Categoría: Notas Nacionales

Espacio para notas a nivel nacional

TEATRIKANDO

Por Benjamín Bernal, presidente de la APT

 

Premiación de la APT, 7 de marzo 2016. Estará dedicada a Manolo Fábregas

 Como cada año, a través de El Sol de México, les tendremos informados acerca de la 33 Entrega de Premios que hace la Agrupación de Periodistas Teatrales, siempre la primera, por lo que marca opinión y es imitada.

Me ha tocado ser su Presidente durante 13 años y se cumplen 15 de que doña Fela Fábregas y su hijo Manolo Sánchez Navarro nos brindan todas las facilidades para realizarla en el Centro Teatral Manolo Fábregas de la colonia San Rafael, tenemos bajo un mismo elegante techo, a todos los elementos que forman parte del mundo del glamour y el talento. Escritores, productores, directores, actores, actrices, cantantes, bailarines, adaptadores, críticos, columnistas de chismes: periódicos, radio, TV, blogueros, sitios especializados, de la Ciudad de México, Estados y de todo el mundo. Ser incluyentes es la norma APT.

Poco a poco iremos dando a conocer a los conductores, ternas, detalles finos de la 13 ocasión que me toca el honor de ser el organizador, como Presidente de la Agrupación de Periodistas Teatrales, para hacer patente lo que digo en mi reciente libro “La Crítica de Teatro en México”: los comunicadores somos los responsables de mantener encendido el recuerdo de los grandes talentos en México: el hombre Teatro es Manolo Fábregas, a veinte años de su partida, continuador de la Dinastía de doña Virginia, muchos siglos vendrán por delante para reseñar a sus descendientes, que serán parte de la Historia del Teatro Mexicano.

Así que el 7 de marzo 2016 está convocada la comunidad Artística, los periodistas y algunos aficionados, a quienes confirmaremos por medio de invitaciones específicas a través de Periódicos, Radio, TV e internet.

Damos el primer avance: hemos pedido números musicales a Marco Villafán, Alejandro Gou y Gerardo Quiroz, ¿serán de sus producciones 2016? Eso se verá ese día.

  

Concurso de Dramaturgia APT

 Como desde hace diez años, APT realizó la convocatoria, llegaron obras de gran calidad, al grado que el jurado resolvió: otorgar el premio Ex Aequo ( a la par) para Amor y tormento de Christian Morales y Dulcinea toma la palabra de Valle Hidalgo, monólogo delicioso. Así que pediremos autorización a los autores para ponerlos en nuestro sitio web para que ustedes conozcan sus creaciones literarias. Debemos señalar que tenemos buena suerte, pues las obras ganadoras APT siempre han logrado largas temporadas.

 

 Rosa de dos aromas, versión 2016

 Rosa de dos aromas

Recientemente acudimos al estreno de este clásico de Emilio Carballido, que encabezan Cynthia Klitbo y Raquel Garza, divertida, ágil, actual como hace 30 años, porque el deseo de tener dos hogares (y si se pudiera: tres) es muy mexicano y jocoso, claro, hasta que meten a la cárcel al personaje central de esta comedia.

Recuerdo que en julio de 1986 se estrenó bajo dirección de Mercedes de la Cruz, con Gina Morett y Ana Bertha Espín, reinauguraba el Teatro Coyoacán, que pasó a ser parte de los activos de la Sociedad de Escritores y Compositores de México (SOGEM) -antes del SAI, Sindicato de Actores Independientes, fallido intento gremial que trató de luchar contra la ANDA-. Esa temporada duró cinco años o más, hubo varios elencos y todos ganaron buen dinero. El presente 2016 Rubén Lara produce, Pepe Solé dirige y el estreno fue de altísima calidad. Bellas las dos actrices, que deben interpretar a una peluquera fina (dueña de una estética, como empezó a llamarse al salón de belleza) y una traductora, que habla varios idiomas y levanta la nariz con cara de fuchi al conocer a su “contrincante” que le robó a su marxista marido. Izquierdista de pacotilla que compra libros en idiomas que no entiende. Luego les cuento, pregunté a Pepe Solé: ¿cambiarán de rol algún dia estas dos bellas damas? será un experimento interesante. Y me contestó: sería necesario redirigir la obra.

