Categoría: Notas Nacionales

Espacio para notas a nivel nacional

PARÁSITOS (UNA SÁTIRA CÓMICA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografías de Ale Nostra

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La necesidad del ser humano por poseer en ocasiones lo lleva a realizar cualquier cosa para obtener bienes materiales, a tal grado de perder el sentido de la realidad. El dramaturgo inglés Philip Ridley es autor de PARÁSITOS, definida como una sátira cómica. Plantea un tema oscuro y escabroso producto de una gran imaginación como es… indigentes. Las acciones de un matrimonio, como por arte de magia, van transformando una casa que les fue obsequiada, las mejoras se van dando, son hechos sobrenaturales. Ésta va transformándose hasta convertirse en una mansión lujosa, no en el escenario en términos realistas sino en la imaginación de los espectadores.

 

Cito: “Una pareja ordinaria -Julia y Oliver- reciben una propuesta extraordinaria por parte de una figura -Miss Dee- encantadora demoniaca. Ellos arrancan una serie de actos monstruosos con el fin de tener una mejor vida. Con este texto

 

Philip Ridley apela a la entraña del espectador hablándole de frente y cuestionándole ¿cómo reaccionarías tú ante una propuesta conveniente pero importantemente dañina para tu moral? (Programa de mano) Cierto, los personajes traicionan sus valores éticos y morales para satisfacer sus deseos y tener más y más, reiterando, bienes materiales. Una comedia cargada de humor fino, negra por la temática y su tratamiento.

 

Buena estructura, tópicos tratados con profundidad, salvo hacia el final -la acción se lleva a cabo en una fiesta infantil- cuando curiosamente los actores dan lo mejor de sus potencialidades y los diálogos se vuelven intrascendentes, eso sí inmersos en el humor. Una ficción, no sucede en un lugar específico. El texto inicia con los personajes dirigiéndose al público directamente, narran cómo adquirieron la propiedad, en varias escenas vuelven a repetirse este tipo de rompimientos.

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Miguel Santa Rita -director y responsable de la traducción- guía al trío de actores. Adrian Martínez- su crédito es la escenografía- optó por un espacio vacío, minimalista, sólo una “pared” y dos sillas; la iluminación -Roberto Paredes- de lo más sencilla; el vestuario -Mario Marín del Río- casual. El director todo lo deja a la imaginación del público, los objetos no están físicamente todo es sugerido. Opta en una escena por romper la cuarta pared, en honor a la verdad sin ningún sentido. Se le debe reconocer destaca y da prioridad al trabajo de su reparto. Excelente trazo y desplazamiento, buen ritmo y tono.

 

Regina Blandón, Alberto Guerra y Mónica Dionne integran el elenco. Los dos primeros perfectamente conjuntados, la comedia les va bien, lo más importante, valga lo obvio, la actúan, convierten lo que en principio, para o bien o para mal, podría calificarse como teatro comercial, en una puesta de calidad que invita a pensar y no por ello reír durante toda la función. Mónica maravillosa, un encanto de personaje, sus intervenciones son mínimas pero fundamentadas en el histrionismo que la caracteriza.

 

PARÁSITOS, teatro creativo y propositivo, se representa en el Teatro Helénico, Ciudad de México, los miércoles a las 20:30 horas, hasta el 7 de diciembre.

LA ÚLTIMA PALABRA (TRES MAGISTRADOS DECIDIRÁN EL FUTURO DE UNA MUJER)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografía de Ale Nostra

 

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En la sede del Tribunal Superior de Justicia en la Ciudad de México, tres magistrados decidirán el futuro de una mujer que asesino a su esposo. Ella expresa: “No me arrepiento, no pido perdón, acepto el castigo”. ¿Por qué? Fue víctima de golpizas, vejaciones, tortura psicológica; recurrió a las autoridades, éstas hicieron caso omiso. Se reúnen ambos cónyuges en la casa de ella para afinar los detalles de un posible divorcio, al sentir que va a ser agredida toma una pistola y mata al susodicho. Adriana Vélez -nombre de la inculpada- está a expensas de que sus sentencia sea: homicidio simple, emoción violenta o absolución.

 

Este es el marco dramatúrgico donde se desarrolla LA ÚLTIMA PALABRA, de Luis Agustoni, dirección de Angélica Aragón. A pesar del fondo plenamente jurídico la obra es amena, se insertan aspectos o conceptos de la ética personal de cada uno de los magistrados. Llama la atención que hay una buena dosis de humor. Hay temas paralelos como la situación de las mujeres y la condición de las cárceles en la República Mexicana, de pasada cómo se aplica la justicia. Texto inteligente, de buena manufactura, entretenido desde su inicio hasta su conclusión.

