Categoría: Notas Nacionales

Espacio para notas a nivel nacional

EL GIGANTE DE ALTZO (SER AFABLE SIN SER HIPÓCRITA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografía Cartel promocional

 

ALTZO

Un ser humano, afable sin ser hipócrita, es castigado por el destino con un padecimiento físico conocido como gigantismo. Basado en un hecho real, Koldo Izaguirre escribió el libreto EL GIGANTE DE ALTZO (2015), aun cuando la idea original y musicalización es de David Azurza y el diseño (dibujos) de los títeres del escultor-pintor Néstor Basterretxea. Esta propuesta es definida -programa de mano- como una “ópera con títeres para niños y jóvenes”. Desde mi particular punto de vista, estrictamente no es tal, más bien es un musical. Recordemos que una ópera es cantada de principio a fin, no sucede en este caso, hay muchos fragmentos dialogados, por ello disiento de la opinión de Emmanuel Márquez, director del montaje.

 

El propio Márquez expresa sobre el origen de esta historia real: “Mikel Joakin Eleizegi (1818-1861) fue un niño diferente que llegó a ser gigante, media dos metros y cuarenta centímetros, debido a una enfermedad llamada gigantismo. Al crecer tanto, fue llevado como atracción por las cortes de Europa y vivió grandes aventuras. Sin embargo, él sólo quería volver a su casa, con sus amigos, a sus montañas… ¡ser un árbol” No está por demás aclarar, Altzo es un lugar cerca de Tolsa, en la comunidad autónoma española llamada País Vasco (Euskadi). Una historia triste, un ser quien por su apariencia anatómica sufre vejaciones, explotación y exhibicionismo, en contra parte, disfruta de los halagos y preferencia de reyes y nobles. Miguel Joaquín -nombre de nuestro protagonista- no quiere palacios, sino una cabaña para ver el amanecer. Si bien está basada en una historia real, se convierte en un cuento apto para todo público; conmovedor, reflexivo, con un mensaje humanitario. Lo grave, está consciente este hombre de que la gente quiere verlo para burlarse de él.

 

Al ser llevado a escena, Márquez convierte el cuento en una obra de arte. Un ciclorama que al mismo tiempo se utiliza para dar paso al teatro de sombras. Minimalismo, no hay teatrino, puesta de gran formato, dos estructuras movibles que son… y no son. Títeres maravillosos de diferentes técnicas, excelentemente manipulados, se aprecian un sinnúmero cuando sólo son cinco los responsables de ellos. Un ensamble en vivo -flauta, violín, clarinete, acordeón y percusión-, bajo la dirección del maestro Raúl Zambrano. Un coro integrado por infantes -niños y niñas cantores de la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México- superando los 40 elementos. La musicalización es una delicia, no es incidental, es parte fundamental del montaje. Márquez se apoya en una iluminación creadora de una atmósfera idónea a cargo de Tenzing Ortega. El diseño de los títeres es de Néstor Basterretxca. Emmnuel es un talentoso creador, como director domina todos los géneros -me consta-, una vez más lo confirma; hombre sencillo, sus cualidades las demuestra en el escenario, lo único malo es que radica en Cuernavaca, ahí esta “congelando” su potencialidad teatral.

 

EL GIGANTE DE ALTZO se representa en el marco del encuentro artístico -teatro, ópera, danza y música-organizado por la UNAM, denominado IM-PULSO, con el propósito en enlazar las artes escénicas en un ejercicio de reflexión y libertad… buscando un diálogo creativo. Éste concluirá el 26 de agosto. Emmanuel y su equipo creativo se presentarán el sábado 19 y domingo 20, a las 12:30, en el teatro Juan Ruiz de Alarcón (UNAM-Ciudad de México).

 

DESPUÉS DEL ENSAYO (BERGMAN, SU RELACIÓN CON EL TEATRO Y LOS ACTORES)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografía de la Compañía

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Ingmar Bregman, uno de los exponentes más destacados y relevantes del arte universal, en particular de la cinematografía, nos brinda su visión, más bien su relación con el teatro y los actores, un acercamiento a esta última expresión escénica, mediante Después del ensayo, bajo la dirección de Mario Espinosa.

Un director de teatro, Henrik, solo y su alma en el edificio teatral, como el título lo indica, al término de un ensayo y meditando sobre lo que vendrá en los siguientes días, es interrumpido de forma inesperada por una jovencita, Anna, quien pretende protagonizar la nueva puesta de El sueño, de August Strindberg. Una segunda mujer llega al lugar, Raquel, actriz veterana ya retirada. Hay un intercambio de ideas, conceptos y puntos de vista, de cada una de ellas, por separado, con el director, sobre el teatro. No es teatro en el teatro, al menos estrictamente hablando, más bien a partir de un sui géneris análisis de texto, entremezclando lo que el director pretende con el contenido y los personajes y lo que los actores visualizan y caracterizarían.

Interesante escuchar que un director organiza lo impensable, lo materializa, para que el público tenga la sensación de la espontaneidad; considerar al silencio del escenario como dar rienda suelta a un mundo fantasmal, espiritual si se quiere, realidad o sueño, producto de la magia del quehacer escénico, al menos desde mi lectura. Contar el sueño tal y como fue escrito a pesar de escenas en apariencia irrealizables. Se podrían escribir un sinnúmero de párrafos sobre el fondo de la obra, creo que con lo anterior se puede tener una idea generalizada del contenido, tratado a la vez con sencillez y profundidad por parte del autor.