 

Wenses y Lala, suave poema para cultivar el alma

 wenses y lala 3

Se puede ver los fines de semana en La Teatrería de la colonia Roma y en el foro Santa Fe, los martes. Usted disfrutará un buen texto en el que brillan ritmo y dos actuaciones finamente tejidas por Adrian Vázquez (escribe, dirige y actúa) con Mariana Cabrera ó Teté Espinosa. He comentado en nuestro programa de www.astl.tv que es un texto con sabor Rulfiano, hace sentir el aroma de la tierra, el viento, hasta los sentimientos por la ausencia de los respectivos padres, momento crucial en sus vidas que les hace llegar a compartir la vida desde muy niños hasta el fin de sus días. No le contaré más, porque la anécdota no es exactamente lo que me impresionó, sino los finos detalles de la poesía (si, el teatro lo es), la forma de decir cada palabra y de interpretar los silencios. El Teatro es como la música: los tonos se visten de colores, las palabras se llenan de ritmos, hacen así que los silencios tomen un valor interpretativo, cortos, largos, stacattos, dramáticos o plenos de humor.

Bello trabajo, que nos llena de romanticismo el alma, ¿por qué las parejas duran tan poco tiempo hoy? Quizá ya estamos programados para anhelar la nueva pantalla de TV, el celular ultra diferente, el auto que circule -me lleve donde quiera y sin chofer- las novias desechables. La vida no es eso, sino algo más sencillo, como anhelar una mirada, el agua del lago que cubre nuestros cuerpos, un libro que se niega a ser entendido. Vaya, es una oportunidad para ver teatro lineal, lírico, que invita a compartir después una cena para platicar de amor; esta obra no tiene más pretensiones que explorar el significado de la vida, contarnos cómo eran los seres humanos antes de que apareciera el extractor de almas: la modernidad que se reinventa cada dia. No se la pierda, cada actuación esta bien lograda, medida, realizada.

 

 

HAMLET (LYNDSAY TURNER AL FRENTE DEL NATIONAL THEATRE)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 

HAMLET, es probable sea la obra más representada en el ámbito mundial y la frase “ser o no ser, esa es la cuestión” pronunciada por el protagonista sea una de las más conocidas y pronunciadas, hasta por quienes no conocen su origen. Este maravilloso drama de William Shakespeare, bajo la dirección de Lyndsey Turner -destacada en el medio teatral británico- al frente de National Theatre, fue disfrutada por el público de la Ciudad de México al proyectarse en las pantallas del Lunario.

 

Para los amantes del teatro la trama es más que conocida, sin embargo, no está por demás decir: Hamlet se encuentra con el espectro de su padre asesinado por su propio hermano, quien al tiempo toma como esposa a la viuda. Su progenitor le pide venganza, hecho que se consumará después de una serie de argucias de Hamlet, como una representación teatral en palacio recreando los hechos ante la presencia del rey asesino y en otros momentos fingiendo demencia para lograr su objetivo.

 

Una adaptación a la época actual, Hamlet está en sus treinta tantos años de edad. Un vestuario (Kartrina Lyndsay) que oscila entre lo cortesano y lo informal contemporáneo, rara combinación, sin embargo efectiva; una escenografía realista (Es Devlin)), la cual, por ejemplo, en el primer acto es un soberbio salón, con su elegante escalera, una gran puerta…, el espacio, siendo el mismo, se transforma, con la entrada y salida de algunos muebles y objetos, en diferentes lugares, incluyendo un panteón, mucho cuenta la imaginación del espectador; una iluminación (Jane Cox) que apoya la atmósfera de las diferentes escenas junto con la musicalización (John Hopkins).

 

Siempre que se adapta un clásico surge la polémica entre los tradicionalistas y los vanguardistas, creo, en este caso, el resultado es idóneo, acertado para demostrar que pese su estreno fue en 1601, su vigencia es indiscutible. Lynssay le imprime toques de humor, lo curioso los británicos ríen -se escuchan a través del sonido de la proyección-, los mexicanos impávidos, diferentes formas de ver las situaciones por su lado gracioso.

