Categoría: Notas Nacionales

Espacio para notas a nivel nacional

TEATRIKANDO. RESUMEN 2018, PRIMER SEMESTRE

Texto y foto por Benjamín Bernal, Presidente de la APT

Resumen 2018, primer semestre

Llegó el final de junio e intentaremos hacer un recuento. Hubo obras que no resistieron las lluvias, elecciones y ahora, el mundial; como era natural se puso de moda el teatro político, Quique emperador tuvo excelente reparto, buena historia, albures en fingido latín -mal sonido- pero no logró las taquillas que se merecía. El privilegio de mandar tuvo la estrategia de hacer una pequeña temporada y salir a varias ciudades, ahora regresa a Puebla y Cuauhtémoc en la Roma; las bromas, maquillajes y juego con el público le están haciendo vender boletos; Quique y Angie se ha cambiado de teatros y sigue adelante en el Royal Pedregal, es una buena forma de reír de nuestro grillo parnaso. Barataria resultó una excelente opción: Don Quijote y Sancho Panza nos hacen reír con la extraña simpatía de los gobernantes. Encabro… en la Gruta terminó con buenos llenos, me pareció que se puede mejorar. Hasta la Ópera tuvo sus acercamientos a la política: un insecto que es líder será presidente y se convertirá en dictador, me pareció larga, el verso no tiene poesía por momentos, porque es la fuente original de la ópera. Pero qué bueno, porque extrañas veces se puede ver un estreno mexicano

En el mundo de los musicales Bule Bule se ha ido y regresado, no se deja amedrentar por los vaivenes, Como quieras Perro ámame sigue adelante, por creo tres años; Forever young gustó y debería regresar, por fin se fue La jaula de las locas, que duró más de dos años, llega Vaselina actualizada al 2018 y está generando interés en público de todas las edades. Papi piernas largas no tuvo el jalón que en otras épocas. Los miserables fue mejorada y ha resultado atractiva a todo público.

casa de muñecas teatrikando2Dos más dos y El padre vienen del año anterior, siguen con éxito por su excelente reparto. Privacidad concluye su pequeña temporada y da la entrada a Después de casa de muñecas, que no tuvo el impacto que se pensaba, el elenco, historia, escenografía son buenas, un par de palabras son como moscas en la sopa, merecía mayor duración, ahora se va al Insurgentes, en lo que llega Hello dolly, anunciada para el segundo semestre con Daniela Romo y Jesús Ochoa (Libertad Lamarque, Ignacio López Tarso y Silvia Pinal la hicieron en diferentes épocas). Un acto de dios siguió varios meses, con total éxito. La señora Presidenta (no es exactamente política, sino comedia de enredos), sigue adelante gracias a la personalidad de Héctor Suárez. La estética del crimen ya hizo fama de provocar muchas carcajadas y sigue Made in México, sigue siendo un fenómeno, lleva muchos años cambiando de teatro; Esquizofrenia un dia a la semana ha tenido una larga y fructífera vida; El monólogo Canción rota para un perdedor fortuito de Arturo Amaro, está a punto de cumplir exitosamente un año, todos los domingos; Zaide Silvia Gutiérrez apantalló con Hasta la China… y continuó; Casa calabaza empieza en Carretera 45, llega al Galeón con Ángeles Marín, un gran desempeño; La sociedad de los poetas muertos entra al Libanés después de eternas reparaciones de la calle. El zoológico de cristal vuelve a la cartelera con una buena temporada, brillan Adriana Llabrés y Blanca Guerra.

Notable semestre, con buenos musicales y algunas obras de cámara francamente deslumbrantes. Sé que no es todo, pero el espacio es limitado.

TEATRIKANDO

Texto y fotos por Benjamín Bernal, Presidente de la APT

Dios: nuevo ciclo en Microteatro México

Invitaron a este columnista como padrino de El cenobita, obra que escribe y actúa Jorge Hernán, así que acudí para ver un montaje al estilo de la época Jodorowsky-Oceransky, en que se buscaba metaforizar lo que necesita el ser humano del siglo XX en esta planeta: si recuerdan estaba de moda Zaratustra y Simio, diferentes ambientes, anécdotas, forma, con una misma enseñanza, tenemos avances, cultura, diversión, pero un gran vacío existencial, que sólo se puede llenar con alguna filosofía o religión. Creo que no existe el ateo perfecto, salvo que tenga un cociente de inteligencia bajo o haya estudiado el tema. No le debo contar el contenido, pero avanzaré: me gustó, con poca escenografía, escasos sonidos, vestuario monacal y un lenguaje agradable, nos inquietó la vida de un monje, iniciado, alguien que sale a buscar respuestas y encuentra que todo este plano existencial es una prueba, con énfasis en ver la nutrición del alma, la vida y sus avatares que generalmente aceptamos como una verdad comprobada sin buscar un poco más allá. Buen tono, ritmo, uso de luces y sombras para motivar al espectador a buscar alternativas, repensar este nivel de la humanidad, que manda a muchos al psiquiatra.

También vi otras dos, disculpe usted los datos tan escasos, pero no tomé un programa: Encarnación, la diosa de la carne es dirigida por Víctor Carpinteiro, que narra a través de una especial deidad la equivocadMicroteatro 26 julio 2018a vida de un carnicero, quien llega a pedir clemencia, con resultados interesantes; hay plasticidad, efectos especiales y el aturdimiento de nuestra época que lleva a cumplir un capricho de la referida divinidad. La otra es Todos los perros creyentes, dirigida por Alejandro Herrera, con algunos momentos de comedia, habrá una llegada de seres extraterrestres o metafísicos que conmocionan a tres individuos, para que entiendan o crean que entienden el por qué de su espera, expectativas y explicaciones artificiales.