 

Angélica Aragón presenta un trazo limitado, la mayor parte del tiempo los tres magistrados alrededor de una mesa de trabajo con algunos desplazamientos, se entiende porque están deliberando; coloca a la Secretaria de Sala en el proscenio, a la izquierda del escenario con relación al público, un lugar discreto como la intervención del personaje. Lo más interesante es cómo capta a la perfección la psicología de los juristas, muy disímbolos en caracteres, personalidades y formas de pensar. Se debe reconocer, una gran propuesta de dirección.

 

Al frente del reparto Roberto D’mico acompañado de Pablo Perroni, Víctor Hugo Martín y Adriana Llabrés. Roberto hace gala de su porte, más que actor da la impresión de un noble de la corte inglesa, sin embargo, si es actor, todo un histrión, cuando la deliberación llega a su clímax muestra todas sus capacidades y posibilidades escénicas. Pablo y Víctor excelentes, cada uno explota la idiosincrasia de sus personajes, junto con el primero convierten el montaje en una delicia. Adriana con un papel menor no se amedrentra, su trabajo es a la altura de los requerimientos.

 

Una escenografía realista, la oficina de deliberación, sin ser minimalista en el escenario está el mínimo indispensable para desarrollar la trama. Con relación a la iluminación no hay muchos cambios, se puede decir es fija. Ambos diseños son responsabilidad de Edgar Sánchez. LA ÚLTIMA PALABRA, producción de Eloy Hernández y Mariano Ducombs, se representa en el Teatro Helénico, hasta el 1 de agosto, los lunes a las 20:30 horas.

LA REINA HA MUERTO (CONDENA TEATRAL AL FEMENICIDIO)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto facebook

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Itari Marta adaptó LA REINA HA MUERTO, un texto que es parte de LAS TUMBAS DE VANADIS, una antología de la escritora Christel Guczka. La historia se enmarca en al famoso cuento para niños CAPERUCITA ROJA, media forzada la inserción y por momentos fuera de contexto, en otros de la forma más acertada, digamos es discutible en algunos sentidos desde el punto de vista dramatúrgico como en otros atinada.

 

De hecho se puede dividir la adaptación en dos partes: una primera, extraordinariamente aburrida, en principio debería ser el planteamiento del desarrollo y la conclusión, sin embargo, nada de eso acontece, lo único que aporta es el por qué del título de la obra: la protagonista, Mary, juega con una compañera, la primera es una reina y la otra su sirvienta. La segunda parte de mejor estructura, entra de lleno a la violencia de género -contra la mujer- donde Caperucita Roja (Mary) es golpeada, vejada, violada y abandonada a su suerte por el Lobo Feroz (un malandrín machista), por último la víctima es consolada y alentada para seguir adelante por la abuela (de Caperucita Roja). La primera parte es un híbrido, la segunda un melodrama.

 

Escenas en las que abordan el abandono de Mary de su casa, el encuentro con ella misma, el encuentro con el lobo y la llegada a casa de su abuela. Cito: “LA REINA HA MUERTO es una historia con claroscuros simbólicos, desarrollada en un mundo que parece como de cuento pero que resulta brumoso y perverso; esta propuesta busca sembrar una toma de conciencia, incitar a las mujeres a no olvidar sus instintos”. En concreto matar o morir.

 

Itari dirige su propia adaptación. La escenografía se reduce a un bosque más bien sugerido diseñado por Luly Garza; una iluminación -de MIguel A Velázquez-, luz neón y unos foquitos emitiendo luz verde, una verdadera cursilería, simplista sin mayores pretensiones. Retomando a Itari, la mejor parte, en la que luce su dirección en cuando la anécdota de lleno incursiona en el melodrama.

 

Esto último sucede también con las actrices, lucen con el melodrama, en la primera parte parecen niñas bobas, ingenuas a más no poder, sobre todo Mary, a pesar de que la amiguita en cierta forma abusa de Mary. Ellas son Valeria Lemus y Verónica Barba (alterna Aderith Martínez). Dan lo mejor de sí mismas, entrega, destacan en la escena del encuentro de Mary con el Lobo, violencia llevada al extremo actoral, se conjugan en forma perfecta ambas.

