las que se destaca «De pie sobre la vida».

Desolación

Crece la noche

en su fragor secreto de resinas,

como un hilo de sangre en la espesura,

crece la noche

sin otra voz que el sordo murmurar

del tiempo.

La luna eclipsa su presencia

y como sombra tenue

se posa entre las ramas desoladas,

en los oscuros quicios de las puertas,

en los senderos olvidados

donde la luz naufraga de nostalgia.

Un preludio de alas

anuncia el vuelo de la tarde

y mientras crece la noche,

yo escucho la canción de los crepúsculos,

la voz oscura del misterio

que enreda sueños

en el telar vicioso de las horas y mece entre los mágicos follajes,

las larvas del silencio.

Divagación

Voy por tu piel desnuda

alcanzando tus manos que diluyen las horas,

acercando mis ojos a tus sueños,

dibujando tu frente, tu mirada,

súbitamente recobrándote.

Comienzo a oír tu voz ahora,

a algún país lejano perteneces,

dueño de alguna embarcación perdida,

así te siento….

Ahondo mi corazón en tu latido,

distante estás del mar soñado.

Y a mi orilla te acoges dulcemente.

 

El adiós

En el límite del ayer

que era nostalgia

y en el continuo adiós

que es mi presencia

algo de mi propio abandono,

de ese lento sigilo

que no nombra ternuras ni añoranzas,

como el ensueño plácido, inconcluso,

en mi mundo de sombras sobrevive.

Como si al deslizarse la tierra

descubriera también la mínima catástrofe

del agua que se quiebra.

Una plegaria entonces

para aquellos que viven en fúnebre abandono

y un sol no más para que pueda,

llorar lo que se ha ido.

 

ALGO DE POESÍA

Por Ignacio Velázquez

Fuente: amediavoz.com/buesa.htm

 

José Ángel Buesa

Poeta cubano nacido en Cienfuegos en 1910 y fallecido en el exilio, en Santo Domingo en 1982. Publicó su primer libro de poesías a los 22 años de edad y continuó con una producción constante que se difundió ampliamente por todos los países de habla hispana. Entre sus libros más conocidos, se cuentan «La Fuga de las Horas», «Oasis», y «Poeta Enamorado».

Canción a la mujer lejana

En ti recuerdo una mujer lejana,

lejana de mi amor y de mi vida.

A la vez diferente y parecida,

como el atardecer y la mañana.
En ti despierta esa mujer que duerme

con tantas semejanzas misteriosas

que muchas veces te pregunto cosas

que solo ella podría responderme.

 

Y te digo que es bella,

porque es bella, pero no se decir, cuando lo digo,

si pienso en ella porque estoy contigo

o estoy contigo por pensar en ella.
Y sin embargo si el azar mañana

me enfrenta con ella de repente

no seguiría a la mujer ausente

por retener a la mujer cercana.
Y sin amarte mas, pero tampoco

sin separar tu mano de la mía,

al verla simplemente te diría:

“Esa mujer se te parece un poco”.

 

Canción para la esposa ajena

Tal vez guardes mi libro en alguna gaveta,

sin que nadie descubra cuál relata su historia,

pues será simplemente, los versos de un poeta,

tras de arrancar la página de la dedicatoria…

 

Y pasarán los años… Pero acaso algún día,

o acaso alguna noche que estés sola en tu lecho,

abrirás la gaveta – como una rebeldía,

y leerás mi libro- tal vez como un despecho.
Y brotará un perfume de una ilusión suprema

sobre tu desencanto de esposa abandonada.

Y entonces con orgullo, marcarás la página…

y guardarás mi libro debajo de la almohada.

 

Poema del secreto

Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,

y no volver el rostro para verte pasar.

Puedo apretar mis labios un día y otro día…

y no puedo olvidar.

 

Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,

casi aburridamente, sobre un tema vulgar,

puedo decir tu nombre con voz indiferente…

y no puedo olvidar.