Microteatro 26 junio 2018En esta ocasión el ciclo tiene un cambio importante, dos obras comparten el mismo miniforo, así que no le extrañe si la escenografía, utilería, parecen ser (y son) para otra narrativa, como el caso de la que comanda Alejandro Herrera, pues quizá algo más abstracto les hubiera ayudado. Una sala nos encamina a pensar en otros temas. El cenobita carece de escenografía, sólo utiliza un objeto iluminado en el piso y alguna luz adicional. Eso la hace redonda. En cuanto a la Diosa, el negro del foro ayuda a la estética de la narraturgia que es un tanto dark, quizá podría continuarse a 90 minutos, con música blues o punk porque el tema lo soporta. Pero, nadie me ha invitado a dirigir, así que eso será otro día.

Otras obras del ciclo parecerían no tener relación con Dios, juzgue usted a través de los títulos: Son sólo tetas, Sadoterapia, bueno, habrá necesidad de verlas. Ahí hay café, pastel, bocadillos, así que se puede pasar un larga tarde-noche con la familia o los amigos. Microteatro México, que ganó el Premio APT a Nuevos proyectos hace unos meses, cumple cinco años de vida, por cierto, está en Roble 3, col. Santa María la Ribera, a media calle de Insurgentes. Nota novedosa: Teatro en Corto (el de Lolita Cortés) abre una nueva sede: Belisario Domínguez 17, en el Centro de Coyoacán. Habrá que ir.

NADA (¡RESISTIRSE ANTE UNA TERRIBLE VERDAD!)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen de la información de prensa

NadaAcaban las vacaciones, el regreso a clases. Un grupo de niños atónitos ven cómo uno de sus compañeros abandona el aula, intempestivamente se sube a un árbol (ciruelo) y desde ahí exclama: “Nada importa, hace mucho que lo sé. Así que no merece la pena hacer nada. Eso acabo de descubrirlo.” El pesimismo lo invade, lo interesante es la fundamentación con cierta lógica de su premisa. Infantes a punto de concluir sus estudios a nivel primaria. Los condiscípulos del susodicho se resisten ante una real o aparente verdad.

El grupo no concuerda con su forma de pensar y buscan una forma de hacerlo cambiar de opinión. De todo lo anterior y más se desprende un cruel fondo, más por tratarse de pequeños quienes están a punto de dejar de serlo. La obra lleva por título Nada, puesta en escena basada en la novela homónima de Janne Teller, adaptada por Bárbara Perrín y dirigida por Mariana Giménez.

Urden un plan de acción para convencer a Pedro -el de la loca idea ya mencionada- de su errónea concepción de la existencia, de la razón de ser en la vida. Toman una vieja y abandonada fábrica como cuartel general, ahí inicia una horripilante odisea que los conducirá a… Lo que empieza como una noble causa acabará como un verdadera tragedia. Todos y cada uno de los involucrados están dispuestos a sacrificar lo más querido hasta rebasar los límites razonables, aportar lo más importante, desde un simple objeto hasta… Texto macabro, digno de competir con los cuentos de Édgar Allan Poe, de hecho éstos son rebasados con creces por Nada. Pedro, ejercitando el arte de no hacer nada, el resto con el propósito de rescatarlo, tratando de convertirse en alguien, en trascender. Propuesta no apta para seres susceptibles al sufrimiento.

Mariana Giménez sorprende al público, lo aprehende de principio a fin, le toca las fibras sensibles, lo paraliza en las butacas a sabiendas que lo representado es ficción o ¿no? Prescinde, literalmente, de escenografía, sólo una base cuadrada donde casi toda la acción se desarrolla; un vestuario casual y una iluminación con la que se acompaña las acciones físicas y emocionales. El movimiento escénico adquiere carácter coreográfico, apoyado en una acertada musicalización. Curiosamente, Pedro, el supuesto protagonista, sólo es el detonante, quien transformará la vida de los pequeños condiscípulos. Mariana lo sabe y le da el rol, sin exageraciones o limitaciones, que le corresponden en el desarrollo de la trama. Integra a todos los miembros del elenco, no hay protagonismo, todos son parte integral de la unidad, no uniformidad. Sin discusión una gran dirección, comprendida y asimilada al pie de la letra por: Lila Avilés, Andrea Riera, Lucía Uribe, Leonardo Zamudio, Pablo Marín y Raúl Briones.

Nada, en una nueva temporada en el Teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México), permanecerá en cartelera hasta el 29 de julio, los jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.

YANGA (NUESTROS ANTECEDENTES NEGROS)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen del cartel promocional

YangaLos mexicanos, al menos la mayoría, siempre hablamos de nuestro mestizaje, entendido éste como la fusión de dos razas: la indígena y la española. Prácticamente nadie se remite a nuestros antecedentes de la raza negra, más que discriminar a los miembros de este sector de la población, más bien los ignoramos, como si se tratara de seres invisibles. Son muchas sus aportaciones a la cultura nacional, sin embargo, hubo momentos en la historia, en particular en el siglo XVI, donde los negros eran más numerosos que los españoles, creo si no estoy en un error, que aquellos prácticamente desaparecieron del territorio que hoy conforma la República Mexicana por una epidemia que los diezmó. Sin embargo, aunque pequeñas hoy día sobreviven comunidades pobladas por negros en estados como Veracruz y Guerrero -inclusive en el corazón de Acapulco- sin descontar otras entidades federativas, no hay porque hacer caso omiso de sus danzas, su alegra música, sus artesanías, su vasta cultura y tradiciones, son nuestros hermanos, son mexicanos.