El maestro Espinosa, en contubernio con su escenógrafa Gloria Carrasco, su iluminador Ángel Ascona y su diseñador de multimedia y sonorización, se inclina por un ritmo semilento, pausado, en lo personal me recordó el manejo del tiempo de la cinematografía europea, en ocasiones imitado por el mexicano, basta recordar que parte de la formación de nuestro director aconteció en Alemania. En forma atinada rompe la cuarta pared, le da un magnífico empleo sin discusión alguna al realismo y lujo de la escenografía y a cada nota proveniente del piano. Un gran elenco, en ocasiones es una ventaja, sin embargo, también puede ser una desventaja, Mario “convierte” a dos de los actores en un verdadero deleite, sin demeritar las cualidades propias de estos. Una obra nada fácil la hace accesible.

Un trío conformado por Julieta Egurrola, Juan Carlos Colombo y Sofía Espinosa. Los dos primeros sacan a flote, sin mayor problema y con una naturalidad impresionante, su experiencia, histrionismo, sobre todo, su talento convertido en arte. Por su parte, Sofía queda por debajo de los ya citados, tal vez por su juventud ante el reto de alternar con dos monstruos del teatro mexicano; por momentos no transmite mayor emocionalidad, plana, monorítmica de principio a fin, caracteriza a una rebelde pacífica, una provocadora pasiva, una chica moderna con comportamiento del pasado. Posee facultades, falta desarrollarlas, sé que voy a herir susceptibilidades pero son gages del oficio.

Empaparse en el enfoque de Bergman sobre el teatro y los actores, nada mejor que asistir a la sala Xavier Villaurrutia (Ciudad de México, atrás del Auditorio Nacional), hasta el 10 de septiembre, jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.

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Texto y fotos por Benjamín Bernal, presidente de la APT

 

La última sesión de Freud en el López Tarso de San Ángel

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Imagine usted el mapa teatral del ex DF: la colonia San Rafael tiene un buen número de teatros, la Condesa, Roma y del Valle, otros muchos, comparten el liderazgo con San Ángel que tiene excelente oferta escénica. En el Helénico vimos hace tres años La última sesión de Freud, que realizó dos exitosas temporadas y ahora regresa a unos cuantos metros, al Foro López Tarso, que se encuentra frente a la Iglesia del Carmen. En esa primera temporada estuvieron Sergio Klainer y Dario T. Pie, quienes convencieron absolutamente.

Cambia el elenco, se pensó era un elenco difícil de convencer, pues hace pocos meses Luis de Tavira dejó la Compañía Nacional de Teatro, responsabilidad que le dejaba poco tiempo para otros temas. Completa el reparto Álvaro Guerrero que ganó premio de APT, por Bajo reserva, en la última obra que vi en la Sala Chopin (¿cerró definitivamente?) con Cecilia Suárez, obra que gozó de la simpatía del público, por el ritmo, actuaciones y, claro, el tema; la corrupción de los funcionarios en algún país que no existe, se confirma que “cualquier parecido con la realidad…”

Dirige José Caballero ambos proyectos, la escenografía corre por cuenta de Alejandro Luna, uno de los monstruos que ha producido la escena mexicana. Posiblemente usted sepa de qué habla la obra: el enfrentamiento verbal entre el autor de Las Crónicas de Narnia y el padre del sicoanálisis, es un encuentro ficticio, que construye Mark St. Germain, para ¿divertirnos? o ¿provocarnos?, con un juego de argumentos que tocan la existencia de Dios, las bondades y perversiones de la estructura eclesiástica y la post guerra; esta obra tiene una contexto especial porque todavía viven los bombardeos y buscan los refugios antiaéreos; las discusiones filosóficas tienen otro valor y las bromas relativas a las estructuras ideológicas que los sostienen, se mueven como las hojas de los árboles.

Sostiene este trabajo de director y actores la precisión en el manejo del texto, la creación de sus personajes, lento andar, hablar, el cáncer bucal es casi palpable; en tanto el escritor de historias fantásticas se mantiene firme en sus creencias. Por encima del debate dialéctico, están los trabajos individuales y el humor que han sabido extraer del libreto y el encuentro con dos amenazas, las bombas y la posible llegada de la hija de Segismundo. No deje de verla.

El Cruce (TATUAS) nos visita desde Sinaloa

Hay una gran evolución escénica en la mayor parte de los estados, por ejemplo, Veracruz y Querétaro, ahora nos visita Sinaloa, con muy buenos amigos. Es el grupo del Taller de Teatro de la Universidad Autónoma de Sinaloa, TATUAS, que fundan Fito Arriaga y Lázaro Fernando, que toman la obra de Alejandro Román para lanzar limón sobre una herida fresca: los migrantes, ¿por qué se van a los EUA? Sienten necesario tener un ingreso superior, correr riesgos y amar más a México cuando no lo está pisando. Así que en el Foro de las Artes, CENART, vimos un elenco y dirección maduros, Sebastián y Genaro Sahagún, Miriam Valdéz, David Zatarain y Armando Silva dan vida a esta propuesta estrenada hace varios años, pero que contiene una escena igual a la que acabamos de leer en los periódicos hace menos de un mes, relativa un a tráiler que sirvió de ataúd a varios connacionales. ¡Felicitamos a este grupo que ha dado funciones por toda la república y varios países!, debe usted saber que están cumpliendo 35 años de ser una compañía estable, lo que es un acto heroíco, porque muchos funcionarios han pasado. ¡Felicitamos a este colectivo norteño!