Puedo estar a tu lado como si no estuviera,

y encontrarte cien veces, así como al azar….

puedo verte con otro, sin suspirar siquiera,

y no puedo olvidar.

 

Ya ves: tú no sospechas este secreto amargo,

más amargo y profundo que el secreto del mar…

porque puedo dejarte de amar, y sin embargo…

no te puedo olvidar!

 

 

 

ALGO DE POESÍA

Por Ignacio Velázquez

Fuente: https://www.poemas-del-alma.com/jorge-luis-borges.htm

 

borges ligero

Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 – Ginebra, 14 de junio de 1986) fue un escritor argentino, autor de El Aleph, Ficciones, El libro de arena, entre otras obras. Fue poeta, traductor, profesor de literatura inglesa, cuentista, bibliotecario, ensayista, políglota y crítico literario.

 

Dime

Dime por favor donde no estás en qué lugar puedo no ser tu ausencia dónde puedo vivir sin recordarte, y dónde recordar, sin que me duela. Dime por favor en que vacío, no está tu sombra llenando los centros; dónde mi soledad es ella misma, y no el sentir que tú te encuentras lejos. Dime por favor por qué camino, podré yo caminar, sin ser tu huella; dónde podré correr no por buscarte, y dónde descansar de mi tristeza. Dime por favor cuál es la noche, que no tiene el color de tu mirada; cuál es el sol, que tiene luz tan solo, y no la sensación de que me llamas. Dime por favor donde hay un mar, que no susurre a mis oídos tus palabras. Dime por favor en qué rincón, nadie podrá ver mi tristeza; dime cuál es el hueco de mi almohada, que no tiene apoyada tu cabeza. Dime por favor cuál es la noche, en que vendrás, para velar tu sueño; que no puedo vivir, porque te extraño; y que no puedo morir, porque te quiero

 

Despedida

Entre mi amor y yo han de levantarse trescientas noches como trescientas paredes y el mar será una magia entre nosotros. No habrá sino recuerdos. Oh tardes merecidas por la pena, noches esperanzadas de mirarte, campos de mi camino, firmamento que estoy viendo y perdiendo… Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras tardes.

 

Un Ciego

No sé cuál es la cara que me mira cuando miro la cara del espejo; no sé qué anciano acecha en su reflejo con silenciosa y ya cansada ira. Lento en mi sombra, con la mano exploro mis invisibles rasgos. Un destello me alcanza. He vislumbrado tu cabello que es de ceniza o es aún de oro. Repito que he perdido solamente la vana superficie de las cosas. El consuelo es de Milton y es valiente, Pero pienso en las letras y en las rosas. Pienso que si pudiera ver mi cara sabría quién soy en esta tarde rara.

 

ALGO DE POESÍA

Texto por Ignacio Velázquez

Imagen de Internet

gabrielaGabriela Mistral. Reseña biográfica

Poeta chilena nacida en Vicuña pequeña localidad del centro norte de Chile en 1889. Aunque su nombre real fue Lucila Godoy Alcayaga, adoptó su seudónimo inspirada en la obra de Gabriel D’Annunzio y Fréderic Mistral. Su labor literaria comenzó a reconocerse en 1914 al resultar ganadora de unos Juegos Florales. En 1922 fue publicada su primera obra y desde entonces viajó por numerosos países de América y Europa.Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1945 como un justo reconocimiento no sólo de su producción poética, sino de la labor literaria y social de una mujer que había dedicado su vida a la difusión de la cultura y a la lucha por la justicia social y los derechos humanos.Falleció en Nueva York en el año de 1957. A continuación, unos de sus poemas:

 

Yo canto lo que tú amabas, vida mía…

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,
por si te acercas y escuchas, vida mía,
por si te acuerdas del mundo que viviste,
al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.
¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?
¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.
Ni lenta ni trascordada ni perdida.
Acude al anochecer, vida mía;
ven recordando un canto, vida mía,
si la canción reconoces de aprendida
y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.
No temas noche, neblina ni aguacero.
Acude con sendero o sin sendero.
Llámame a donde tú eres, alma mía,
y marcha recto hacia mí, compañero.