Lo anterior viene al caso por la más reciente obra llevada a escena por el dramaturgo Jaime Chabaud -quien además es investigador, pedagogo, catedrático y director de la revista Paso de gato, la mejor publicación en el ámbito nacional sobre la actividad escénica- intitulada Yanga, nombre de un personaje abocado a reivindicar los derechos, fundamentalmente la libertad de la raza negra en el México virreinal. En 1630 logró el reconocimiento como lugar autónomo de lo que entonces se llamó San Lorenzo de los Negros y en 1931 se rebautizó como el pueblo de Yanga. Un texto basado en un personaje y hechos reales, sólo como punto de inspiración para una dramaturgia original, sin caer, por fortuna, en el teatro documental o antropológico. Una combinación de narrativa -prácticamente monólogos- y diálogos, cierto con datos históricos y sociológicos sin caer en lo académico. Un lenguaje poético, casi en verso libre.

El lenguaje como la trama requieren de la atención permanente, concentración para asimilar todo el contenido, por momentos denso, si bien invita a la meditación, el mensaje es claro. Hay cuestionamientos agudos al virrey, a las clases sociales que explotaban y comerciaban con los negros, inclusive al clero, además de la inhumana costumbre de marcarlos con fierros calientes, no eran considerados personas sino animales. La traición, el asesinato, siempre presentes. Yanga, un personaje olvidado por nuestra historia, hoy sacado a la luz por Jaime, a través de tres documentos aportados por la investigadora Sagrario Cruz que dieron origen a esta obra.

La maestra Alicia Martínez Álvarez es la responsable del montaje. Opta por una escenografía sencilla, si a unos cuantos elementos se les puede denominar así. Unos cajones con diferentes simbologías, una hamaca, instrumentos como un arco (cuerda) una palangana, una guitarra, entre otros objetos-instrumentos. Los actores portan unos “palos”, los cuales van configurando diferentes espacios, inclusive situaciones; éstos se transforman en música de percusiones junto con los pies de los actores al repercutir en el entarimado, una delicia de melodías, de la sencillez a la profundidad auditiva. Un vestuario sugerente de una época, una retrospectiva dramática. El movimiento y el trazo escénico cobran identidad de coreografías. Un hecho histórico se convierte en una expresión artística con profundos toques de romanticismo.

Jesús Delgado  (Yanga), Marisol Castillo (Santiaga), Diego Garza (Don Pedro), Jorge de los Reyes y Esteban Caicedo (varios personajes) y Fabián Melón (acotador), llevan de la mano al espectador por esta sui géneris historia, como ya se mencionó, una acertada combinación de hechos reales con la ficción de la dramaturgia. Todos se integran en un conjunto estético, una sincronización perfecta, una gran puesta en escena, una labor de empatía entre dramaturgo, directora y elenco.

La producción es de Mulato Teatro, que encabeza Marisol Castillo. Por lo pronto concluyó su primera temporada en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, con la develación de placa a cargo de Sagrario Cruz y Luisa Huertas. Jaime Chabaud ya está a la búsqueda de otra alternativa de recinto y provocar el deleite de quienes amamos el excelso teatro que escribe.

HANDEL (FICCIÓN DOCUMENTADA)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen tomada de la página de Facebook de la producción

HandelDiego Álvarez Robledo, a partir de sucesos reales, presenta tres historias dramatizadas, las cuales giran a partir de una interrogante: ¿Pueden convivir la enfermedad social y el amor? Ahora bien, ¿cuál es la patología referida? En concreto, la trata de personas -mejor conocida como la trata de blancas, aunque se trate en algunos casos de hombres-, la prostitución obligada, la violencia sexual, la necesidad, la crueldad, la podredumbre de un entorno donde la dignidad y la libertad son inexistentes. La obra lleva por título Handel.

Sin embargo, el autor, por fortuna, no olvida que más que inmundicia, lo bueno del ser humano subsiste, sobrevive a todas las adversidades, tal es el caso de la fraternidad, el amor, la solidaridad, el anhelo. Si bien parte de varias realidades, lo que él denomina “ficción documentada”, es un texto dramático en el más amplio sentido, no es un documental, no es un tratado sociológico estrictamente hablando, sí una denuncia donde el teatro es el medio y el espectador, a través de sus reflexiones, el fin. Esto y más es Handel.

A diferencia de otras propuestas, el dramaturgo narra las historias en forma simultánea, no cuenta primero una, después otra y por último la tercera, éstas se llevan a cabo en forma yuxtapuesta, los actores se desdoblan en diferentes personajes, metamorfosis a primera vista casi imperceptible, traslados en el tiempo, un hilo conductor temático, independencia y autonomía entre cada narración, un todo integral a partir de tres partes conjuntadas magistralmente. Narrativa por momentos monologada, diálogos fuertes, escenas brutales, mente y ánimo del espectador provocados, tal vez irritados. Todo se expone, si se quiere se denuncia, no hay falsa moral, sólo cómo se desquebraja ante la impotencia de las víctimas y la corrupción de quienes deberían impartir justicia.

Excelsa dirección de Luis Eduardo Yee. Una escenografía minimalista -una mesa y dos sillas-, aprovecha el espacio para que sus actores asuman a cada uno de los personajes caracterizados. Un vestuario intemporal e híbrido, modificaciones a éste frente al público, no hay “piernas”. La penumbra se puede leer como una analogía con la soledad, con la impotencia existencial, con un devenir sin futuro, con la conformidad involuntaria, efectos emocionales bien logrados por la dirección. Apoyado con un guitarrista en vivo, efectos sonoros y una tenue iluminación para crear una atmósfera más interna que externa. Isaí Flores responsable del diseño sonoro y ejecutante en vivo; Fernanda García del vestuario y Natalia Sedano de escenografía e iluminación.