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Texto y fotos por Benjamín Bernal, presidente de la APT

Herodes hoy, Viqueira sigue rompiendo paradigmas

 

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Ya nos tiene acostumbrados Richard Viqueira a violentar las fronteras de la lógica (como en Psicoembutidos), de la acrobacia (Vencer al sensei), del espacio-color (Bozal), convertir una fuente en pantanos de Viet nam (Punzocortante), explorar las telarañas del idioma (Desvenar), ahora escenifica una idea excéntrica (fuera del centro, pero no excedida) en un pequeño espacio, para que Herodes enjuicie a un bebé: el fin es jalar la atención del público hacia el lanzamiento de cuchillos sobre tablas, que se deslizan por el piso o sirven de escudos. En cuanto se disuelve la preocupación por los riesgos escénicos hay que atender la anécdota, las palabras, fascinar con el miedo que sienten los gobernantes ante cualquier sujeto desconocido, pues podría ser peligroso a la larga, aunque hoy solo sea un bebé. Una anécdota asaz sencilla, se aborda con múltiples argumentaciones para que se puedan perseguir y acosar, sin un verdadero riesgo físico o retórico.

Interesante búsqueda estética en la que se perciben dos etapas: cuando me pregunto como espectador ¿qué riesgos afrontan?; otra, en que solo queda la rítmica verbal como vínculo ante las persecuciones, encuentros y el no contacto lógico con los otros personajes. Como siempre, hay pocos ejes: la búsqueda física, moverse ante lo azaroso, aunque he leído que cada comunicador le encuentra otros resortes secretos al montaje. Buen trabajo que puede usted ver en la Gruta del Helénico con Valentina Garibay, Georgina Rábago, Fernando Bueno y el mismo autor, todos se entregan con sus cinco sentidos al mítico juicio y sentencia. Cada vez se le complica más la vida a Richard, ¿cómo deslumbrar admiradores, a dónde lo llevará su próxima investigación escénica? -Anda buscando el santo grial en los escenarios-. ¡Véala!

Revista Blanco Móvil

Llega a mis manos la revista Blanco Móvil, editada con apoyos gubernamentales; son excelentes los contenidos que logra Eduardo Mosches, quien la dirige. El número 123 está dedicado a explorar la dramaturgia contemporánea, Fernando de Ita; Miguel Ángel Quemanin, Édgar Chias, Estela Leñero, Verónica Musalem, entre otros. También ha hablado de poesía, cuento, novela, en fin, puede consultar su hemeroteca en Internet, blancomovil.com.

La última sesión de Freud, versión 2017

Vuelve a la escena La última sesión de Freud, con otro elenco: Luis de Tavira y Álvaro Guerrero o Álvaro Guerrero con Luis de Tavira. La obra usted y yo la conocemos, porque estuvo en cartelera con Sergio Klainer y Dario T. Pie, no he visto la versión 2017, pero estoy seguro que provocará todo tipo de opiniones. De Tavira tiene el aspecto adecuado al cien por ciento y Álvaro Guerrero ganó el premio para mejor actor hace pocos años por Bajo reserva, si un montaje teatral pudiera tener una voz de “arrancan”, haríamos apuestas, ¿usted por quién vota?

Zaratustra llega a Coyoacán

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¿Qué es un clásico? Quizá sea un montaje del que todos hablan aunque no lo hayan visto y ni siquiera conozcan el tema. Así que en el teatro Rodolfo Usigili de Coyoacán veremos a Daniela Luján, Tzaitel Santini, Perla Encinas, Eduardo Jiménez, Alejandro Poggio, Andrea Durán, Lucía Huacuja, Jorge Lhehu, Axel Santos, Luis Fernando Romero y Lorena de la Torre (alternan). No nos los perderemos, iremos a disfrutarla. Toda comparación está fuera de lugar, porque cada montaje es único e irrepetible. La original fue vista en 1970, sí, largos años han pasado.

Notas breves

Broadway México estará el 15 y 22 de agosto en el Teatro Rafael Solana, incluye números musicales de El Fantasma de la Ópera, Sunset Boulevard, Miss Saigon, Hairspray, Wonderland, Calle 42, Todo se vale, Vaselina.

El elenco de La doble moral, que haría una gira por los EUA ha convocado a rueda de prensa para hablar de Raquel Rico ¿qué nos tendrán que decir? En breve usted lo conocerá: convocan Roxana Chávez, Gloria Izaguirre y Rocío Banquells.