 

Dame la mano y danzaremos…

Dame la mano y danzaremos,
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más. . .

El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza,
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza
en la colina y nada más…

 

Riqueza

Tengo la dicha fiel
y la dicha perdida:
la una como rosa,
la otra como espina.
De lo que me robaron
no fui desposeída:
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida,
y estoy rica de púrpura
y de melancolía.
¡Ay, qué amante es la rosa
y qué amada la espina!
Como el doble contorno
de dos frutas mellizas,
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida….

Fuente; http://amediavoz.com/mistral.htm

ALGO DE POESÍA

Colaboración por Ignacio Velasquez

Fuente; http://www.jornada.unam.mx/2018/02/07/cultura/a03n1cul

Fuente; http://www.jornada.unam.mx/2018/02/07/cultura/a04n1cul

 

fernando pessola

Fernando Pessoa

Fernando Pessoa escribió a través de uno de sus heterónimos más recurrentes, Álvaro de Campos, que todo arte es una forma de literatura, porque todo arte consiste en decir algo. Desde esa convicción, el poeta e intelectual más sobresaliente del siglo XX, en Portugal, reflexionó e impulsó los movimientos vanguardistas en su país natal, que crearon sus propios códigos, escuelas y tendencias estéticas, y en ningún caso se dejaron arrastrar por el influjo que llegaba de París, entonces capital del arte mundial. Portugal, de la mano de Pessoa, construyó sus propias corrientes artísticas, como el paulismo, el interseccionismo y el sensacionismo.

Agitador de la vida cultural

El universo literario e intelectual de Pessoa era tan prolífico, en parte, porque siempre defendió que un hombre para ser respetable tiene que contradecirse varias veces al día. Él mismo adoptó varias voces a través de sus heterónimos, que a lo largo de su vida fueron 130 personajes o nombres inventados, a los que incluso les hizo sus propias cartas astrales y cada uno tenía su particular forma de escribir y sus inquietudes bien definidas. Estas fragmentaciones, que Pessoa atribuía a su desorientación existencial, eran capaces de mostrar las contradicciones intrínsecas que deben guiar el arte, según defendía el poeta.

Si hay un texto que explica por qué Pessoa se interesó tanto por las vanguardias y por dejar escritas propias reflexiones sobre el devenir del arte en los albores del siglo XX, es el siguiente, que atribuyó a su heterónimo Álvaro de Campos, el que utilizaba para referirse precisamente a los movimientos artísticos de la época: Todo arte es una forma de literatura, porque todo arte consiste en decir algo. Hay dos formas de expresar, hablar y callarse. Todas las artes, salvo la literatura, son proyecciones de un silencio expresivo. En todas las artes que no sean la literatura hay que buscar la frase silenciosa que contienen, o el poema, o la novela, o la obra teatral. Con esto basta hasta que lo demás se presente.

Pessoa, quien murió en 1935 a los 47 años y tras haber publicado solo un libro en vida, fue un incesante agitador de la vida cultural y artística no solo de Lisboa, sino de todo Portugal, ya sea a través de sus conferencias, sus escritos en revistas y diarios o sus cartas a pensadores o críticos de la época. Él estaba convencido de que el arte es una interpretación de la vida. Todo arte que no sea misterioso errará el sentido de la vida. Esa idea la asumieron otros artistas, sobre todo pintores y escenógrafos, que orbitaron en torno a las ideas, escritos y propuestas expresivas del poeta que, paradójicamente, nunca escribió sobre pintura, pero que construyeron un movimiento fugaz, con señas de identidad propias y poco conocido para el gran público, que emergió cuando Portugal dejaba atrás un pasado colonial.