 

El papel principal, Hamlet, interpretado por Benedict Cumberbatch, quien ha sido galardonado con el Premio Oliver al mejor actor por su participación en el montaje de FRANKENSTEIN y nombrado Comandante de la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II en 2015 por sus servicios a las artes escénicas. Un histrión en todo el sentido del término, sus mejores momentos cuando finge estar demente, como es lógico es el alma de la puesta, en torno a él giran los demás actores. Diveen Henry (reina), Ruairi Conaghen (rey), Sian Brooke (Ofelia), Jim Norton (Polonio), Rudi Dharmalingam (Guidenstem) y Matthew Steer (Rosencrantz), entre otros, todos a la altura de una de las compañías más importantes en el ámbito mundial del teatro.

 

Este esfuerzo del Lunario por hacer partícipe al público mexicano de las grandes producciones del National Theatre se vio coronado con dos llenos totales del recinto. Las próximas citas con el 24 a las 18:00y 25 de enero a las 20:00 horas, con la proyección de la puesta en escena de CORIOLANO, de William Shakespeare.

 

TEATRIKANDO

Por Benjamín Bernal, ´presidente de la APT

 

Fui a la entrega de la Medalla Bellas Artes: Alejandro Luna la recibe

 

alejandro luna

“Los escenógrafos, al fin, son considerados piedras fundamentales”

 

Hace pocos años escribí esto: “El escenógrafo Alejandro Luna ingresó este lunes como Miembro de Número a la Academia de Artes de México, a primera hora acudí al laberíntico callejón de Aguacate en Coyoacán, para platicar con él. Dicen que hay fantasmas en el, como en las mañanas descansan, no vimos ninguno. Al lado se escuchan ladridos de perro y cloc-coc de gallinas, un pasillo campirano lleva a la escalera de caracol que eleva hasta el estudio de Alejandro Luna, amplísimo cuarto blanco, computadora fija, otra transportable, el restirador obligado del arquitecto, cama, modular, libros y baño con un pequeño televisor. Seguro que trabaja y duerme sin horarios fijos.

En esta casa tiene veinte años, antes ocupó otra en Francisco Sosa, siempre ha vivido en Coyoacán desde que sus abuelos llegaron del pueblo. En su niñez, todo mundo decía “vamos a México” se llegaba en tranvía hasta calzada de Tlalpan, luego El Rápido transportaba en menos de una hora hasta el Centro de la ciudad. Había dos cines en Coyoacán, el Esperanza y el Centenario, el primero era más nice y costaba 75 centavos, el segundo era más popular, la entrada era de 50 c, ahí pasaban tres películas; de viernes a domingo, en las vacaciones de la primaria, Alejandro ganaba unos centavos llevando rollos de uno a otro; por eso podía ver varias veces algunos filmes. Donde hoy está el hospital de Xoco se instalaba la carpa con las marionetas de Rosete Aranda, era maravilloso dice, ahí vio Don Juan Tenorio con títeres, completa.

La gente cree que los médicos jugaban al doctor, yo no era constructor de nada, pasaba el tiempo como cualquier niño, mi vocación se decidiría años después. Mi juventud la pasé jugando billar. En la escuela me toco que hubiera puros hombres, era marista; en el 57 entré a la universidad: no había muchachas en la facultad, así que me cruzaba a Filosofía y Letras, para convivir con ellas, eran más bellas, me incluí en los grupos de teatro, pues yo quería ser actor. Por mis estudios sabía dibujar y hacer presupuestos, así que me encargaron las escenografías y con el avanzar del tiempo sólo eso”.

Dimos saltos en las décadas al platicar: le invitaron para asesorar la construcción del Centro Cultural Universitario, el Sor Juana, la Sala Manuel Covarrubias, el Juan Ruiz de Alarcón; luego ha participado en los aspectos técnicos de otros muchos, en México y el Extranjero. Además de 300 escenografías. Pasaron los años y el 13 de enero 2016 le acompañé en la Sala Manuel M. Ponce para recibir su medalla, quizá la más importante de su vida. Felicidades Maestro.