 

LA REINA HA MUERTO se presenta en el #77, Centro Cultural Autogestivo, centro social y cultural operado por el área de proyectos del Foro Shakespeare, los jueves hasta el 28 de julio a las 19:00 y 20:00 horas; la ubicación es Abraham González, Col. Cuautémoc. Posteriormente se representará en el Foro Shakespeare (Espacio Urgente 2), los jueves a las 20:00 y 21:00 horas del 6 de octubre al 15 de diciembre, ambos recintos se ubican en la Ciudad de México.

LA ISLA DEL UNICORNIO MÁGICO (¿EL SER HUMANO CONDENADO A AUTODESTRUIRSE?)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografías de Ale Nostra

 

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Es tal el poderío bélico -armamento de todo tipo- de múltiples países del mundo, a tal grado es inimaginable la catástrofe de una tercera guerra mundial, sin ir más lejos el enfrentamiento entre dos potencias militares podría desatar el caos en todo el planeta. Surge la pregunta: ¿El ser humano está condenado a desaparecer? La autodestrucción está latente desde la época de la Guerra Fría hasta nuestro días. Dicen los historiadores: desde que al hombre se le identifica como tal no ha habido un sólo día sin guerra en algún lugar de la Tierra.

 

La anterior introducción es con relación a la puesta en escena LA ISLA DEL UNICORNIO MÁGICO, de Jayson MacDonald, dirección de Ricardo Ramírez Carnero. Un texto apocalíptico, todo gira en torno a la destrucción, a la guerra, políticos discutiendo con los científicos (mención), se enumeran algunas guerras muy antiguas como las Diónicas, un recorrido por fortuna no muy extenso; discursos de dictadores militares, enajenados por el poder y el deseo de conquistar, dominar a otras naciones; otro enlistado de todos lo que son discriminados, sea por raza, sexo, preferencias sexuales… por lo que sea. Sin embargo, el autor como mago saca el as de la manga, la moraleja final pretende todo lo puede el amor, sin embargo… El texto salta de un tema a otro con singular alegría, no son escenas, más bien cuadros. Hay diálogos y monólogos. La idea es buena no así el desarrollo, claro es cuestión de opiniones.

 

Lo que en verdad es un desastre es la puesta en escena de Ramírez Carnero. A pesar de lo fuerte y desgarrador del tema -tal vez no va a estar de acuerdo, quitemos el tal vez-, su propuesta oscila entre la comedia, la farsa y la tragicomedia, al final ni lo uno ni lo otro, un híbrido con toques chistositos. Cursilerías como unos globos, el público los infla y los lanza al escenario, en lugar de adquirir un tono simbólico se ven patéticos. No hay escenografía, un “bulto de estructura”, finalmente su único uso práctico es hacer de tribuna. Samuel, niño protagonista, parece un retrasado mental cuando habla. En fin, una verdadera desilusión el montaje.

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Ahora bien, ¿qué es la isla del Unicornio Mágico? Un lugar donde viven puros niños -no se sabe cómo llegaron ahí ni de que viven -quienes han huido del imperio del dictador militar, éste los quiere regresar, ellos no lo desean piensan pueden detener un bombardeo a la ínsula con tan solo muestras de amor.

 

De los actores sólo se puede decir se entregan, creen en el proyecto, pero ante la propuesta de dirección todo queda en buenas intenciones. Ellos son: Miguel Cooper, Roberto Duarte, Mónica Jiménez, Mauricio Pimentel y Rocío Ramón.

 

LA ISLA DEL UNICORNIO MÁGICO tiene lugar en el Foro Lucerna (Ciudad de México), los lunes a las 20:45 horas, hasta el 29 de agosto.

INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA (DRAMATURGIA POSMODERNA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto cartel promocional

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Llega la invitación, el elenco lo integran Antón Araiza y Pedro Mira, dos histriones, en principio razón por sí misma válida para asistir al teatro La Capilla. La obra se intitula INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA, raro y a la vez sugestivo, escrita por Camila Villegas, dirigida por David Jiménez Sánchez.

 

Un texto muy a lo que hoy está de “moda” entre algunos de los dramaturgos cuyas edades oscilan entre los 30 y 45 años de edad, por ubicarlos en un grupo generacional. Autores que rompen o se apartan de todos los convencionalismos, géneros y normas tradicionales. Textos que rebasan la capacidad de comprensión -como es mi caso, lo reconozco-, nos es difícil entender estos nuevos modelos o tendencias, no sé si de vanguardia, es más no hay forma desde mi perspectiva para clasificar lo concebido por Camila. Subtitule la presente nota “DRAMATURGIA POSMODERNISTA, ¿por qué? Porque una vez leí en algún libro, no recuerdo en cual, que posmoderno es todo lo incomprensible para el común de la gente. Me ubico entre ellos, simplemente no entendía cuál es la trama, no me quedó claro cuál es la relación entre los dos personajes y un largo etcétera.