 

Es decir, el paulismo, el interseccionismo y el sensacionismo nacieron en medio de un país empobrecido, sin prestigio y desmoralizado que Pessoa se empecinó en abrir a la modernidad mirándose en el espejo de las vanguardias parisinas que recorrían Europa, encarnadas en el cubismo, el futurismo y el orsismo. Pero mirando solo en el espejo de esas vanguardias y en ningún caso copiando sus manifiestos o sus atributos estéticos, sino dándose a la tarea de construir sus propios lenguajes, aprovechando precisamente la libertad creativa que trajeron las vanguardias al arte.

Pessoa no es exactamente un vanguardista. Entiende que hay nuevos lenguajes pero crea sus propios modelos que se alejan de las vanguardias de su tiempo. Así lo explicaba Pessoa: La base de todo arte es la sensación. Para pasar de la mera emoción sin sentido a la emoción artística o susceptible de volverse artística, esa sensación tiene que ser intelectualizada.

Lluvia oblicua*

Fernando Pessoa

I

Atraviesa este paisaje mi sueño de un puerto infinito

Y el color de las flores es transparente como las velas de grandes navíos

Que zarpan del muelle arrastrando en las aguas por sombra

Los bultos al sol de aquellos árboles antiguos…

El puerto que sueño es sombrío y pálido

Y este paisaje está lleno de sol por este lado…

Pero en mi espíritu el sol de este día es puerto sombrío

Y los navíos que salen del puerto son estos árboles al sol…

Liberado dos veces, me abandoné al paisaje a mis pies…

La figura del muelle es el camino nítido y tranquilo

Que se levanta y se yergue como un muro,

Y los navíos pasan por dentro de los troncos de los árboles

Con una horizontalidad vertical,

Y sueltan amarras al agua por entre las hojas una a una…

No sé quién me sueño…

De pronto toda el agua del mar del puerto es transparente

Y veo en el fondo, como una estampa enorme que allí estuviese desdoblada,

Este paisaje entero, hilera de árboles, camino ardiendo en aquel puerto,

Y la sombra de una nao más antigua que el puerto que pasa

Entre mi sueño del puerto y mi contemplación de este paisaje

Y llega hasta mis pies, y entra dentro de mí,

Y pasa hacia el otro lado de mi alma…

* Fragmento del poema Lluvia oblicua, de Fernando Pessoa, incluido en la exposición Pessoa: todo arte es una forma de literatura, publicado con autorización del Museo Reina SofíaColaboración

ALGO DE POESÍA

Texto de Ignacio Velázquez 

Fuente: La Jornada. 24 de enero 2018

Nicanor Parra

nicanor parraEl antipoeta chileno, Nicanor Parra, falleció ayer a los 103 años. Poeta, físico y matemático. Fue creador de un género caracterizado por la ironía, el léxico simple y los temas cotidianos.

Chile pierde a uno de los más grandes autores de la historia de nuestra literatura, y voz singular en la cultura occidental. ¡Estoy conmovida por el fallecimiento de Nicanor Parra! Mi más profundo pésame a su familia, manifestó la presidenta Michelle Bachelet, en su cuenta oficial de Twitter.

Considerado un influyente y rupturista poeta del siglo XX, Parra falleció sorpresivamente la madrugada del martes en su casa de Santiago, por problemas de salud que no fueron precisados, pero estuvo consciente hasta el final de su vida.

El gobierno chileno decretó dos días de duelo oficial y la suspensión de los actos como ceremonias de gobierno que revistan el carácter de festejo.

Lo único que le faltaba a Nicanor Parra para ser inmortal era precisamente dejar este mundo, señaló el presidente electo, Sebastián Piñera, quien presentaba a su gabinete al mismo tiempo que se difundió la noticia del fallecimiento de Parra.

Piñera, en su primer gobierno, vivió un momento bochornoso en la Feria Internacional del Libro de Santiago en 2010, cuando erróneamente anunció la muerte de Nicanor Parra.