 

Resumen 2015 -continúa-

 

La mujer justa, un excelente trabajo para definir ¿existe la pareja ideal?, La anarquista, una buena exploración de la psique de los extremistas. Hotel Good luck, Alejandro Ricaño escribe para Luis Gerardo Méndez un texto muy semejante a “Cada día nos despedimos mejor” con el que ganó premio APT Diego Luna, y era de esperarse, porque también comanda Ricaño. Pulmones es un buen trabajo actoral, muy superior al texto. Hay varios nuevos productores, como Anahi Allué, estrena su segundo trabajo: Eres bueno Charlie Brown, divertida obra sobre las caricaturas ochenteras. Marco Villafan por primera vez produce A 6 Rounds, excelente trabajo. Oler la sangre tiene dos montajes, nadie olvida el primero, que fue lento. Una noche en la playa permite ver a Odiseo Bichir transformado al cien por ciento. La llamada, encabezada por Laura Zapata, deja comentarios a favor (divertida, si) y en contra (no hay nada más), Humboldt, habló de los inmigrantes con buen sentido. Antígona en la UNAM permite ver una adaptación que tiene en la pared unos números rayados con gis: “43” dice. Madero y Coriolano son trabajos bien logrados, a secas. Noche y Niebla de Jaime Chabaud (los desaparecidos de cada estado en conflicto) no es superior a otros de sus trabajos como Anamnesis.

 

Resumen del año 2015, -continúa

 

Teatros desaparecidos: Foro El Bicho, Casa de la Paz, Polyforum Siqueiros. Teatristas y amigos del Arte Escénico fallecidos: Enrique Ballesté, Hugo Gutiérrez Vega, Fuensanta Zertuche, Fernando Rubio, Oscar Yoldi, La India Maria, Jacobo Zabludovsky, Ferrusquilla, Rosario Galvez (esposa del gallo Giro) Magda Guzmán, German Robles, Rafael Covarrubias,

Durante 2014 se estrenaron aproximadamente 600 obras de una hora o más en esta ciudad, fue calificado de “brillante”.

En cambio las de 2015 no llegaron a 500, en promedio se le definió como “mediano, con ciertos brillos”.

Los Microteatros tienen muchas minisalas, por lo que calculamos 400 estrenos más, Alejandro Luna les ha calificado con humor y dice que: “ son una vacilada”.

Más allá de las bromas: el DF entonces vivió cerca de mil estrenos, aunque 400 y tantas hayan sido miniproducciones.

LOS PESCADORES DE PERLAS (FINA BELLEZA DE LA LÍRICA DE GEORGES BIZET)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 

Al escuchar el nombre Georges Bizet inmediatamente nos remitimos a su ópera CARMEN, la más famosa y, por decirlo de alguna forma la más popular. Sin embargo nos remitiremos a LOS PESCADORES DE PERLAS, obra que la mayoría de los expertos consideran como la más fina belleza de la lírica, aun cuando en su momento la crítica especializada no la favoreció, sin embargo, el público la aceptó desde el principio por “la deslumbrante partitura matizada por el encanto del mítico escenario asiático”. El estreno mundial fue en París, en el Teatro Lírico, en septiembre 30 de 1863.

 

Un triángulo amoroso, dos hombres (Nadir y Zurga) y una mujer (Leïla), con la salvedad de que aquellos son grandes amigos. Sólo uno será correspondido, el otro se sentirá traicionado. Zurga, como líder de la comunidad, los condena a muerte cuando son descubiertos en su romance, sobre todo porque ella es una sacerdotisa que debe cantar y bailar en el templo para calmar a los demonios de las profundidades del mar y alejar a los espíritus de la tormenta, se le impone juramento de obediencia y pureza, que obviamente viola. Finalmente, el propio Zurga provoca un incendio en la aldea, la gente del pueblo corre a salvar sus propiedades, el desastre sirve para que libere a Nadir y Leïla y continúen su romance.

 

Los amantes de este género tuvieron la oportunidad de gozar de esta excelente escenificación llevada a cabo en el Metropolitan Opera (Nueva York), transmitida en vivo en la mega pantalla del Auditorio Nacional, bajo la batuta del director concertador Gianadrea Noseda (Italia) y los representantes del bell canto: Diana Damrau (Leïla-soprano-Alemania), Matthew Polenzani (Nadir-tenor-Estados Unidos), Mariusz (Zurga-barítono-Polonia) y Nicolas Testé (Nourabad -Bajobarítono-Francia). Todos un deleite con sus voces y sus caracterizaciones.

 

En un ambiente posmoderno, una estructura metálica y unos andamios de madera, multimedia para recrear las profundidades del mar, con figuras humanas, más que buceando danzando por las azules aguas. Un vestuario, el de los protagonistas más contemporáneo que de época, híbrido informal. En el tercer acto, una oficina más cercano a nuestros tiempos desde donde despacha Zurga. Una excelente combinación de elementos, apoyados por una magnífica iluminación. Omito los créditos porque el programa de mano no los menciona.