NO SOY LO QUE SOY (CANTATA PARATEATRAL SOBRE LA ENVIDIA)

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

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Traslapo Teatro es una compañía de jóvenes encabezada por Roberto Eslava, cuyo objetivo es encontrar nuevos lenguajes artísticos provenientes de la fusión de varias disciplinas. Sus montajes son producto de laboratorios de creación colectiva donde cada participante aporta sus ideas y sugerencias, las cuales son evaluadas y desarrolladas. Una vez que son aprobadas, Roberto Eslava procede a estructurarlas y a partir de éstas concibe la dramaturgia. Entre sus obras más exitosas se encuentran Spectrum -ofrenda teatral basada en Sonata de los espectros de August Strindberg, La rueda gira -ofrenda teatral basada en Sueño de August Strindberg-, Espejos -pieza basada en el filme Persona de Ingmar Bergman-, Laberintos, ¡Mañana maldecirán mi nombre!, La gravedad del silencio y El sueño de la oscuridad, mismas que han sido presentadas en nuestra ciudad, así como en festivales nacionales y en algunos festivales internacionales.

Para el caso de No soy lo que soy, el tema que pusieron sobre la mesa fue la envidia. ¿Quién no la ha sentido cuando menos en una ocasión? Se trata de un sentimiento irreprimible que aparece desde temprana edad. Puede ser provocado por un simple juguete, o bien, por algún atributo de alguien. En realidad, es algo que recorre las venas como un veneno. Lo más sabio es apreciar lo que tenemos y jamás envidiar a los demás.

Traslapo Teatro ubica la envidia en el mundo al que pertenecen: el teatro. _Conciben No soy lo que soy como una cantata parateatral sobre la envidia. _Engalanan la dramaturgia acudiendo a textos de autores relevantes como William Shakespeare, John Milton -poeta y ensayista inglés- y Lord Byron -poeta inglés-.

La envidia ha sido tratada desde diferentes perspectivas y puede aparecer en cualquier género literario, incluso en cuentos para niños. En el mundo actual debemos enfrentar ciertas exigencias cotidianas que antes no había, como por ejemplo, que todo corre deprisa, se trabaja mucho y el tiempo que nos toma trasladarnos de un lugar a otro, las dificultades del transporte público o privado a causa del intenso tránsito. En lugar de ir a visitar a un amigo como se hacía antes, la gente se ha refugiado en las redes sociales. Tener al alcance de la mano la comunicación, el compartir fotos, expresar estados de ánimo, recomendar sitios, y mucho más. Sin embargo, lo negativo de esto es que ha propiciado algo de confusión en cuanto a la identidad. Los jóvenes miden la aprobación de los demás a través de los “likes” -me gusta- que reciben. Si alguien los critica, se deprimen sin detenerse a pensar si existe fundamento o simple mala fe. _En fin, que las pasiones se viven más intensamente. Imagínense cuán desastroso podría ser sentir envidia sin tener una firme identidad.

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Todo esto lo contemplan en No soy lo que soy. La anécdota es sobre un grupo de actores que está preparando un montaje de Otelo. Los jóvenes habrán de interpretar a personajes tan definidos como Otelo, Desdémona y Yago. Mientras trabajan habrán de surgir dudas, cada quien tiene su ego y, a la vez, podrán sentir envidia del otro o elevarán su propia falta de identidad hasta sus personajes. Igual una joven dirá “a veces me siento más Yago que Desdémona”, aseverarán “el teatro es polvo … polvo son los sueños”, considerarán que las representaciones son “una pirámide de calumnias o mentiras”, alguien afirmará: “no le tengo respeto a nadie”, o bien, declarará: “no soy lo que parezco, no soy quien soy”. Lo cierto es que “la envidia suele disfrazarse engañando al envidioso mismo”.

Un juego de espejos donde el espectador podrá verse reflejado, toda vez que se manejan sentimientos humanos, íntimos.

Formidable la labor de Roberto Eslava en sus dos rubros, tanto en dramaturgia para recopilar las ideas del grupo y darles la estructura apropiada y, como director, explorando espacios y aprovechándolos a fondo, mantener un ritmo preciso y diseñar el trazo escénico en forma fluida desplegando variados elementos y recursos.

El elenco está conformado por: Pilar Couto (actriz que pregunta), Irene Repeto (actriz que anhela), Luis Ernesto Verdín (actor que odia), y Medín Villatoro (actor que intriga). Admirable la forma en que todos y cada uno abrazan el proyecto como partícipes de la creación colectiva y como intérpretes, aportando su capacidad histriónica y una sorprendente corporalidad. La música en vivo es provista por Mauricio Delgadillo.

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El resto del equipo creativo lo integran: Medín Villatoro, en asesoría en acrobacia y parkour -arte de desplazamiento-, Aarón Mariscales en diseño de Iluminación, Diana Muñoz en diseño de vestuario, Sandra Narváez en prensa y difusión, Cynthia Herrera en diseño gráfico, y Anna Taddei en fotografía.

Planta técnica: José Antonio López Hernández, jefe de Foro, y Celso Martínez Flores, técnico.

La producción es de Traslapo Teatro. Proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en el Programa México en Escena.

