Categoría: Notas Nacionales

Espacio para notas a nivel nacional

LA ESPERA (TESTIMONIO DE CUATRO EX-CONVICTOS)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografía tomada de la página de Facebook de la Compañía

 

La espera

Teatro, más bien dramaturgia, testimonial no es novedad, sin embargo, en LA ESPERA lo sorprendente es asistir a la escenificación de la confesión pública de cuatro ex-convictos quienes desnudan sus almas, aceptan en forma abierta su culpabilidad, espiritualmente están tranquilos y han encaminado sus vidas en el marco del quehacer teatral. Un cuarteto cuyos actos delictuosos estuvieron inmersos en la violencia, misma de la cual fueron víctimas durante la privación de su libertad.

Robo de automóviles, violación, homicidio… sin embargo, la esperanza, la espera, por ejemplo del día en que se recobrará la libertad, para ellos, según su testimonio, este estado puede producir alegría, inclusive hay quienes llegan a “amar” la prisión; creer que el amor es un lugar a donde se puede llegar y a pesar de eso estar consciente que delinquir es perder lo que se tiene y lo que se quiere. Quedar sin familia, perder o alejado de la esposa e hijo, sufrir la marginación en el más estricto sentido del término.

Conchi León, responsable de la dramaturgia y la dirección, comenta: “Esta obra es una historia de libertad, de espera, de esperanza. Un grito que traspasa todos los muros porque el teatro nos permite eso, hablar de la verdad por muy siniestra que ésta sea”. No hay amarillismo, hay sinceridad, no hay morbo, hay comprensión, no hay condena, hay reivindicación. El texto está cimentado en el monólogo, cada uno narra sus antecedentes, las circunstancias, el delito cometido, las penalidades físicas y, sobre todo, saber que habrá un mejor porvenir. Obvio, hay momentos en que interactúan, son compañeros del mismo destino, ahora camaradas en el escenario.

Como directora Cochi opta por el minimalismo, sólo emplea objetos en forma simbólica: trompos -juguetes- que representan que la vida gira y ellos con ella; un vehículo y un carrito, padre e hijo… Deja abierta la idea: ¿qué hacer al salir libre? La respuesta tanto o más dolorosa que la misma prisión, la incertidumbre total. Se le debe reconocer a Leós su habilidad para hacerlos actuar, darles confianza, perder el miedo al escenario y enfrentarse al público describiendo su devenir delincuencial. No los obliga a tal o cual actitud, explota su sensibilidad, la toma de conciencia y su arrepentimiento; los convierte en actores, cautivos antes, cautivadores ahora. Ellos son Javier Cruz, Ismael Corona, Feliciano Mares y Héctor Maldonado.

Ahora bien, cómo llegaron al teatro, en su primera temporada en octubre de 2017. El Foro Shakespeare, por iniciativa de su directora Itari Marta, patrocina un programa de rehabilitación en el penal de Santa Martha Acatitla consistente en la formación de actores internos y externos de manera profesional a través de talleres teatrales y pedagógicos generando puestas en escena de impacto social, abiertas al público interno y externo. Cinco antiguos reclusos formaron la Compañía de Teatro Penitenciario, uno de sus resultados es la obra que hoy nos atañe, recomendable en muchos sentidos, entre otros el reconocimiento de su valor y capacidad de reivindicación.

LA ESPERA, se representa en La Gruta del Centro Cultural Helénico (Ciudad de México), los jueves a las 20:30 horas,

LA NOSTALGIA DE LAS PEQUEÑAS COSAS (A VECES PERDERSE NOS PERMITE ENCONTRARNOS)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen tomada de la página de Facebook de la producción

 

Nostalgia

Una idea muy socorrida en nuestra sociedad es la creencia de que tocar fondo es la posibilidad de levantarse o como expresa Ángel Luna, autor y director de LA NOSTALGIA DE LAS PEQUEÑAS COSAS, “a veces, perderse nos permite encontrarnos”. Hay muchos casos que constatan la premisa, sin embargo, ahora es abordada en una interesante combinación entre una posible realidad y la fantasía.

 

La obra fue ganadora del Circuito de Jóvenes Directores y Dramaturgos. Otra “extraña” mezcla es la de conceptos científicos -al inicio preponderantemente- y las emociones propias de los seres humanos, tales como el amor, el perdón, el olvido, la traición, la confianza. Cuatro personajes, igual número de actores y el mar como transfondo para enmarcar las historias. No cualquier mar, destino del lugar secreto de las cosas perdidas. ¿El sitio existe o sólo está en la mente, en esos recuerdos que habitan en los recovecos de quien ha olvidado? El texto va de menos a más, cuando la fantasía lo enriquese, cuando lo aparentemente absurdo posee cierta lógica si se permite la expresión, se vuelve por demás atractivo.

 

Por momentos filosófico, ideas para meditar: “Las cosas no están perdidas, están en un lugar alternativo”, “El organismo olvida como mecanismo de defensa” o, en ocasiones, buscando aparecen cosas que no quería encontrar… las cosas no se pierden cambian de dueño”

 

Lo emocional predomina a través de tres historia entrelazadas, al final es una para volverse a desmembrar, querer recordar, recuperar lo perdido, encontrarse a uno mismo. No sólo se pierde lo material, puede ser la identidad, la búsqueda del progenitor; luchar contra un destino que no se puede cambiar. Un globo que se convierte en un niño de siete años, alguien quien desesperadamente desea ser encontrada, un ser quien a pesar de sus grandes ojos quiere dejar de ver… Un texto casi mitológico, escenas caóticas y los personajes recordando esa forma de expresarse, al estilo de los sobrinos del Pato Donald, esto es, uno inicia, otro secunda y otro culmina la idea. Por momentos la narrativa le resta lucimiento al fondo. Obra difícil de digerir, requiere atención de principio a fin, cualquier distracción puede ser fatal.