 

Otra excelente representación, posible gracias al convenio que existe entre el Auditorio Nacional y el Met, lo que hace posible para los amantes del bell canto disfrutar de momentos donde la calidad vocal invade cuerpos y almas de los espectadores, donde las voces se convierten en la máxima expresión instrumental, la posibilidad de penetrar en la propuesta dramática que sólo un genio como Bizet son capaces de concebir.

 

La próxima cita es en el Auditorio Nacional (Ciudad de México), el 30 de enero, a las 12:00 horas, con la representación de TURANDOT, de Giacomo Puccini.

LA VISITA DEL ÁNGEL (IDENTIFICARNOS CON EL EXISTIR DE LOS OTROS)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 

Se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Vicente Leñero, pilar de las letras mexicanas -novelista, guionista, dramaturgo, ensayista, periodista-, miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua. A un año de su partida se han programado una serie de puestas en escena como homenaje, al que se auna el Círculo Teatral con el montaje de LA VISITA DEL ÁNGEL, bajo la dirección del maestro Raúl Quintanilla.

Esta obra se estrenó en 1981, dirigida y actuada por Ignacio Retes, acompañado de Carmelita González y Myrra Saavedra. “Su planteamiento fue un reto innovador dentro del realismo, género que el autor creía aún explotable”. (Programa de mano)

Texto del que se puede discutir su vigencia, pero no su valor intrínseco, literario y su profundo humanismo. Emociones y sentimientos por momentos contenidos, remembranzas. Dos viejos -abuelos- como se decía antaño con cariño y respeto, reciben la visita de su nieta -el ángel-, quien con toda la confianza les cuenta de su relación con Toño, de un viaje a Acapulco y la parranda con unos gringos, el plan de ir a Argentina con… En apariencia la protagonista es la muchacha, casi un monólogo a cargo de ella.

El maestro Raúl, con su gran talento, capta a la perfección la esencia en la puesta en escena, los verdaderos protagonistas son los “viejos” quienes no requieren de la oralidad, su desplazamiento, sus actitudes, su expresividad, sus gestos, sus muestras de amor -breves pero emotivas- entre ellos y con la nieta. Opta por una escenografía -diseñada por Mónica Kubli- hiperrealista, el interior de un departamento en forma -incluyendo las paredes-, con cocina (estufa y refrigerador funcionando), comedor y sala, donde los objetos representan todo un pasado y efímero presente. El director se va, sin tapujos, por el naturalismo, se cocina literalmente, se sientan ante la mesa y degustan una exquisita sopa de verduras. Hay cierta modernización en algunos aspectos: por ejemplo, las noticias publicadas en el periódico son actuales y la nieta usa un what’s up.

¿Quiénes caracterizan a estos dos tiernos “viejos” cuyo amor es inconmensurable, si se quiere eterno? Concepción Márquez y Gastón Melo. Ya referí, sus parlamentos son breves, sin embargo, ambos llenan el escenario con su sola presencia, a pesar del “monólogo” de la nieta la atención se centra en aquellos. Un hecho raro en el teatro, se necesitan “tablas” para alcanzar esos niveles de histrionismo. Estefania Hinojosa -la nieta- no se amedrentra, a la altura del texto y de sus compañeros de aventura teatral, con soltura, seguridad y alegría, así atosiga a sus abuelos, una joven con un futuro prometedor.

Un texto enfrentado a los tiempos modernos, donde el multimedia y la tecnología se imponen, el realismo y el naturalismo aparecen como bichos raros. LA VISITA DEL ÁNGEL se representa en el Círculo Teatral, jueves y viernes a las 20:30, sábados 18:00 y 20:00 y domingos 18:00 horas. Anuncian breve temporada.

HARUKI (VIAJE FANTÁSTICO EN BUSCA DE UN HERMANO)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 

¿Será cierto, si un sueño no se cuenta se puede convertir en realidad? Haruki sueña con una bruja, ésta se lo quiere llevar, su hermano mayor, Hiroshi no lo escucha: Al otro día, al salir rumbo a la escuela, desaparece, el segundo inicia un viaje fantástico para encontrarlo a lado de “El Maestro”, un viajero del tiempo y el pensamiento.