Déjate sorprender con las acrobacias, giros y piruetas de los actores y actrices de No soy lo que soy -cantata parateatral sobre la envidia-. Entra en la intimidad de un ensayo teatral, donde podrás ver todo lo que hacen y escuchar los temas sobre los que hablan. Forja tus propias reflexiones a partir de la representación. Teatro joven presentado con intensidad. ¡No te la pierdas!

No soy lo que soy (cantata parateatral sobre la envidia) se presenta jueves y viernes a las 18:00 horas en el Teatro El Milagro, ubicado en Milán número 24 -entre Lucerna y General Prim-, colonia Juárez, Ciudad de México. El costo de la localidad es de $200.00. Descuentos acostumbrados con credencial. La temporada concluye el viernes 25 de agosto de 2017.

LA PURA IDEA EXCITA (HISTORIA(S) O SOLO UN JUEGO)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto: Cartel promocional

La pura idea excita

 

Se da acceso al público, éste se encuentra con dos muchachos -varón y mujer- completamente desnudos. En forma inmediata, intuitiva, imaginé la desnudez no solo sería corporal sino algo más profundo, quitar el ropaje para penetrar en el alma, en el subconsciente, adentrarse en las mentes de dos seres cuyas fantasías quedarán al descubierto.

La pura idea excita, escrita por David Gaitán, es una obra que va más allá de contar una(s) historia(s), es un juego diabólico y demencial, un simulacro inmerso en lo onírico. Algo de sexo, pasión, sadomasoquismo, roces con el humor, una lucha donde gana… eso sí, una carga moralista, por tanto, una lucha entre el deber ser y el ser. Altas y bajas en las formas de pensar y actuar, por momentos ambivalentes y contradictorios consigo mismos, en concreto, muy cercano a un comportamiento bestial.

El texto no es fácil de digerir, de hecho en su inicio, al menos desde mi perspectiva, da la idea de un teatro del absurdo, palabras -contener, reprimir, mantener, desear- y frases deshilvanadas se expresan a manera de prólogo; éstas cobrarán sentido durante el desarrollo. Cabe enfatizar que no hay un planteamiento lineal, menos un final predecible.

Enrique Aguilar, en su calidad de director, propone -no hay de otra- su montaje en un espacio reducido, unos cuantos metros cuadrados. En principio el escenario podría ser considerado tipo pasarela, sin embargo, por la distribución del público es un foro isabelino en miniatura. Puesta en escena intimista apoyada con música en vivo: percusiones, saxofón y un director, éste último compositor de la musicalización original. Escenografía minimalista, tan solo una mesa, misma que en la mente del espectador está en diferentes lugares. Enrique presenta un montaje más que provocador, temerario, digno del teatro propositivo contemporáneo; muestra talento y gran sentido de la estética del cuerpo humano, nunca cae en la vulgaridad ni en escenas exabruptas, a pesar de la violencia emocional. Por contradictorio que parezca hay durante todo el transcurso mucho movimiento corporal, por momentos de trata, en forma literal de una coreografía; es curioso, en contraparte hay escasez de expresión facial. De todo lo anterior se desprende que los actores estén ocupados y preocupados más por lo externo que por lo intrínseco.

Obvio, el programa de mano contiene una sinopsis, sin embargo, como es de suponerse y lo dicho con anterioridad, no hay una historia que resumir, es una forma breve de ubicar sobre una parte de la naturaleza humana, Enrique la hace propia. La dirección es lo mejor del montaje.

David Daniel y Tamara Niño de Rivera protagonizan y, como ya mencioné, más ocupados y preocupados por el movimiento corporal, caen en lo monorítmico y quedan por debajo del texto y la dirección, sin embargo, hay que reconocerles su esfuerzo y entrega, dos palabras que pueden decir mucho o nada.

La cita para apreciar ese espejo donde podemos vernos a través de La pura idea excita, es en la Sala Novo (Coyoacán, Ciudad de México), los viernes, hasta el 25 de agosto, a las 20:00 horas.

LA PIEL DE VENUS (DIFÍCIL DISTINGUIR ENTRE REALIDAD Y APARIENCIA)

Texto y foto por Alejandro Laborie Elías, crítico teatral

En muchas ocasiones las personas se encuentran ante un conflicto, a veces en forma consciente, en la mayoría inconscientemente, como es el hecho de no distinguir entre la realidad y la apariencia. Por este laberinto de confusiones, tal vez sin salida, nos atrapa David Ives -en la actualidad radica en Nueva York- a través de La piel de Venus, bajo la dirección de Angélica Roel.

En el fondo es una disertación dramatúrgica sobre el poder, el sexo y las relaciones sadomasoquistas; todo se permite: insultos, vejaciones, golpes, pérdida de la dignidad… humillar es gratificante, igual ser humillado. En ganar se juega la existencia.

la peil de venusEstamos frente a un estudio teatral -como ya se mencionó- de la naturaleza humana, la deplorable, sin embargo, no es un tratado psicológico. Como se expresa en alguna escena: “vamos al teatro para vivir pasiones”, hecho que no sucede en forma habitual en la cotidianidad. Una joven cuyo carácter no es más que la ausencia del mismo, igual se puede decir del varón. Conclusión: “Tanto en el amor como en la política, solo uno debe tener el poder”, aun cuando se alterne, claro está, predominará, según las circunstancias, el conocido como dominante.