 

La sinopsis expresa “INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA: ¿qué sucede cuándo la desaparición de un amigo tiene efectos en la memoria de los que se quedan? Un homenaje al ausente. ¿Qué recordamos de aquéllos que no volvieron, que simplemente desaparecieron?”

 

Camila brinca de un tema -por llamarlo de alguna forma- a otro con singular alegría y no encontré el hilo conductor, lo más seguro es que ninguno. Lo mismo se habla de la Fórmula Uno (automovilismo), de los pilotos, los premios ganados por ellos, los fatales accidentes o de las características particulares como por ejemplo cómo se comportan los neumáticos según las condiciones de la pista. De repente aparece Papá Pitufo en el sueño de uno de los personajes. De igual forma empiezan hablar de un viaje al que desean invitar a sus vecinas. Ora vuelta de tuercas, dos tipos viajaron en el tren de aterrizaje en aviones diferentes, uno murió y otro no, por qué… El broche de oro es un inventario a una invisible covacha, llena de objetos disímbolos, la preocupación: falta un llavero recuerdo de Acapulco. Me permito relacionar todo lo anterior porque no encuentro conexión entre cada uno de los “temas” abordados. Insisto, tal vez esta generación de dramaturgos (as) ya me supero.

 

Dicho lo anterior, el planteamiento de dirección. sin caer en una contradicción- es acertado, explota las cualidades actorales de Antón Araiza y Pedro Mira al máximo, por cierto ambos espléndidos; incluso hay dos coreografías muy bien logradas. Excelente ritmo, deja todo el peso del montaje sobre quienes están en el escenario. Para no variar, siguiendo las tendencias actuales, no hay escenografía, todo se limita a una banca, a la distancia de madera, sólo eso. Por ello da risa cuando en el programa de mano hay un crédito para el escenógrafo, no creo le haya dolido la cabeza para limitarse a poner una banca, bueno hay que qué reconocerle alfombró el escenario.

 

En fin, INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA se presenta únicamente tres semanas, hasta el 3 de julio, los viernes a las 20:30, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas, en el teatro La Capilla, Ciudad de México.

CREPÚSCULO (LA DRAMATURGIA CONVERTIDA EN POESÍA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto cartel promocional

 

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Cuernavaca, Mor.- Una excelente puesta en escena, cuando todos los elementos que la integran se conjugan a la perfección, se convierte en un deleite para el espectador. Es indudable, la magia del teatro empieza con un buen texto, Óscar Flores, de quien ya hemos dado cuenta en A Escena Teatro -UBU UN GOBERNADOR CON ANTOJITOS DE PODER y ESCUCHA MI SILENCIO, entre otras- ahora nos impacta con CREPÚSCULO, lo único que se puede decir de este unipersonal: convierte la dramaturgia en poesía.

 

Un personaje de teatro invita a una muchacha instalada en el área de butacas a subir al escenario, un encuentro entre los mundos imaginarios y real. Nuestro personaje, vestido con su traje de gala con el que lo caracterizan y su nariz tipo clown, diserta sobre esos dos mundo desea ir al real, está harto de siempre seguir el mismo texto, lamenta que cada noche viva para volver a morir. Fiasco, nombre de nuestro protagonista, es un reflejo de la esperanza y el amor, un romántico enamorado del mar, de la joven que interactúa con él, sin embargo, en este caso, ficción y realidad…

 

El texto es una sui géneris combinación de argumentos en favor y en contra de los mundos imaginario y real. Si bien el lenguaje es por completo accesible hay muchos elementos filosóficos, para bien de todos tratados con alegría, no es una cátedra es una forma de disfrutar una propuesta exquisita, en su conjunto se puede definir como onírica, en realidad es una tragicomedia. Lo más importante, siempre está el humor presente, cómo lo logró Óscar, ni idea, lo cierto es uno de los textos más conmovedores que he escuchado.

 

Óscar dirige y actúa su propio monólogo. Sólo un histrión con talento y entrega se puede dar el lujo de presentar en un escenario de grande dimensiones y sólo tener como escenografía una banca y una base para poner un quinqué, con una iluminación sencilla en apariencia apoyada con efectos luminosos hacia el ciclorama; una cama en posición vertical entre sugerida y realista. Con ese mínimo de elementos conduce por una odisea de ensueño, la palabra cobra vida y sentido en el escenario.