Espíritu transgresor

Durante medio siglo, la poesía fue el paraíso del tonto solemne. Hasta que vine yo. Y me instalé con mi montaña rusa: es uno de los versos más famosos con que se define el poeta y matemático de formación. Figura clave de la literatura hispanoamericana, hace 60 años renovó la lírica teniendo ese espíritu transgresor con sus emblemáticos Poemas y antipoemas.

Parra era el hermano mayor de la famosa cantautora Violeta Parra, así como de Eduardo y Roberto, otros dos exponentes relevantes de la música popular chilena. El ramal artístico de la familia Parra se extendió durante los años y ha dado numerosos talentos, como Ángel Parra, hijo de Violeta, otro gran cantautor, quien murió en París el año pasado, a los 73 años.

Junto al mar, en Las Cruces, un pequeño poblado de la costa chilena, el poeta vivió en el autoexilio sus últimos años, alejado de las entrevistas y la fama. El mar sereno, el mar que baña de cristal la patria, describió el bardo al pueblo costero que eligió habitar hace más de dos décadas, casi sin contacto con el exterior y reacio a aceptar entrevistas.

Hasta antes de fallecer, Nicanor seguía activo, escribiendo a diario en su residencia en Las Cruces, en un escritorio que miraba al océano Pacífico y paseando invierno y verano por las tranquillas calles de este pequeño balneario.

Invierno y verano camina; maneja su auto Volkswagen, escribe mucho y siempre es muy visitado. La vida del tío Nicanor está abonada por la sencillez y la falta absoluta de farándula, aseguraba su sobrina Isabel sobre la rutina del escritor.

En Las Cruces viven 2 mil personas; no hay plaza principal, bancos, cines, grandes tiendas ni oficinas ministeriales, pero sí hospedó a una de las grandes voces de la poesía. Es como un imán que viene del mar y que no se puede dejar de enmudecer.

Sin embargo, al cumplir 100 años de vida, en septiembre de 2014, el autor fue figura de múltiples homenajes, desde ser protagonista de ferias del libro, exposiciones y festivales hasta recibir ceremonias solemnes de los gobernantes en turno en la presidencia y el Congreso.

Chile se convirtió en un Parra-fraseo de El hombre imaginario, en un cumpleaños devenido, en una fiesta cultural nacional. El hombre imaginario / vive en una mansión imaginaria / rodeada de árboles imaginarios / a la orilla de un río imaginario, se leyó al unísono.

Nicanor Parra fue hijo pobre de campesinos y llegó a estudiar física en la Universidad de Brown, en Estados Unidos. Nació en San Fabián de Alico, el 5 de septiembre de 1914. Aunque estudió ciencias exactas y físicas en la Universidad de Chile, en la que se graduó en 1937, fueron las letras las que marcaron el sendero de su camino. Incluso, ejerció la docencia como titular de física en la Escuela de ingeniería de la Universidad de Chile, de la que fue director interino entre 1949 y 1951. También estudió cosmología en Oxford. Sin embargo, comenzó a escribir desde muy joven. Su primer libro, Cancionero sin nombre, se publicó en 1937.

El crítico literario, Harold Bloom, escribió sobre Nicanor Parra: “¿Cómo no iba a venerar yo los mejores poemas de Parra? Es un héroe de la ocultación, en sí mismo un mapa de malas lecturas. Ya se rebele contra la poesía chilena, contra Marx o Freud, conoce los límites de la ironía. Es a la vez un auténtico innovador y un monumento cómplice a la ansiedad de la influencia”.

El reconocido experto estadunidense afirmó: “No estoy muy convencido de entender del todo a Parra. Pero creo firmemente que si el poeta más poderoso que hasta ahora ha dado el Nuevo Mundo sigue siendo Walt Whitman, Parra se le une como un poeta esencial de las tierras del crepúsculo”.

Parra recibió múltiples premios y reconocimientos, entre ellos, el Premio Miguel de Cervantes y el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2012, Juan Rulfo en 1991, Reina Sofía en 2001 y el Nacional de Literatura en 1969.