Angélica Roel asume las limitaciones del Teatro La Capilla, sobre todo el espacio, concibe una puesta intimista, los espectadores son intrusos de la pervertida relación. Una escenografía realista y sencilla (un diván, un escritorio, una mesita para la cafetera, y tazas y objetos de utilería). Su planteamiento no cae en la vulgaridad o escenas obscenas, tan solo plantea la trama, proyecta en forma precisa cómo el dolor puede producir placer. Eso sí, lleva a los actores a situaciones límite, tanto física como emocionalmente, hay una gran exigencia en estos rubros, por fortuna sus actores salen más que avantes.

Gerardo Trejoluna y Gabriela Zas dan un concierto actoral, interpretan por nota, convierten el montaje en una sinfonía, las palabras adquieren musicalidad terrorífica, si se quiere; al final el público ha gozado de un concierto teatral bajo la batuta de Angélica, como si en verdad todo aconteciera en una sala de conciertos. Los espectadores, en completo silencio, de principio a fin, a pesar de ver a un hombre y a una mujer convertidos, alternadamente, en un martillo lastimando y en un yunque dejándose lastimar.

Tomás, director de teatro, está en busca de una actriz para interpretar a un personaje que se vea de unos 24 años de edad, protagonista a la postre de un texto del citado antes. Terminadas las audiciones del día y a punto de partir, se le aparece Wanda, ésta ha llegado tarde, sin embargo, se las ingenia para representar el rol. El director-autor- asume el papel masculino. Una joven quien conoce y ha estudiado -la explicación se descubre durante el desarrollo- al personaje. En una vuelta de tuercas ella se convierte en la directora y el otro obedece las instrucciones y caprichos de aquella. En concreto: dos entes en un mundo inexplicable, pero en muchas ocasiones real, el submundo de los sadomasoquistas. Al final…

La piel de Venus se representa en temporada hasta el 17 de septiembre, los viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas, en La capilla (Coyoacán, Ciudad de México). Es una producción realizada con el estímulo fiscal de la Ley de Impuesto sobre la Renta.

LA DESOBEDIENCIA DE MARTE (LA ADMIRACIÓN Y LA DESCONFIANZA)

Texto y foto por Alejandro Laborie Elías, crítico teatral

Movidos por la admiración y la desconfianza reúne, en el año 1600, a los astrónomos Tycho Brahe y Johanes Kepler -53 y 28 años de edad, respectivamente-; el motivo era descifrar las órbitas de los planetas de nuestro sistema solar. En principio es uno de los temas abordados por Juan Villoro en su más reciente texto dramatúrgico, el cual lleva por título La desobediencia de marte, dirigida por Antonio Castro y las interpretaciones actorales de Joaquín Cosío y José María de Tavira.

Marte

Es importante comentar que Juan Villoro es uno de los más destacados dramaturgos contemporáneos. Esta obra tiene muchos aspectos a destacar: primero, hay una conjunción de tiempos en el transcurso de las diferentes escenas, unas acontecen en 1600, otras en 1917; hay teatro en el teatro, dos actores se reúnen a ensayar una obra protagonizada por los dos científicos antes mencionados; hay una serie de enfrentamientos entre lo racional y lo empírico, y hay un desdoblamiento del experimentado en el joven, esto último si mi lectura es acertada. Descuente el espectador un discurso sobre astronomía, por el contrario, hay dósis de humor y una carga de emociones que conllevan a tomar conciencia sobre lo que acontece en el fondo de estos dos seres, hombres de ciencia, sin embargo, tan humanos como cualquiera de nosotros. Dos genios, quienes transformaron el conocimiento, abordados desde la perspectiva del autor. Queda, al menos en mi caso, inquietud sobre qué llevó al maestro Villoro a abordar esta temática y crear los hipotéticos diálogos entre ambos científicos. Otra gran propuesta dramatúrgica y, lo más importante arriesgada, tanto en forma como en fondo.

Antonio Castro, pilar de la dirección mexicana, parte de una escenografía casi minimalista (Damián Ortega): un escritorio-cama, un pizarrón con cálculos físico-matemáticos y algunos objetos astronómicos. El lenguaje se clarifica, son su concepción; los dos actores sacan a flote sus grandes cualidades histriónicas gracias a la concepción escénica del director. Conjunta maravillosamente a un actor experimentado con uno de la nueva generación, logra la empatía y la puesta se convierte en una obra de arte teatral.

Joaquín Cosío, un deleite, el teatro es su medio natural, la cinematografía su modus vivendi. Formidable en su caracterización de Tycho Brahe, tanto en los momentos de seriedad como en los de humor, sarcasmo e ironía. Desde su llegada a la Ciudad de México su carrera ha ido en ascenso hasta convertirse en uno de los actores más buscado por los productores y admirado por el respetable, es una garantía en cualquier reparto.

Por su parte, José María de Tavira es ya una realidad, de una joven promesa se ha consolidado como un gran actor, crea una simbiosis perfecta con Joaquín, Kepler cobra vida a través del actor-científico, recordemos que hay teatro en el teatro. Da gusto ver y reconocer a José María como un representante de las nuevas generaciones que están alimentando las artes escénicas mexicanas.