 

Un monólogo extraordinariamente actuado, parte de la sencillez, sin parafernalia, soltura, nada es forzado. Hay una caja -por llamarla de alguna forma- en el escenario, de unos cuantos centímetros de alto, de ahí van surgiendo múltiples y diversos objetos, Óscar les da sentido, razón de ser a cada uno de ellos, los convierte en “protagonista”. Realiza actos de magia- se podría incluir la citada caja- interpreta la guitarra y canta, hay momentos de pantomima y hasta un vals. Un actor completo en el más amplio sentido del término.

 

Por lo pronto el Teatro Ocampo de Cuernavaca fue testigo de una única función, misma que quedará en la memoria de quienes asistieron, al menos en la mía, lo puedo asegurar.

CARTOGRAFÍA SOBRE LA ARENA (MEMORIA DE LA PROPIA VIDA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto cartel promocional

 

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Un grupo de mujeres trazan la cartografía, a través de la memoria y los recuerdos de su propia vida, tiene un aspecto en común: son migrantes (Francia), claro por diferentes circunstancias, unas ligadas a la aventura otras por la necesidad. A punto de cumplir los 40 años de edad hay otro punto que las relaciona: la amistad.

 

Al ser la migración uno de los temas centrales, la obra inicia con unas hipótesis de por dónde llegaron los primeros habitante del continente americano, si por el estrecho de Bering o valiéndose de las corriente marítimas provenientes de sureste de Asia y Australia. Se explica cómo se deben distribuir la vestimenta, zapatos y demás objetos en una maleta… cuentan la historia de un astronauta que pasó mucho tiempo en el espacio y lo mejor para él fue ver preciosa la Tierra porque desde donde la admiraba no había divisiones (fronteras).

 

Como ya se mencionó, el otro tópico central es la amistad: “La obra es una declaratoria de principios frente a un mundo en el que la amistad es tan necesaria como el oxígeno”. Es interesante mencionar que cada una de estas mujeres hablan -alternándose- para sí mismas, cabe aclarar no son diálogos ni monólogos, en algunas escenas si entran de lleno a estos últimos. En fin, seres en busca de un destino. La tesis. “La amistad da seguridad”.

 

El texto lleva por título CARTOGRAFÍA SOBRE LA ARENA, creación colectiva a cargo de Mahalat Sánchez, Alejandra Chacón, Georgina Ságar, Raquel Urióstegui y Rebeca Trejo. Supongo cada una aporto ideas para el resultado final y, por qué no, alguna experiencia personal.

 

Bajo la guía de Ricardo Rodríguez y Mahalat Sánchez, vemos en escena, derrochando gracia y seriedad, valga la expresión, a Georgina Ságar, Rebeca Trejo, Pilar Cerecedo, Mahalat Sánchez y Cecilia Ramírez Romo (alternan funciones, sólo cuatro en escena). Queda claro, Mahalat participa como coautora, codirectora e integrante del elenco; Georgina, coautora y actriz al igual Rebeca Trejo. Un grupo cerrado, sin embargo efectivo actoralmente.

 

Ricardo y Mahalat dejan el espacio vacío, sólo una “bancas” (muy bonitas por cierto) y objetos varios con carácter simbólico. Hay multimedia, la misma no aporta nada. El ritmo es poco afortunado, plano, siempre igual a pesar del entusiasmo de las actrices. Se valen ambos codirectores del desgastado recurso de las lámparas que encienden cada una de las intérpretes cuando les toca el turno de hablar.

 

CARTOGRAFÍA SOBRE LA ARENA tiene temporada en el teatro Benito Juárez, hasta el 17 de julio., los viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.

 

45 MINUTOS DE DIVÁN

Texto y fotos por:Eugenia Galeano Inclán

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Cuando conocemos a alguien, si nos interesa, quisiéramos saber todo sobre esa persona. Es común que hagamos preguntas sobre a qué se dedica, cuáles son sus anhelos, sus pasatiempos, sus opiniones. Dado que nadie tiene una bola de cristal, ni dotes de adivinación, esta es la forma normal de conocernos unos a otros. El hecho es que aun cuando sostengamos largas charlas, jamás lograremos conocer al otro a fondo porque hay ciertas cosas que se callan, sea porque es algo que intencionalmente no deseamos revelar, o bien, porque ni nosotros mismos hemos tomado conciencia de que forman parte de nuestra personalidad.  Estos aspectos inconfesables, sólo pueden salir a la luz en una sesión de psicoterapia.