Portento de actuaciones de Sofía Sylwin, Pablo Marín y Miguel Romero, quienes logran cambios impresionantes de personalidades y estados de ánimo, bien conjuntados los tres trabajan en equipo, asumen el texto y conmueven al público.

Handel, que según el programa de mano significa en polaco, alemán e inglés, trata, comercio, tráfico…, se representa en su cuarta temporada, producción a cargo de Teatro Mondo, los martes a las 20:30 horas, hasta el 11 de septiembre, en el renovado Foro La Gruta.

ANIMALES (POESÍA Y LOCURA, NACER Y MORIR)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografía del cartel promocional

AnimalesSi por creación, en términos sencillos, entendemos una artística original, estamos frente a este hecho, poco común en la concepción de un texto dramático concretado con la puesta en escena. La obra que hoy nos convoca lleva por título Animales, inspirada en Animal cracker sin my soup, de Charles Bukowski. En este caso la “versión” es de Aristóteles Bonfil. Una propuesta donde se reúnen un decrépito poeta, alcohólico y vagabundo, y una loca amante de los animales -en todo el sentido de la palabra- con la salvedad que su existencia está cobijada por la solvencia económica.

Para qué estar inventando el fondo de la obra con palabras rebuscadas, creo es mejor la opción de transcribir las ideas de Pábel Ortega: “La obra plantea varios paradigmas que enfrenta el creador -protagonista- ante el bloqueo creativo, así revisamos los temas recurrentes en este autor: las mujeres, el alcohol y una sociedad encaminada a la autodestrucción. Cuenta con una propuesta estética muy potente de atmósfera onírica y con una fuerte influencia del cine negro, en la que el teatro de sombras resulta ser una elección bastante natural y acertada. Hank -nombre del protagonista- nos narra esta punzante historia de sexo, excesos, inspiración y muerte”.

Bonfil se vale del mundo onírico, eso que sólo es posible emane de los sueños, si se me permita lo reiterativo, de un creador en todo o más amplio sentido del término. Crea un mundo fantástico, una odisea, una auténtica aventura, a primera vista imposible, con un lenguaje accesible, poético, sin caer en la retórica. Lo más loable, a través de una historia irreverente, fuerte, realiza un análisis, por fortuna no académico sino dramático, de la decadencia moral y existencial de la sociedad contemporánea occidental. Invita a la reflexión, por momentos en forma consciente, en otros el espectador inconscientemente se ve inmerso en ella. Relevante la profundidad a partir de la sencillez.

Geovani Cortés -director- presenta, sin temor a mi exageración, una puesta en escena magistral. Ante nuestros ojos aparece, no propiamente un títere sino una gran cabeza con movimiento de ojos y boca, fiel imagen del decrépito poeta; una imagen del alma más que física. Vestida con una gabardina, al desabotonarla y abrirse, aparece una pantalla, ahí se desarrolla la historia mediante títeres de sombra. Combina a la perfección el planteamiento del autor al mezclar la narrativa y los diálogos. Capta perfectamente la esencia de cada palabra, frase u oración. Sin mayores aspavientos, la presencia del elenco -voces y manipulación- engrandecen la propuesta, ellos son: Ana María Aguilar, Rodrigo Hidalgo y Aristóteles Bonfil. Una excelente musicalización del propio Bonfil y realización de títeres de Geovani Cortés.

Animales, producción de Maldito Teatro se representa en la Sala del Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México) hasta el 22 de julio, jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.

 

LA MORDIDA (LA CORRUPCIÓN BUROCRÁTICA)

Texto y foto por Alejandro Laborie Elías, crítico teatral

La mordidaTodos los que hemos tenido la necesidad de realizar trámites ante cualquier oficina gubernamental hemos padecido la corrupción burocrática, siempre nos “falta” un requisito para obtener un sello y una firma, simplemente una constancia, este es el tema entorno al cual gira la obra La mordida, ahora en nueva temporada en El Galeón, del Centro Cultural del Bosque.

La producción y actuaciones están a cargo de la compañía Teatro Penitenciario, integrada por personas que en algún momento de su vida perdieron su libertad y estuvieron recluidos en una cárcel, sin embargo, han cumplido sus respectivas sentencias, se han rehabilitado y el teatro es un medio para ellos de reintegración social. Lo anterior surge de un proyecto artístico, pedagógico, laboral y de reconciliación social auspiciado por el Foro Shakespeare que consiste en la formación de actores internos -en los reclusorios- de forma profesional a través de talleres teatrales y pedagógicos, puestas en escena dentro de las cárceles con asistencia de público externo, con calidad y dignas de todo el reconocimiento por parte de quienes hemos tenido la oportunidad de asistir.

La autoría es una creación colectiva por parte de la propia compañía. Se publicita como una comedia, creo en realidad se trata de una farsa, dirigida por Artús Chávez, de la compañía La Piara Teatro.

Entrarle con el “moche”, como se dice ahora, es motivo para reír a más no poder, si bien es hilarante la propuesta, el tratamiento también conlleva a la reflexión de los padecimientos de los ciudadanos, la corrupción y el cinismo de los funcionarios públicos. Una crítica a la sociedad mexicana y una denuncia contra la impunidad y el desgaste moral de los “servidores!” públicos.