 

Un texto para infantes escrito por Hiram Molina, autor quien desde mi perspectiva es de los más imaginativos en el ámbito nacional. En ocasiones más que dramaturgia escribe fantasía, en el buen sentido del término, como en el caso de ASIMOV. Ahora, en esta reposición -modificada con relación al montaje original- vuelve a cautivar a los niños, también a los adultos. Curiosamente hace énfasis en que las brujas no existen y una de sus protagonistas es precisamente una de ellas. Lenguaje accesible, formato sencillo y lineal, tal vez abusa en el rol del narrador, a los pequeños hay que brindarles más acción que palabras. Sin embargo, es lo importante, capta la atención y deleita con su historia.

 

Una anécdota contada a través de la técnica de títeres Bunraku – los dos hermanos-, “El Maestro” encarnado por el propio Hiram. La dirección corre a cargo de Anabel Domínguez, quien sabe cómo entretener a los infantes, con propuestas de calidad, muy artísticas y siempre dejando en claro la moraleja. Creo, su máxima pretensión es cautivar mediante el arte, captar a los futuros amantes del teatro, con directoras como ella el camino se allanaría y todo florecería en favor del quehacer escénico.

 

El elenco está conformado, como ya se mencionó, por el propio Hiram “El Maestro”, actuando y sobre todo narrando, y la formidable y talentosa Olivia Lagunas quien interpreta a una deliciosa bruja. La manipulación, bien a secas, de los títeres por parte de Madeleine Sierra, Christel Klitbo y Anable Domínguez.

 

HARUKI, producción de Eloy Hernández, Haruki Teatro e Ingeniescena, se presenta en temporada hasta el 27 de marzo, los domingos a las 13:00 horas, en el Foro Shakespeare, Ciudad de México.

EL ÚLTIMO ENCUENTRO (LA EXTINCIÓN DE LOS MÁS VALIOSO, QUIZÁ: LA AMISTAD)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imágenes tomadas de Fecebook, página de la CNT

 

El último encuentro

Nadie puede negar, lo más noble que puede existir entre dos seres humanos es la amistad. Sin embargo, hay muchas causas o razones por la que se puede extinguir, a pesar de ser lo más valioso que se pueda tener y gozar.Nada como la amistad, más cuando ésta surge desde la infancia. Una de esas causas puede ser el amor por la misma mujer, llegar hasta la traición, porque se debe aceptar, la razón no reconoce el lenguaje de la pasión.

 

A partir de la novela LAS VELAS SE CONSUMEN (en castellano se intituló EL ÚLTIMO ENCUENTRO), del húngaro Sándor Márai, tenemos la versión teatral de Salvador Flores. Dos amigos, se conocieron cuando tenían diez años de edad, se reunen después de 41 años de ausencia de uno de ellos. Nini, la nodriza del general Henrik será testigo de lo que pesa el silencio. Va a consumarse el último encuentro, Henrik conoce la realidad, ahora quiere saber la verdad de boca de su amigo Konrad., éste intentará justificar el pasado recurriendo al presente.

 

Como suele suceder cuando se adapta una novela al teatro, se emplea mucho la narrativa, esto es, hay que ubicar al espectador en el entorno donde se desarrollará el fondo de la historia. Sin embargo, llega el momento esperado, la confrontación -prudente y elegante-, cada uno expone sus argumentos con un lenguaje de caballeros, de una amistad no extinguida del todo. Un deleite literario, en este caso dramatúrgico.

 

Salvador Flores asume la dirección al frente de integrantes de la Compañía Nacional de Teatro (CNT). Opta por una cadencia pausada, cada frase, cada palabra quedan perfectamente nítidas, no hay motivo para no captar la esencia de la ideas externadas. No hay mucho desplazamiento escénico, más bien es mínimo. Apoyado en excelsos diseños de escenografía e iluminación de Gabriel Pascal, la puesta es de una exquisitez digna de toda alabanza, aunadas al vestuario concebido por Estela Fagoaga.