 

Los psicólogos y los psicoterapeutas tienen las habilidades y los mecanismos para que en sus sesiones los pacientes digan lo que realmente sienten. Si alguna persona intenta engañarlos, ellos se darán cuenta y no sólo eso, sino que sólo a través de la verdad es que se puede prescribir el tratamiento adecuado. Si las terapias se basan en mentiras, tanto el profesional, como el paciente perderán sus respectivos tiempos irremediablemente.

 

Todo ser humano es curioso por naturaleza, ¿a poco no te gustaría asistir a una de esas sesiones y enterarte de lo que le ocurre a un semejante? 45 MINUTOS DE DIVÁN nos brinda esta oportunidad. Se trata de un proyecto teatral creado por Té de Artes Escénicas con textos de David Olguín, Felipe Rodríguez y Kenia Abril Lara.Está cumpliendo cinco años de presentaciones en diversas temporadas y distintos foros.-Algún tiempo se estuvo presentando dentro del Movimiento Teatro Íntimo en Departamentos, del que Xavier Villanova, dramaturgo, director y actor, es fundador y promotor. La producción considera que 45 MINUTOS DE DIVÁN ha cumplido su ciclo y la despiden en esta su última temporada.

 

En el diván los pacientes se relajan para liberarse. Tienen que compartir con su terapeuta todo lo que sienten, hasta sus más íntimos pensamientos. Quien acude a una terapia va en busca de cura. Si tomamos en cuenta el costo, para que la sesión sea efectiva, se debe aprovechar bien el tiempo. Dos mujeres muy diferentes entre sí, acuden al consultorio con esto en mente. Coinciden en que ambas logran abrirse totalmente ante el médico … le revelarán lo que a ningún otro ser confesarían.

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Ana es muy atractiva y lo sabe, tiene un buen empleo. Luce muy ejecutiva y segura de sí misma. Disfruta fumar. Cualquiera se preguntaría ¿por qué requiere de tomar terapias? La verdad es que Ana se desarrolla perfectamente en su vida social y laboral, pero en el área personal no ha encontrado al hombre de sus sueños. Abundan los pretendientes y tiene en su haber varios romances fallidos … ¿qué puede hacer para cubrir el hueco que supone hay en su vida?

 

Amalia lleva años de casada. Le gusta su hogar, lo limpia a fondo, lo cuida, lo adorna. De hecho, es hiperactiva y no sabe estarse quieta. Ama a su esposo, pero, en la intimidad es aburrido. Se siente aprisionada por la sociedad, el amor, el qué dirán … quisiera desplegar las alas y volar. Su imaginación le brinda aventuras plenas de pasión.

 

El montaje es en formato de teatro íntimo, así que está diseñado en forma sencilla, sólo dos sillones y un perchero. Como implemento escénico utilizan unos reflectores que, por un lado, coadyuvan con la ficción y, por el otro, lamentablemente, lastiman los ojos del espectador en ocasiones, al llegarle en forma directa por lo reducido del espacio.

 

Kenia Abril Lara realiza una labor de dirección impecable. El trazo escénico es fluido, el desplazamiento dinámico y el ritmo constante.

 

El trabajo histriónico y corporal es estupendo.  Las actrices Amaranta Getino (Amalia)  y Laura Camés (Ana) encarnan a sus personajes a la perfección, infundiéndoles parte de sus atributos personales. Amaranta, su gracia y Laura, su sensualidad. Ambas están adorables.

 

Alfredo Macías Rubio es productor ejecutivo y Fernanda García es asesora de vestuario.

 

Acompaña a Ana y Amalia a su terapia de 45 MINUTOS DE DIVÁN. Procura que no se den cuenta, para que puedan explayarse a gusto.  Conocerás el alma al desnudo de estas dos jóvenes, es decir, sus más íntimos secretos y … deseos. Te divertirás tremendamente. Recuerda que si no vas ahora, te la pierdes, puesto que es la última temporada.

 

45 MINUTOS DE DIVÁN

Se presenta los sábados a las 18:00 horas en el ESPACIO URGENTE 1 del FORO SHAKESPEARE,ubicado en Zamora número 7, colonia Condesa –cerca de la Estación Chapultepec del Metro–, Ciudad de México.La temporada concluye el sábado 30 de julio de 2016.