Bajo una atinada dirección, sin ser una obra de arte, sólo la posibilidad de disfrutar 50 minutos de hilaridad, aprovechando al máximo las posibilidades del elenco y ahora un espacio más amplio que le reduce intimidad, con una escenografía realista pero mínima, la recreación de una oficina, Artús lleva a su elenco por los vericuetos ya mencionados y explota todo su potencial, es increíble, ayer recluidos en la penitenciaría, hoy actores de gran nivel, profesionales, entregados, gozando del escenario, es ejemplo, excepcional si se quiere, sin embargo, se demuestra que es posible la readaptación.

Ismael Corona (Agapito), Javier Cruz (Licenciado), Héctor Maldonado (Perico) y Antonio Hernández (Luisito), dignos de toda loa, dignos de un quehacer teatral con dimensiones sociales, por fortuna su sinceridad sobre sus antecedentes y procedencia es comprendida y aplaudida por el público. Mención especial merece Héctor, interpretando a varios personajes, es el deleite del montaje.

La mordida se representa en el teatro El Galeón (Ciudad de México), hasta el 1 de julio, jueves y viernes a las 20:00, sábado 19:00 y domingo 18:00 horas.

NADA QUE TEMER (APROXIMACIÓN TENTATIVA AL ESTUDIO DEL HOMBRE)

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

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Desde el origen de la humanidad en el planeta Tierra, sus habitantes comenzaron a marcar las diferencias entre géneros. La mujer debía ser femenina y el hombre, masculino. Se impusieron ciertas normas de conducta que los padres aplicaban a partir del nacimiento de sus hijos. En tanto que en algunos aspectos se han logrado avances, en otros, se ha empeorado.

Se ha logrado superar la costumbre de que la mujer sólo podía dedicarse al hogar, no le estaban permitidos los estudios profesionales y ni siquiera podía votar. Hoy en día ya se puede ejercer el voto. En nuestro país, ese derecho apenas fue concedido a partir de 1953. El ingreso de la mujer a la educación superior ocurrió alrededor del año 1940. Sin embargo, el índice de inscripción de mujeres en aulas universitarias era bajísimo. Según los anuarios estadísticos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre sus estudiantes, las mujeres alcanzaban un 20.73% en el año 1940. Para el año de1950 este índice era de 18.26% y para 1960 de 17.62%. No fue sino hasta el año 1970 en que esos bajos índices comenzaron a subir.

En consecuencia, por el lado de la educación, hoy en día abundan las mujeres profesionistas que se encuentran trabajando activamente. Con respecto a la votación, ya no sólo pueden ejercer el derecho de votar sino también el de que se vote por ellas, puesto que también existen candidatas a puestos públicos. Se supone que en lo personal hay mayor libertad, ahora se puede decir públicamente que se es heterosexual, homosexual, bisexual, transexual o lo que uno desee ser, pero la diversidad tampoco es aceptada por todos, siempre hay partidarios y detractores. Lo cotidiano sería mucho más sencillo si todos nos viéramos unos a otros simplemente como seres humanos sin hacer diferencias. Con respeto, podríamos caminar juntos, apoyándonos, y las colaboraciones, alianzas o compromisos se darían mejor. Lo lamentable es que muchos no comprenden esto, son gente que se cierra y que tiende a la segregación, discriminando, sin ver a los demás como semejantes. Los arquetipos quedan tatuados en la mente de las personas y más que ser benéficos, perjudican seriamente.

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Mediante los noticieros, sabemos que la incidencia de crímenes de género se ha incrementado en forma alarmante. Además de la violencia que impera, esto podría ser una de las secuelas de los arquetipos aprendidos desde la primera infancia.

Lydia Margules, nacida en México, egresada del Núcleo de Estudios Teatrales (NET), con estudios de posgrado en París, Francia, fundadora y directora de la compañía Museo Deseo Escena desde 2006, ha dedicado gran parte de su vida al teatro. Por su sensibilidad y conciencia social gusta elevar las voces de otros desde su trinchera para sembrar una semilla en pro de un mundo equitativo. En esta ocasión, preocupada por la violencia de género, decidió hacer un análisis profundo al que denominó Aproximación tentativa al estudio del hombre. Para este proyecto, organizó un laboratorio teatral al cual convocó a un elenco masculino. Comenzaron con trabajo de mesa. Una vez definido lo que Lydia quería plasmar en escena, acudieron a literatura alusiva, entablaron conversaciones, intercambiaron ideas y estructuraron. Posteriormente, dieron inicio a ensayos.

De la literatura, tomaron como base el poema Yo soy el individuo -Soliloquio del individuo- escrito por Nicanor Parra, nacido en 1914, en una comuna precordillerana de la Provincia de Ñuble, en la Región del Biobío, Chile y fallecido en enero del año en curso. Nicanor Parra se desempeñó como poeta, matemático y físico. Se considera que su obra ha influenciado de manera profunda la literatura hispanoamericana. Durante su trayectoria obtuvo muchas distinciones como el Premio Nacional de Literatura en 1969 y el Premio Miguel de Cervantes en 2011, además de haber sido candidato al Premio Nobel de Literatura en varias ocasiones. Muchos de sus textos han sido traducidos a diversos idiomas. También se le conoce como el creador de la antipoesía.

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En el poema de referencia, Nicanor Parra describe la historia de la humanidad hablando en primera persona e incluyendo algunos pasajes autobiográficos.

Así mismo, la Aproximación tentativa al estudio del hombre de Lydia Margules fue intitulada Nada que temer,en honor al poema homónimo escrito por Jacques Prévert, en el que alude a los muertes y, entre otras cosas, dice:“sus muertos están bien muertos”.Jacques Prévert (1900-1977) fue un poeta, autor teatral y guionista cinematográfico francés.