La desobediencia de marte se representa en el Teatro Helénico (Ciudad de México), hasta el 1 de octubre, los viernes a las 20:30, sábados: 18:00 y 20:30, y domingos 17:00 y 19:30 horas.

EL CRUCE

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

Aquello de “la ficción supera la realidad” ya no resulta aplicable. En la época en que vivimos nuestra realidad es tan terrorífica y desesperanzadora que la ficción no puede superarla. Cada día cuando escuchamos o leemos las noticias nos vamos inquietando más y más al enterarnos de asaltos, asesinatos, secuestros, violaciones, feminicidios, venta de drogas, guerras de poder, funcionarios que hurtan recursos y/o no hacen frente a sus responsabilidades, quema de vehículos, ajustes de cuentas, fraudes, trata de blancas, violencia intrafamiliar, maltrato a los animales, abusos de todo tipo, en fin, la lista es interminable. Poco podemos hacer para evitar todo esto, pero hay gente que se esfuerza por elevar una denuncia social desde su trinchera.

P1160568Alejandro Román es uno de los dramaturgos más galardonados del país. Alejandro oriundo de Cuernavaca, Morelos, es un hombre que ama a su país y que se compromete con sus entornos y las situaciones que afectan a la sociedad. Esto lo refleja en su creación teatral. Desde que comenzó su trayectoria la mayoría de sus obras han sido premiadas. Tiene en su haber varios Premios Nacionales de Dramaturgia. Por lo general, la inspiración le llega a Alejandro de hechos reales.  Realiza investigaciones exhaustivas y se documenta, para luego construir sus relatos, a fin de que luzcan veraces. Con sensibilidad logra que sus personajes sean muy humanos y en buena medida les concede la voz de quienes de una u otra forma transitaron los sucesos que relata.

Entre sus obras más destacadas recordamos Línea de fuego, Cuerpo caído, Ánima sola, Aullido de mariposas, Perlas a los cerdos y Tiradero a cielo abierto, mismas que han sido llevadas a escena. En fechas recientes presentó su libro Los fusilamientos, en el cual entrelaza en forma magistral tres historias -una de España y dos de México-.

A partir de la toma de poder del nuevo presidente del vecino país y sus fuertes declaraciones de construir un muro gigantesco y de repatriar a mexicanos que viven allá en forma ilegal, ha puesto en boca de todos el tema de la migración. Hemos sabido de tristes historias de familias que son separadas, de jóvenes que han llegado, incluso, al suicidio luego de ser deportados, otros que han huido, se están escondiendo o se han trasladado a ciudades llamadas santuario, para evitar la deportación o, por lo menos, demorarla. Hace muy poco se supo de un tráiler que fue abandonado en un estacionamiento de un centro comercial en una ciudad de Texas, Estados Unidos de Norteamérica. Dentro fueron encontradas 39 personas, de las cuales 25 eran originarias de nuestro país. Al momento del hallazgo, algunos habían muerto, otros fueron hospitalizados.

P1160575La migración es una temática que Alejandro Román abordó hace años en El cruce. Lo sorprendente es que uno de los relatos incluidos en esta obra es muy similar a lo ocurrido al tráiler encontrado hace tan solo unos días. En esta ocasión, Alejandro anticipó dicha tragedia en blanco y negro.

La compañía TATUAS (Taller de Teatro de la Universidad Autónoma de Sinaloa) fue fundada hace más de tres décadas a instancias de la institución educativa, como parte de sus programas de formación artística y difusión cultural. Inicialmente la dirección recayó en el maestro Óscar Liera. Dentro del marco del Festival Cultural Sinaloa 2015. Una nueva época, TATUAS llevó a escena El cruce, de la autoría de Alejandro Román.  Fue tal el éxito que agregaron la obra a su repertorio y, desde entonces, la han presentado tanto en Sinaloa como en otros territorios. Ahora, por primera vez, la traen a la Ciudad de México.

El cruce está integrado por cinco relatos. Cada uno de los protagonistas hablará con toda honestidad sobre su caso particular, como por ejemplo: cuál fue el motivo que lo impulsó a cruzar la frontera, cuántas veces la ha cruzado, hacia dónde se dirigió, cómo lo logró, qué dificultades enfrentó, cuánto extraña a sus familiares, cuáles son sus expectativas, de qué tiene miedo. Son tres hombres -Sergio, Saúl y Richard-, una mujer -Alondra- y un niño -Nicolás-. Salvo Alondra y Nicolás, que interactúan en cierto momento, los relatos son narrados a manera de monólogo cual si se tratara de su autoconfesión. Como siempre, Alejandro Román nos ofrece un texto de buena factura que capta el interés del público de principio a fin.

El montaje por parte de TATUAS es formidable. Lázaro Fernando ofrece una estupenda labor, tanto en dirección como en musicalización. Aprovecha a fondo el espacio, su trazo escénico es fluido, cuida mucho la estética visual y sonora, así como el desempeño actoral. Mantiene un ritmo preciso.

P1160599El elenco está conformado por: Sebastián Sahagún (Nicolás), Genaro Sahagún (Sergio), Miriam Valdez (Alondra), David Zatarain (Saúl) y Armando Silva (Richard).  Todos ellos despliegan sus habilidades histriónicas y su capacidad corporal para dotar de una gama de matices a sus respectivos personajes.