 

TEATRIKANDO

Por Benjamín Bernal, presidente de la APT

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Performance con ritual prehispánico y Rock progresivo

El cuarto álbum de Orgón es un viaje nostálgico, folklórico y montañístico con canciones de la juventud idealista de Lorenzo de Orgón, de sus recorridos por los riscos y las alturas de Amatlán de Quetzalcóatl y de su vena tropical y romántica. La canción-tema es el relato de cómo un selecto grupo de músicos-exploradores, incluido el productor Leo Díaz, emprendieron una misión especial en las montañas: buscar un copal. Encontraron muchas cosas más, y el Copal terminó encontrándolos a ellos.

Es la historia de los buscadores de la planta sagrada, quienes llegaron a tierras abruptas y lejanas, y descubrieron no sólo el copal botánico sino la inspiración para engarzarlo con el copal-cáliz del incienso y el mensaje del copal como encarnación de uno mismo en los estamentos de la realidad humana y metafísica.

El álbum incluye el Tema de Pálator, suite sinfónica que el cantautor compuso para su obra de teatro Pálator, el buscador errante, tragedia en ocho actos, con 23 escenarios y cientos de actores en el elenco; su duración aproximada es de seis horas, que presentó en su versión abreviada con aclamación del público en el Teatro Xola – Julio Prieto, de la Ciudad de México en el 2001. También el poema sinfónico Opus #111: La Procesión, pieza instrumental con que comienza la ambientación del track principal de la saga del Copal.

El álbum es temático: contiene canciones de búsqueda humanista, natural, romántica y espiritual que llevan al público por una dimensión interna de luz y reflexión. Como es habitual en el recorrido de sus álbumes, incluye canciones rítmicas y bailables como Pueblos del Cielo, La luz de tu sonrisa, y siempre una canción progresiva en inglés, Watching the stars.

Dos grupos musicales intervienen en la grabación y producción del álbum: el grupo rockero y el ensamble sinfónico, sumando un total de 30 músicos que ejecutan piezas deliciosas de rock, nahua-pop, swing, waltz, shuffle, jazz, balada, calipso, trova, cha-cha- chá y tropical. Ése es el ritmo y el estilo del Orgón.

Sugey Abrego actualmente está en la obra 23 Centímetros, Teatro 11 de julio, Narvarte.

Otras notas curriculares del intelectual mexicano: Ha escrito 13 libros: Palator, El Rio de la Vida, Misión al Aconcagua, Ascenso a los Volcanes, Vivir con sabiduría, La conspiración feminista, entre otros.

Ha ascendido todas las cumbres de México y varios de los más elevados picos del planeta.

LA ÚLTIMA PALABRA

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

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En fechas recientes las redes sociales se revolucionaron ante la etiqueta (#hashtag) “mi primer acoso”.  Innumerables historias sobre acoso, abuso, golpes, maltrato y/o violación fueron narradas por usuarios.  Estos relatos -algunos realmente tenebrosos-, narrados en primera persona, no sólo nos conmovieron sino que nos llevaron a la reflexión que deriva de la equívoca premisa sobre el sexo fuerte, que no es sino el machismo. El abuso de poder o de fuerza física para dañar a una víctima es un acto deleznable que no debe ser permitido. Salieron a la luz algunos nombres y apellidos, y no nos queda sino esperar que se imparta la justicia.

Existe otro tipo de crueldad de la que, comúnmente, no se habla, pero que está mucho más generalizada de lo que creemos y se trata de la violencia intrafamiliar, la cual es igual de abominable que los demás actos de acoso o abuso, con el agravante de que ocurre dentro de un lugar preciado. Todo ser viviente se preocupa y esfuerza por tener un hogar, llámese nido, madriguera, colmena o casa; es el lugar que sirve de protección y amparo, donde uno se siente cobijado y seguro. Los hombres que agreden a sus mujeres dentro del hogar cometen una doble afrenta: victimizan a quien los ama y mancillan su hogar.

Por naturaleza, las mujeres son románticas y cuando se enamoran lo hacen con todo su ser. Suelen ver al elegido como su príncipe azul y lo idealizan agregándole cualidades que sólo están en su pensamiento. Les cuesta mucho trabajo situarse en la realidad.  La mayoría de los ataques son bajo el influjo del alcohol. Al principio, ellas tratan de encontrar justificaciones: “cometí un error, lo hice enojar, tomó de más”, etcétera, porque su mente no puede aceptar que su príncipe sea un agresor. Sin embargo, mientras más a menudo o más intensas sean las agresiones, llegará el momento en que tomen conciencia de lo que realmente ocurre. Por profundo, sincero e incondicional que sea el amor termina por esfumarse y el rostro del ser amado se va desdibujando para redefinirse en el de un miserable. Es ahí cuando se le puede ver tal y como es.  La desilusión, el dolor y el terror que padecen estas mujeres son inenarrables. Lo lógico sería intentar una separación, sin embargo, es muy difícil que el verdugo libere a su víctima, tanto como pretender arrancar una presa de las garras de un depredador. En caso de que medien amenazas de muerte o si la mujer siente que su vida o la de sus hijos corre peligro, el instinto de supervivencia le infundirá la fortaleza necesaria para buscar la forma de suprimir los ultrajes, incluso, si la única salida es matar o morir.