Una de las características del trabajo de Lydia Margules es que da particular relevancia al lenguaje corporal. Es probable que en Nada que temerla corporalidad diga más que la palabra. Los textos propuestos por los participantes durante el laboratorio y compilados en la dramaturgia de Karla Villegas son cortos y se repiten una y otra vez durante la representación. Se refieren a la valentía, la fuerza viril y aluden a varios de los arquetipos de masculinidad. El principio y el final son tomados de Yo soy el individuo.  Las frases comienzan con:“ser hombre es  …”, o bien, “ser hombre tiene que ver …”, hablan de leña, fuego, sexo, puños, dolor, resistencia, lastimar y hasta de la postura que deben adoptar al sentarse.

El movimiento es constante. El elenco se desplaza a ritmo de estridencias musicales. Mientras enuncian sus parlamentos realizan sus rutinas personales. Las secuencias coreográficas son similares, pero individualizadas. Cual satélites en órbita, cada uno va por su lado. De vez en cuando parecieran tratar de arrancarse las ideas arcaicas. Hay que entender que tales ideas están arraigadas dentro de su ser y marcan su comportamiento que en ocasiones les es cómodo, pero en otras, les pesa, los lastima o les limita expresar su sentir. Para desecharlos se requiere de una catarsis profunda y dolorosa.

En las normas que enuncian hay de todo. Algunas son absurdas, como:“que los hombres tienen que saber construir y saber destruir”, otras no son ciertas del todo, como:“los hombres tenemos sexo, no hacemos el amor”, lo cual aplica en la mayoría de sus relaciones, pero no cuando están enamorados, y otras más son contundentes:“un mal hombre no es un hombre, es un animal”.

En escena tanto los recorridos como las palabras se superponen, igual que si se encontraran en una Torre de Babel. La energía que emana de las dinámicas coreografías envuelve al espectador y lo conduce a la reflexión de si debieran o no seguir vigentes las costumbres que han regido el ser masculino.

El elenco está conformado por: Alexandro Guerrero, César René Pérez, Marduk Serrano y Emilio Savini, quienes ofrecen un trabajo muy comprometido y corporalidad extraordinaria. Para ejecutar sus rutinas requieren de particular concentración, puesto que cada quien va por su lado, deben aislarse -al menos mentalmente- del movimiento de sus compañeros, además de lograr la sincronización entre parlamentos y rutinas. La individualización también se observa en el elenco, en virtud de que la fisonomía, complexión y edad son distintas entre ellos.

Equipo creativo de Nada que temer: Idea original de Lydia Margules y Karla Villegas. Dramaturgia de Karla Villegas. Puesta en escena, producción general, diseño de espacio e iluminación de Lydia Margules. Diseño de vestuario de Saúl H. Liera. Diseño sonoro de Ricardo Cortés. Asistencia de dirección y producción de Homero Hernández.

La presentación del trabajo en proceso de Nada que temer(Aproximación tentativa al estudio del hombre) se llevó a cabo en el Foro La Nabe, ubicado en José María Vértiz, número 86, colonia Doctores, Ciudad de México. Fue una fecha única y tuvieron teatro lleno. Al final de la función recibieron un cálido aplauso por parte de los asistentes, entre quienes se encontraban la maestra Rossana Filomarino, destacada coreógrafa y bailarina, y el primer actor Enrique Arreola. Para concluir el evento, hubo una charla entre los participantes y el público, donde relataron pormenores del proceso y hubo preguntas y respuestas. Lydia Margules explicó que el montaje aún no está terminado y que continuarán afinando detalles.

Nada que temer (Aproximación tentativa al estudio del hombre) será estrenada en octubre en el Centro Cultural Carretera 45 Teatro. Se trata de un trabajo bien diseñado y desarrollado por parte de un equipo comprometido con el teatro y los valores sociales. Así que estén pendientes de la cartelera teatral. Cuando vayan, inviten a amigos. Tal vez viendo desde fuera los obsoletos arquetipos del comportamiento masculino, opten por arrancárselos y ser ellos mismos. Todos anhelamos un mundo mejor donde prevalezca la equidad y deje de haber violencia de género.

EL JUEGO DE LOS INSECTOS, ÓPERA

Texto por Eugenia Galeano Inclán

Foto cartel promocional

 

Hace casi un siglo, en 192|, los hermanos Josef Čapek y Karel Čapek escribieron una obra de teatro que intitularon Zeživotahmyzu (De la vida de los insectos o El juego de los insectos). Josef Čapek (1887-1945) fue un artista checo que se dedicó a la pintura, para luego ser escritor y poeta. A él se atribuye la invención de la palabra robot, una derivación del término robota, que en antiguo eslavo significa robota, así como del checo, idioma en el cual significa trabajo. La primera vez que fue usado el término robot fue en la obra teatral R.U.R. (Robots Universales Rossum) de la autoría de su hermano Karel Čapek (1890-1935), quien cursó estudios en filosofía y estética en la Universidad Carolina en Praga, Checoeslovaquia, para luego también estudiar en la Universidad Humboldt en Berlín, Alemania y en La Sorbona en París, Francia, y es considerado uno de los escritores más importantes en lengua checa del siglo XX. Así mismo, es uno de los precursores de relatos de ciencia ficción y se especializó en relatos fantásticos.

Cuando la dramaturga mexicana Verónica Musalem leyó El juego de los insectos quedó impactada, tanto que decidió escribir una adaptación libre del relato checo. Introdujo ciertas modificaciones a la historia original, cambió el final e incorporó algunas escenas adicionales. Por sus ocupaciones y prioridades laborales, dejó el texto guardado por años, con la esperanza de que algún día fuera llevado a escena. Verónica no imaginó que llegado el momento, el futuro deparara un montaje tan espectacular a su versión de El juego de los insectos.