 

El último encuentro2

 

Martha Verduzco -nodriza y al tiempo narradora- demostrando su calidad como actriz, un “fantasma” testigo de un pasado que culminará en un encuentro efímero. Luis Rábago y Juan Carlos Remolina, espléndidos, apoteóticos, un enfrentamiento, no sólo de personajes, de histriones. Luis ni mandado a hacer para caracterizar personajes con clase, su personalidad le facilita este tipo de roles, bien podría ser miembro de la nobleza de cualquier corte. Por su parte Juan Carlos cada día mejor, en cada puesta se supera, su dominio del quehacer teatral es ya indiscutible. Mariana Giménez otra realidad consagrada, breves intervenciones le bastan para demostrar sus dones actorales. Rodrigo Alonso, David Calderón y Ricardo Leal se “sacrifican”, mueven la escenografía, sirven la cena y las bebidas, no hablan y, sin embargo, enriquecen el montaje.

 

Producción de la CNT, EL ÚLTIMO ENCUENTRO, en una nueva temporada, se representa en la Sala Héctor Mendoza (Coyoacán, Ciudad de México), los jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas, hasta el 31 de enero.

EL SUEÑO DE LA MANTARRAYA (LA ISLA DE CLIPPERTON)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro, crítico de teatro

Foto tomada de la página de Facebook de Alejandro Ainslie

 

Mantarraya

 

Alejandro Ainslie es parte fundamental de la columna vertebral del teatro mexicano contemporáneo, tanto como dramaturgo, como director, así lo demuestra su más reciente propuesta, EL SUEÑO DE LA MANTARRAYA. LA ISLA DE CLIPPERTON, un texto que me atrevo a definir como un “documental teatral”, en el que aborda una más de las pérdidas territoriales que ha sufrido la República Mexicana.

 

Si bien esta ínsula sólo cuenta con tres kilómetros de diámetro y su única riqueza natural es el fósforo (guano), finalmente un arbitraje del italiano Víctor Manuel III, del 28 de enero de 1931, decidió que Francia tenía -tiene- soberanía sobre dicho territorio. Un puñado de hombres y mujeres, encabezados por el capitán Ramón Arnaud, fueron abandonados a su suerte por el gobierno mexicano, los únicos compatriotas que defendieron esa minúscula porción de la Nación.

 

Nuestro autor ofrece un texto de impecable estructura y logra cabalmente su cometido, por fortuna no cae en el teatro didáctico, si bien es cierto hay muchos datos de carácter histórico, éstos sólo sirven para apoyar la anécdota, el desarrollo dramático de los sucesos. Todo corre con fluidez, tal vez el único pero es el final, un verdadero melodrama, creo ganó el sentimiento sobre la razón. Refiere el dramaturgo: “EL SUEÑO DE LA MANTARRAYA es una obsesión premonitoria; un delirio de Ramón Arnaud. Un asomarse a un futuro diferente. Lo es también para mí”.

 

Alejandro, como suelen hacer los verdaderos creadores, parte de lo sencillo para un gran montaje. Minimalismo, la arena se vuelve protagonista, ésta adquiere simbolismos, desde la “representación” de la isla, hasta… Los personajes bien delineados, psicológicamente se proyectan en el escenario; lo que el autor presume hablaron y pensaron tiene coherencia con el hecho histórico, marginalmente hay un panorama general de lo que ocurría en el continente: Porfirio Díaz, Madero, Huerta, en concreto, La Revolución Mexicana.

 

Los actores caracterizan varios personajes, los cambios son rápidos, no hay confusiones para el espectador, el vestuario permite ubicarlos, después los diálogos. Ainslie emplea el multimedia, ambienta el entorno insular y proyecta los títulos de los 23 cuadros que conforman la obra. Lo apoyan con su creatividad Brisa Alonso (vestuario), Xicoténcatl Reyes (diseño sonoro) y Eduardo Lizalde y Andrés López (video), el diseño de iluminación es del propio director.

 

Para el elenco mis respetos, no siempre es fácil caracterizar personajes de la vida real, siguen paso a paso las exigencias del texto y de la puesta, hay mucho desgaste físico, más emocional, con la manipulación de la arena. Lo conforman Luis Lesher, Antonio Zúñiga, Carlos Álvarez, Paola Pérez-Rea, Alfredo Monsiváis, Humberto Yáñez y el propio Alejandro Ainslie. Todos con diferentes formaciones, estilos, sin embargo cada uno aporta sus talentos en beneficio del todo, hay unidad, no uniformidad, lo cual enriquece la intención de Alejandro.