Un caso semejante a éste es la temática elegida por el connotado autor argentino Luis Agustoni para La última palabra, un texto de excelente factura, muy estructurado, escrito con inteligencia y conocimiento, con parlamentos fundamentados y personajes bien definidos, que capta el interés de principio a fin. En nuestro país recordamos a Luis Agustoni por Los Lobos, uno de sus grandes éxitos. Su trayectoria teatral es amplia y en la misma se engloban sus diversas facetas, toda vez que se ha desempeñado como actor, director, docente y dramaturgo. Ha sido merecedor de numerosos premios, entre los cuales hay muchos de gran relevancia. Sus obras han sido presentadas, básicamente, en Argentina, México, Chile, Uruguay, Brasil, Perú, Venezuela y Colombia.

La trama de La última palabra versa sobre la deliberación de un jurado para emitir sentencia a Adriana Vélez, quien asesinó a Ernesto Molina, su esposo. En la sala del tribunal, tres jueces habrán de llegar a un acuerdo unánime que decidirá el destino de Adriana. En el expediente del caso consta que Adriana era víctima de violencia intrafamiliar. En varias ocasiones trató de levantar denuncias en contra de su marido, pero éstas no prosperaron. Optó por separarse de su esposo y conseguir un trabajo.  Dado que durante el matrimonio procrearon a Tomás, continúa reuniéndose con Ernesto cuando él hace las visitas paternas.

Tras la revisión, cada uno de los jueces da un veredicto distinto. El problema es que deben unificar su decisión y dictar la sentencia definitiva. Para alcanzar un acuerdo tal vez requieran escuchar La última palabra de Adriana.

La dirección corre a cargo de la primera actriz Angélica Aragón, quien hace una labor brillante. Planea bien el desplazamiento escénico de su elenco y acentúa las características individuales de cada personaje, mediante la corporalidad adecuada.  Mantiene buen ritmo.

El montaje es realista. Representa la sala de un tribunal de justicia, moderna, con tintes propios de burocracia, mobiliario adecuado, café, jugo y agua para hidratarse, computadora portátil para que la secretaria del jurado lleve constancia de la deliberación. La escenografía e iluminación son provistas por Edgar Sánchez.

El elenco para personificar a los tres magistrados y a la secretaria del tribunal está conformado por: Roberto D’amico,  Pablo Perroni,  Víctor Hugo Martín  y  Adriana Llabrés, quienes ofrecen un formidable trabajo histriónico y corporal. Roberto encarna al magistrado decano, a punto de jubilarse, muy respetado por su experiencia y desempeño; Pablo al magistrado joven, inteligente, de carácter fuerte, de físico cuidado, algo galán e impulsivo; Víctor Hugo al magistrado tradicional, ecuánime, educado, elegante, siempre en busca de una solución justa, y Adriana a la abogada que funge como secretaria del tribunal, la belleza no le resta inteligencia ni profesionalismo, con una memoria tan privilegiada que dicen de ella: “tiene un disco duro en el cerebro“.

El resto del equipo creativo lo integran: Mariano Ducombs y Eloy Hernández en producción, Sebastián Ventura en multimedia, Rubén Vera en diseño gráfico, Memo Pineda en relaciones públicas y medios, Julio Arroyo en asistencia de dirección,  Patricia Hernández Mendoza, Alejandra Sandi, Francisco Hernández Castelán y Georgiana Cueto en coordinación de producción.

Cabe hacer la aclaración que se trata del estreno mundial de La última palabra. No pierdas la oportunidad de ver esta obra. Texto interesante sobre un tema de actualidad, acertadas interpretaciones y buena dirección. Sería maravilloso que el teatro contribuyera a que, al menos, un agresor se concientice de cuánto daño causa y que entienda que mientras mejor trate a su mujer más placentero será su hogar.

La última palabra se presenta los lunes a las 20:30 horas en el Teatro Helénico, ubicado en Avenida Revolución número 1500, colonia Guadalupe Inn -cerca de la Estación Barranca del Muerto del Metro-, en la Ciudad de México. La temporada concluye el lunes 1° de agosto de 2016.

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