La Compañía Nacional de Ópera reunió a varios talentos para la creación de una ópera excepcional. El juego de los insectos fue transformada en ópera por Federico Ibarra, tomando como base la dramaturgia de Verónica Musalem y se presenta bajo la dirección escénica de Claudio Valdés Kuri, uno de los directores con más talento y prestigio del país.

La anécdota de El juego de los insectos es sobre la búsqueda de nuevos horizontes. El ser humano siempre está en pos de encontrar algo distinto que sea mejor a su entorno. En este caso, un vagabundo desilusionado y harto de los problemas cotidianos, la contaminación, el tránsito, la sobrepoblación, la falta de dinero y un sinnúmero de dificultades decide adentrarse en el mundo de los insectos, con la esperanza de que en éste se sentirá más a gusto. En su recorrido, habrá de ver cómo viven diversos tipos de insectos -moscas, escarabajos, parásitos, grillos, larvas, mariposas, hormigas y otros-. Le sorprenderá saber que los insectos también tienen que lidiar con sus problemáticas.

El espectador acompaña al vagabundo en esta aventura fantástica, para encontrar similitudes y diferencias entre dos mundos que pudiera pensarse que son tan distintos, el de los humanos y el de los insectos. Ciertos vicios de conducta se ven en los dos mundos, por ejemplo, la superficialidad con que se comporta la juventud, los trabajadores que son dominados por sus superiores o por los poderosos, y la confrontación de la milicia.

Lo primero que verá es una especie de vivienda múltiple o comuna, donde priva el hacinamiento. Allí presenciará la historia de amor de un par de grillos -la muy embarazada reinita y su maridito- que justo acaban de llegar a su nuevo hogar. Más adelante, conocerá secretos de las mariposas, incluso, será testigo del proceso de metamorfosis de una crisálida. Así mismo, verá la maquinaria de industrialización de las trabajadoras hormigas. Cada etapa presenta momentos interesantes y divertidos que derivan en aprendizaje y propician la reflexión. Presentada en dos actos, esta ópera cuenta con un prólogo, tres escenas y un epílogo.Cuenta con la participación de más de 200 artistas, entre creadores, creativos, cantantes, músicos, bailarines, actores y actrices.

Las partituras fueron creadas en 2009 por Federico Ibarra, uno de los más destacados compositores mexicanos de ópera. El libreto de Verónica Musalem es tan complejo como interesante. La dirección por parte de Claudio Valdés Kuri es brillante y dinámica. Su trazo escénico es ágil, la distribución de su elenco y los cuadros es precisa, el desplazamiento está bien programado y muy coordinado. El ritmo es inmejorable.

El director concertador es Guido María Guida y su desempeño es excelente, delicado y energético. La escenografía concebida por Auda Caraza y Atenea Chávez es el marco perfecto para dar la espectacularidad requerida a un mundo fantástico, plasman la vivienda múltiple con mucho ingenio y todos los detalles tienen simbolismo, incluso, aparece por allí algo que semeja el nicho del Santo Niño de los Milagros, que se encuentra en la Iglesia de San Gabriel Arcángel del barrio de Tacuba en nuestra Ciudad, el único Niño Dios al que visten con uniformes de equipos de fútbol, uniendo la religiosidad con la pasión futbolera. El territorio de las hormigas tiene algo de vanguardismo cinematográfico y permite varios planos en forma simultánea.

El diseño de iluminación de Víctor Zapatero, como de costumbre, es magistral. La distribución y modulación de la luz crean tonalidades impresionantes que coadyuvan con la estética general.

Jerildy Bosch crea un diseño de vestuario muy variado y llamativo, prendas finamente confeccionadas a base de telas de todo tipo, algunas en tonos metálicos, otras que son uniformes para varios, así como gasas y mantas. En esta ocasión las vestimentas van acompañadas de algunas pelucas multicolores. El maquillaje tan importante para definir a los personajes es de Carlos Guizar. La coreografía es de Alicia Sánchez, quien se apoya en técnicas diversas que dotan a esta ópera de gran dinamismo. La danza aérea es de Bárbara Foulkes. El productor ejecutivo es Julián Robles. El director huésped del Coro es Alfredo Domínguez.

El elenco está conformado por: el primer actor Joaquín Cosío, quien da vida al Vagabundo, dotándolo de muchos matices y de su potente voz. Las mariposas son: el tenor Orlando Pineda (Félix), el barítono Enrique Ángeles (Otto), la mezzosoprano Rosa Muñoz (Clytia) y la soprano Dhyana Arom (Iris). En el mundo subterráneo están: la soprano Penélope Luna (Crisálida), el barítono Alberto Albarrán (señor Escarabajo), la mezzosoprano Gabriela Thierry (señora Escarabajo), el tenor Gerardo Reynoso (Parásito), el bajo-barítono Luis Rodarte (Mosca), el tenor Mauricio Esquivel (Larva), la soprano Cynthia Salazar (Señora Grillo) y el tenor Rogelio Marín (señor Grillo). Las hormigas son: el barítono Raúl Román (Ciega), el tenor Rodrigo Garciarroyo (Ingeniero), la mezzosoprano Norma Vargas (Ingeniera), el barítono Enrique Ángeles (Científico), el tenor Orlando Pineda (Mensajero), el tenor Joel Pérez (Soldado 1), el barítono Martín Luna (Soldado 2), el bajo-barítono Arturo López Castillo (Soldado 3) y el tenor Francisco Martínez (Soldado 4). Están en el Epílogo: la mezzosoprano Gabriela Thierry (Mariposa I), la soprano Dhyana Arom(Mariposa II) y la soprano Jacinta Barbachano De Agüero (Mariposa III).