Sin embargo, ya en su poesía plasmó su opinión: “No es la primera vez que me dan un premio que no merezco y espero que no sea la última”.

Al ganar el Premio Cervantes, en 2011, fue su nieto, Cristóbal Ugarte, quien en su representación pronunció unas palabras en la ceremonia oficial en España. ¿Se considera usted acreedor al Premio Cervantes? Claro que sí. ¿Y por qué? Por un libro que estoy por escribir. Así agradeció a la distancia a sus 97 años, desde su casa de Las Cruces, rodeado de libros, la mayoría versiones y estudios sobre El Quijote.

Dejó claro en uno de sus antipoemas: Los premios son / como las Dulcineas del Toboso. / Mientras más pensamos en ellas / más lejanas / más sordas / más enigmáticas, como leyó su nieto. Los premios son para los espíritus libres / Y para los amigos del jurado / Chanfle / No contaban con mi astucia.

Dos poemas de Nicanor Parra

Fuente:http://www.jornada.unam.mx/2018/01/24/cultura/a03n1cul

Hasta luego

Ha llegado la hora de retirarse
Estoy agradecido de todos
Tanto de los amigos complacientes
Como de los enemigos frenéticos
¡Inolvidables personajes sagrados!
Miserable de mí
Si no hubiera logrado granjearme
La antipatía casi general:
¡Salve perros felices
Que salieron a ladrarme al camino!
Me despido de ustedes
Con la mayor alegría del mundo.
Gracias, de nuevo, gracias
Reconozco que se me caen las lágrimas
Volveremos a vernos
En el mar, en la tierra donde sea.
Pórtense bien, escriban
Sigan haciendo pan
Continúen tejiendo telarañas
Les deseo toda clase de parabienes:
Entre los cucuruchos
De esos árboles que
llamamos cipreses
Los espero con dientes y muelas.

Epitafio

De estatura mediana,
Con una voz ni delgada ni gruesa
Hijo mayor de un profesor primario
Y de una modista de trastienda;
Flaco de nacimiento
Aunque devoto de la buena mesa;
De mejillas escuálidas
Y de más bien abundantes orejas;
Con un rostro cuadrado
En que los ojos se abren apenas
Y una nariz de boxeador mulato
Baja a la boca del ídolo azteca
–Todo esto bañado
Por una luz entre irónica y pérfida–
Ni muy listo ni tonto de remate
Fui lo que fui: una mezcla
De vinagre y aceite de comer
¡Un embutido de ángel y bestia!

ALGO DE POESÍA

Texto por Ignacio Velázquez

Fuente: http://amediavoz.com/castellanos.htm

rosariocastellanosRosario Castellanos

Reseña biográfica

Poeta mexicana nacida en el Distrito Federal en 1925. Su infancia transcurrió en Chiapas y luego estudió Filosofía y Letras obteniendo una maestría en la UNAM. Practicó, con gran éxito, todos los géneros literarios, destacándose especialmente en su obra poética que la ha convertido en una de las más altas representantes de México en el último siglo. Obtuvo importantes reconocimientos, entre los que se destacan el Premio Xavier Villaurrutia 1961, Sor Juana Inés de la Cruz y el Premio Carlos Trouyet. Toda su obra está recopilada en el libro Poesía no eres tú. Falleció en Tel Aviv en 1974, cuando ocupaba el cargo de embajadora de su país ante el gobierno de Israel.

Ajedrez

Porque éramos amigos y a ratos, nos
amábamos;
quizá para añadir otro interés
a los muchos que ya nos obligaban
decidimos jugar juegos de inteligencia.

Pusimos un tablero enfrente
equitativo en piezas, en valores,
en posibilidad de movimientos.
Aprendimos las reglas, les juramos respeto
y empezó la partida.

Henos aquí hace un siglo, sentados,
meditando encarnizadamente
como dar el zarpazo último que aniquile
de modo inapelable y, para siempre, al otro.

Apelación al solitario

Es necesario, a veces, encontrar compañía.