 

EL SUEÑO DE LA MANTERRAYA. LA ISLA DE CLIPPERTON, basada en el expediente sobre el caso en poder del Archivo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores, se representa en una segunda temporada en el teatro Santa Catarina (Coyoacán, Ciudad de México), de miércoles a viernes a las 20:00, sábados 17:00 y domingos 18:00 horas.

DE MIS HUMEDADES VENGO (ESPECTÁCULO POÉTICO-MUSICAL DE BEATRIZ CECILIA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 Imagen tomada de la página de Facebook de Beatriz Cecilia

 

Creo, siempre que en un escenario se presente un hecho artístico estaremos frente a las denominadas artes escénicas, valga la expresión. En BUTACA TEATRAL por la esencia propia de su objetivo y de su finalidad, se abordan montajes dramatúrgicos. Sin embargo, partiendo de la premisa inicial comentaré sobre DE MIS HUMEDADES VENGO, espectáculo poético-musical a cargo de Beatriz Cecilia.

 

Tercera llamada. El escenario luce un decorado donde predomina el color azul, con toques lilas y  blancos. Todo, absolutamente todo forrado con esa tela, da la impresión a primera vista de algo “floreado”; entiéndase por todo, todo: cortinas, cubre asientos de dos sillas, manteles, teléfono, botella de vino, perchero… La atmósfera visual está creada, puede parecer cursi u original. Aparece la actriz, ya no es sorpresa, su vestido es igual a toda la decoración. Dicen los que saben sobre la psicología de los colores, el azul da tranquilidad, produce serenidad, un calmante para el alma.

 

El unipersonal -en su cuarta temporada- aborda un tema general: la soledad. Poesía cálida, noble, emanada en forma sincera, su mayor pretensión es provocar emociones a partir de lo cotidiano, de lo conflictivo y difícil de las relaciones sentimentales. Hay nostalgia, desamor, frustración, poca esperanza, sin embargo, no hay derrumbamiento, conflicto existencial si. Perseguir el sueño, el recuerdo del sueño, el sueño del sueño. Saber en tu casa está la mentira y a la vuelta de la esquina la verdad. Expresar: “quería morir por ti, no vivir contigo”. No tengo ni la más remota idea si los poemas sean producto de experiencias personales o meros actos de inspiración, lo cierto el tema de la soledad es recurrente.

 

Lo poético es apoyado con acertados y bellas canciones y sin ser estrictamente coreografías, pasos de baile, rumba y tango, entre otros. El escenario se engalana con temas como: QUÉ LÁSTIMA, DE MIS HUMEDADES, SOÑABA EN MI, BAÚL DE LUNA, YA NO CAUTIVA, ALQUIMIA…

 

Beatriz Cecilia es versátil, actúa, canta, baila, declama -no es lo mismo que recitar-, llena el espacio escénico, se desplaza con soltura, con gracia, con elegancia; tiene mucho que explotar y lo hace. Rompe la cuarta pared, la cercanía con el espectador rompe la formalidad, hay un contacto personal, se enriquece el espectáculo. Los poemas escritos en una ensaladera, en el periódico, en las servilletas, en cartas, recurso, bien, lo malo es que los lea cuando es la autora. Sin necesidad se apoya con el multimedia- muy mal producido por cierto-, recurso innecesario cuando, a fuerza de ser repetitivo, ella por sí misma llena el espacio.

 

Si el vino es poesía embotellada y el ser humano el único animal que bebe sin tener sed, le basta la soledad para hacerlo, DE MIS HUMEDADES VENGO es una buena oportunidad para disfrutar de un Cafe-concert, los sábados a las 21:15 horas, en Casa Actum (Coyoacán, Ciudad de México), hasta el 5 de marzo.

Alejandro Luna fue galardonado con la Medalla Bellas Artes

Alejandro Luna
Fotografía benjamín Bernal 
Alejandro Luna fue galardonado con la Medalla Bellas Artes, un merecido reconocimiento al más destacado escenógrafo e iluminador teatral y operístico de la segunda mitad del siglo XX y del XXI. Formador directo e indirecto de las actuales generaciones. Más de 200 puestas en escena y 20 óperas, tanto en México, Estados Unidos, Asía y Europa. Cinco décadas compartiendo su talento y creatividad.
AESCENA TEATRO se congratula por esta medalla y se une a la alegría de la comunidad artística que lo acompañó en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.