Participan también: Fernando Huerta Zamacona como Cover de El Vagabundo. Los habitantes del mundo subterráneo son: Ana Lilia Corona, Cinthia Alonso Mejía, Evelyn Montes, Fernanda Vázquez Maya, Karla Corina Ponce Olvera, Leticia Vargas, Mabel Brito López, María de la Luz Chávez, Mariana Montero, Martha Lira, Paola Martínez, Patricia González, Patricia Ríos, Raquel Arriojeda, Regina Barrón de la Torre, Elizabeth de la Torre Pantoja, Rocío Nejapa, Rosario Alvarado, Virginia Hernández, Yunuén Castillo, Adolfo Rafael Romero, Alberto Meléndez, Bruno Valero, Eduardo Lezana, Héctor Hugo Añorve, Ian López Vázquez, Isaac Rodríguez Alonso, Jorge Ramos, Miguel Barrón, Frida Ríos Méndez, Sebastián Savil, Edy Santiago Torres Luna. La secretaria es Aline Lemus Bernal. Los sargentos son Erudi Minero, Maripaz Herrera, Patricia Caña, Iván Liera, Juan Manuel Loch y Santiago Ulloa. Los paramédicos: Bella Elvira Naya, María Belén Chávez  y Gerard Estrada. Los bailarines: Aislinn Jiménez Torres. Biaanidxi Toledo Cabrera, Indra Juvenal Saavedra, Irene Martínez Olivares, Lizet Huft Gaspar, María de Guadalupe Espínola Alcántara, Marisol Sarmiento Sánchez, Niuwe Bracamontes Somoza, Paola Jerónimo López, Paulina Juárez Muro, Yumana Tannous Akele, Diego Cardiel Castro, Fernando Barrera Cruz, Óscar Castellanos Acevedo, Ricardo Fábila Correa, Tomás Gómez Pereyra y Tristán Garrido Mendoza. Bailarines aéreos: Bárbara Foulkes, Marlene Solano Magdaleno y Nicolás Barmat. Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes.

La Compañía Nacional de Ópera agradece a Pro-Ópera, A.C. por su apoyo para la realización del programa de mano.

El desempeño vocal de los artistas dedicados al bel canto que participan en esta ópera es extraordinario, cada uno de ellos cuenta con voz privilegiada y profesionalmente educada. Es una delicia escucharlos. El relato capta la atención de principio a fin. La espectacularidad y la estética están presentes en todo momento. Lo cierto es que El juego de los insectoses excepcional, en virtud de que es un proyecto desarrollado con creatividad, perfectamente planeado y muy bien logrado. Además, para orgullo nuestro es ciento por ciento mexicano, dado que todos sus integrantes son compatriotas. Es ampliamente recomendable, así que corre a comprar tus boletos, pues sólo quedan dos funciones.

La ópera El juego de los insectos se presenta el domingo 10 de junio de 2018 a las 17:00 horas y el martes 12 de junio de 2018 a las 20:00 horasen la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, ubicado en avenida Juárez, Centro Histórico, Ciudad de México.

TEATRIKANDO

Texto y fotos por Benjamín Bernal, presidente de la APT

Lorenzo de Orgón presentó su quinto disco: ¿Qué haremos con el amor?

orgon mayo 2018 bEl dramaturgo, actor, compositor, cantante, montañista, pintor Lorenzo de Orgón presentó la noche del 30 de mayo su quinto disco: ¿Qué haremos con el amor? Concierto con un amplio equipo de trabajo, músicos, coros, bailarinas, en un foro que llenó la parte baja de las butacas de El Lunario, eso sí, eran sus amigos más entusiastas y fans de las diversas manifestaciones del Arte.

El viernes 1 de junio realizó otro concierto en La Hacienda de Cortés, en Cuernavaca, Morelos.

Su quinto disco ¿Qué haremos con el amor? tiene imágenes muy bien reforzadas con videos que se podían ver a la izquierda y derecha, vimos la Ciudad de México, casas con elegantes jardines, para ensoñar con las más bellas mujeres que podrían ser nuestra inspiración de vida.

La orquesta tiene todos los instrumentos para llenar con amplitud nuestras aspiraciones: viento, cuerdas y electrónicas para mostrar sus diversas influencias tropicales, jazzísticas y rockeras, que forman para de nuestra vida a la hora del romance: Affaire por correo, Hoy cumplimos un año, Poeta en el desierto, Perdidos en el jardín, Wich y Almas gemelas.

Orgon mayo 2018El escritor de La conspiración feminista y también cantautor de No encuentro mi cartera y Caminito a Tepoztlán recibió gran cantidad de ramos florales de su círculo íntimo de fans artísticos que por largos años le ha seguido, lo mismo en Antara, que en Casino Life, donde presentó sus discos anteriores.

Informa que ahora viene un libro nuevo antes de un año, que se sumará a los 13 que ya tiene publicados: El rio de la vida, Ascenso a las montañas, Misión el Aconcagua, quizá usted recuerde Palator, que se presentó en el Teatro Xola, con orquesta y varios actores, es un drama que habla del hombre que busca un mejor destino que el que vive y llega a la más alta filosofía.

Los números que más gustaron esa noche y bailaron sus amigos: Nuestras lágrimas, Yo soy tu hogar, No estamos perdidos, Los mares del sur, Amor perfecto y College days.