Amigo, no es posible ni nacer ni morir
sino con otro. Es bueno
que la amistad le quite
al trabajo esa cara de castigo
y a la alegría ese aire ilícito de robo.

¿Cómo podrías estar solo a la hora
completa, en que las cosas y tú hablan y hablan,
hasta el amanecer?

Destierro

Hablábamos la lengua
de los dioses, pero era también nuestro silencio
igual al de las piedras.
Éramos el abrazo de amor en que se unían
el cielo con la tierra.

No, no estábamos solos.
Sabíamos el linaje de cada uno
y los nombres de todos.
Ay, y nos encontrábamos como las muchas ramas
de la ceiba se encuentran en el tronco.

No era como ahora
que parecemos aventadas nubes
o dispersadas hojas.
Estábamos entonces cerca, apretados, juntos.
No era como ahora

Los adioses

Quisimos aprender la despedida
y rompimos la alianza
que juntaba al amigo con la amiga.
Y alzamos la distancia
entre las amistades divididas.

Para aprender a irnos, caminamos.
Fuimos dejando atrás las colinas, los valles,
los verdeantes prados.
miramos su hermosura
pero no nos quedamos.

 

ALGO DE POESÍA

Texto por Ignacio Velázquez

Fuente: http://amediavoz.com/pacheco.htm

jose emilio pachecojose emilio pacheco

José Emilio Pacheco. Reseña biográfica

Poeta y ensayista mexicano nacido en Ciudad de México en 1939.

Empezó a brillar desde muy joven en el panorama cultural mexicano, gracias a su dominio de las formas clásicas y modernas, y al enfoque universal de su poesía. Además de poeta y prosista, se ha consagrado también como eximio traductor, trabajando como director y editor de colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales. Ha sido docente universitario e investigador al servicio de entidades gubernamentales.

Entre sus galardones se cuentan: Premio Nacional de Poesía, Premio Nacional de Periodismo Literario, Premio Xavier Villaurrutia, Premio Magda Donato, Premio José Asunción Silva en 1996, el Premio Octavio Paz en el año 2003, el Premio Federico García Lorca en 2005, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2004, la XVIII edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2009 y el Premio Cervantes en 2009.

De su obra poética se destacan: Los elementos de la noche en 1963, El reposo del fuego en 1966, No me preguntes cómo pasa el tiempo en 1969, Irás y no volverás en 1973, Islas a la deriva en 1976, Desde entonces en 1980, Trabajos en el mar en 1983 y El silencio de la luna, poemas de 1985-1996.

A quien pueda interesar

Que otros hagan aún

el gran poema

los libros unitarios

las rotundas

obras que sean espejo

de armonía

 

A mí sólo me importa

el testimonio

del momento que pasa

las palabras

que dicta en su fluir

el tiempo en vuelo

 

La poesía que busco

es como un diario

en donde no hay proyecto ni medida

 

Aceleración de la historia

Escribo unas palabras

y al mismo

ya dicen otra cosa

significan

una intención distinta

son ya dóciles

al Carbono 14

Criptogramas

de un pueblo remotísimo

que busca la escritura en tinieblas.

Alta traición

No amo mi patria.

Su fulgor abstracto

es inasible.

Pero (aunque suene mal)

daría la vida

por diez lugares suyos,

cierta gente,

puertos, bosques de pinos,

fortalezas,

una ciudad deshecha,

gris, monstruosa,

varias figuras de su historia,

montañas

-y tres o cuatro ríos.

 

Caverna

Es verdad que los muertos tampoco duran

Ni siquiera la muerte permanece

Todo vuelve a ser polvo

Pero la cueva preservó su entierro

Aquí están alineados

cada uno con su ofrenda

los huesos dueños de una historia secreta

Aquí sabemos a qué sabe la muerte

Aquí sabemos lo que sabe la muerte

La piedra le dio vida a esta muerte

La piedra se hizo lava de muerte

Todo está muerto En esta cueva ni siquiera vive la muerte