Leo Salgado hace un pulcro trabajo de escenografía. Con tan solo cinco bloques de madera multifuncionales, arena, unas cuantas ramas y algo de agua logra el entorno idóneo. La bien suministrada iluminación está a cargo de Armando Silva en el diseño, y  Vladimir Bojórquez en el aspecto técnico. El apropiado vestuario es de la Compañía TATUAS y la coreografía la proporciona Georgina Gutiérrez.

La producción es de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). El cruce es presentada por el Centro Nacional de las Artes.

Detrás de la migración hay personas que se aventuran a cruzar la frontera con el anhelo de brindar un mejor futuro a sus seres queridos. No son solo cifras, sino seres humanos. El cruce te brinda la oportunidad de conocer los más íntimos pensamientos de cinco de ellos. No dudes en acompañarlos. Impactante texto, estético montaje y entrañables actuaciones. Gran trabajo de creadores teatrales sinaloenses. ¡Apresúrate porque la temporada está por concluir!

El cruce se presenta jueves y viernes a las 20:00 horas, sábado a las 19:00 horas y domingo a las 18:00 horas en el Foro de las Artes dentro del Centro Nacional de las Artes, ubicado en la Av. Río Churubusco, número 79 -casi esquina con Calzada de Tlalpan-, colonia Country Club, Coyoacán, Ciudad de México. La localidad tiene un costo de $100.00. Los jueves es de $30.00. Adolescentes y adultos. La temporada concluye el domingo 13 de agosto de 2017.

LA SEMILLA (LA MEMORIA COMO POSIBILIDAD DEL FUTURO)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico teatral

Una frase, insertada en el programa de mano, me recordó el título de una de las grandes novelas mexicanas, Los recuerdos del porvenir, de Elena Garro; ésta reza: “Hacemos una puesta en común para una construcción otra de nuestro presente; confiamos en la memoria como base de nuestra posibilidad de futuro”. Nada que ver el título y fondo de la obra literaria con lo expresado por Édgar Chías y Gabriela Ochoa,  como antesala de La semilla, simplemente una proyección mental de mi parte.

Chías, como autor, Gabriela, como directora, nos presentan a Olinda, una muchacha huyendo de algo; la siguen los problemas de los que se quiere apartar; busca llegar a algún lugar donde se pueda estar en paz. ¿A dónde ir si todo lo que la rodea está en ruinas? Una joven con problemas en medio de un desastre.

Por otra parte, más allá de la apertura actual en cuestiones sexuales y el apoyo de la ciencia para concebir un hijo sin importar la edad, sigue siendo escandaloso -planteado en el texto- que una abuela se enamore de su nieto y tengan una hija mediante una matriz alquilada. Como dice Chías: “la vida y el mundo no se distinguen por la congruencia”. Olinda, en un camino en busca de respuestas que la aparten de su destino trágico. Ella se considera maldita desde siempre, por la huella de los errores de otros.

Chías representa una generación de dramaturgos irreverentes con relación al “clásico” teatro mexicano, digamos el de la segunda mitad del siglo XX en adelante. Discutido por unos, admirado por otros. En La semilla, obra que hoy nos ocupa, el autor se basó en un hecho real que encontró en Internet, el amor carnal de una abuela hacia su nieto. La concibió en dos planos: narradores hablando directamente al público y los personajes dialogando entre ellos. Incluye largos monólogos. En el subtexto encontramos el desastre como algo heredado, la aberración del devenir humano; la falta de valores entre los integrantes de la sociedad. Reiterando, hay varios planos y se aparta por completo de lo lineal. Estamos frente a una tragedia moderna, centrada en lo existencial. Hay toques de humor (negro) y por increíble que parezca hay una esperanza a futuro. Lo único criticable -al menos desde mi perspectiva- es que los personajes, en un momento dado, hablan como si fueran los sobrinos del Pato Donald, esto es, uno empieza la frase, otro la continúa y así hasta concluirla.

Gabriela Ochoa, junto con Jesús Hernández, sitúan el desarrollo en una escenografía sui géneris: unas ruinas al fondo (pasado) y hacia el proscenio un espacio más moderno (presente), sugerido por el diseño del piso; además del empleo de un ciclorama a partir del multimedia. Gaby comprende la intención dramatúrgica y la lleva a buen puerto; propuesta pausada con buen ritmo, más si tomamos en cuenta se trata de un texto denso, complicado, una distracción es la perdición para el espectador. Bien por la directora.

Surya Macgrégor, Mahala Sánchez, Raúl Briones y Sofía Sylwin integran el reparto. Las dos primeras, excelentes, sobre todo en sus respectivos monólogos; cautivan con cada palabra que pronuncian. Raúl intrascendente, tal vez por ser así su personaje, no tiene mayor relevancia. Sofía, bien, a secas, mucha entrega y pasión, lamentablemente forzadas, en varias de sus intervenciones en lugar de proyectar desesperación mediante su voz, o angustia… se dedica, literalmente, a gritar.

La semilla se representa en el Teatro El Granero (Ciudad de México), jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos a las 18:00 horas, hasta el 15 de octubre.