 

Ángel como director tiene altibajos. Está obsesionado con la rapidez con la que se expresan los personajes, tanto en los diálogos como en las narraciones, esto mismo acontece con el desplazamiento escénico, da la sensación de un trazo contra reloj, algunos instantes entra de lleno a lo coreográfico, los actores son exigidos al límite, tanto física como emocionalmente, más preocupados por las acciones corporales que por el contenido. En los contados relajamientos el texto adquiere belleza, profundidad, se crea y recrea lo onírico, más en la mente del espectador que en el espacio minimalista.

 

LA NOSTALGIA DE LAS PEQUEÑAS COSAS, se representa en el Foro La Gruta (Ciudad de México, sábados a las 19:00, domingos 18:00 horas, con las actuaciones de Andrés Torres Orozco, Valeria Fabbri, Gina Marti y Aldo Barhego, bajo la producción de Sandra Narváez y la compañía Jengibre Teatro.

DHL (BÚSQUEDA PARA ENCONTRARSE A UNO MISMO)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico teatro

Foto de la publicación de Los Bocanegra en la página de Facebook de la producción

 DHL

 

Hay diversos caminos en la búsqueda para encontrarse a uno mismo, las posibilidades varían según las circunstancias de cada persona, de su idiosincrasia, de su capacidad intelectual, del entorno, de sus sueños e ilusiones, de quienes lo rodean, de la percepción de cada uno, de sus ambiciones.

 

Féliz un ser ensimismado, quien se subvalora, su mundo se reduce al sector cuatro, su único universo es como mensajero profesional, su única actividad y razón de ser es entregar paquetes. Un día se angustia por sus sueños, entre ellos convertirse en un papalote a pesar de su fobia a las alturas. Trata de darle una interpretación lo que a la postre se transforma en una pesadilla. En su búsqueda hace una remembranza, regresa a su niñez cuando cursaba el jardín de niños, cuando conoció a Rosa, su amor eterno.

 

Luis Eduardo Yee como autor y actor nos adentra en lo anterior a través del monólogo DHL. Un planteamiento inicial intrascendente, no aporta gran cosa desde el punto de vista dramatúrgico, alarga sin sentido los antecedentes, sin embargo, hay un giro afortunado para el espectador, desafortunado para el personaje: encontrar una dirección que no existe y por ello la imposibilidad de entregar un paquete con carácter de urgente. A partir de esto, el texto se enriquece, cautiva, provoca la solidaridad con el personaje, son su situación, con el abandono de Rosa y olvidarse de lo que le daba sentido a su existencia: su trabajo. El teatro todo lo permite, otro giro inusitado, por qué no increíble y más onírico que sentirse papalote, lleva a un desenlace conmovedor… Félix se ha encontrado consigo mismo.

 

Ricardo Rodríguez, director, capta a la perfección la intencionalidad del dramaturgo, lleva de la mano al personaje por todos los vericuetos que transforman su devenir. Aun cuando hay una tienda de campaña con una fuerte carga simbólica, se puede afirmar que no hay escenografía, todo queda en el histrionismo de Yee, quien solventa la carga emocional que él mismo se ha impuesto. Por fortuna la propuesta de dirección le da lucimiento al texto y explota las posibilidades del actor y atrapar a los espectadores.

 

Luis Eduardo con una gran caracterización de ese ser apocado; sabe cómo provocar la catarsis con toques de humor, darle a la narrativa sentido, regresar a la infancia sin caer en la bobería, convencer cuando la ingenuidad es protagonista. Remata con la conclusión inesperada, ahí se gana sentimentalmente al respetable. Su trabajo lo lleva a merecer loas.

 

DHL, en una más y última temporada, así lo anunció Luis Eduardo, hasta el 14 de agosto, lunes y martes a las 20:00 horas, en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México).

(DES)ARRAIGO

Texto y fotos por:  Eugenia Galeano Inclán

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Entre los nuevos grupos de jóvenes deseosos de hacer teatro se encuentra la compañía Juego Teatro, la cual fue fundada en 2011 con el propósito de ser un espacio de creación para desarrollar proyectos a partir de la investigación.  Juego Teatro acaba de iniciar una residencia en el Teatro La Capilla y la primera propuesta que presentan es (DES)ARRAIGO, la cual describen como “Unipersonal para actriz y bailarina, orquesta y una bicicleta“.  Se sabe que la prueba de fuego para cualquier actor o actriz es el monólogo o un espectáculo unipersonal.  Estar solos en el escenario frente al público es un reto al que algunos aspiran y otros tantos temen.  Vencer este reto depende de sus habilidades personales.

 

Al igual que todos los trabajos de Teatro Juego, (DES)ARRAIGO) surge de la investigación de la importancia de las raíces en el ser humano.  Desde que nacemos echamos raíces con la familia y con nuestro entorno.  Sin embargo, cada quien debe buscar su propio camino en la vida y es entonces cuando se produce el (DES)ARRAIGO. Si bien el término se utiliza comúnmente para las plantas, pues significa arrancar de raíz una planta, pero también suele aplicarse a las personas que se alejan de sus orígenes.

 

En la sinopsis del programa de mano, se lee:  “Esta es tu vida, tuya y no de otras mujeres, sus enseñanzas ya no caben en ti, quieres forjar tu propia historia lejos de los tuyos porque el pasado estorba y el futuro está por escribirse.  Te fuiste porque querías ser alguien … pero no te acuerdas de quién“.

 

En determinado momento, todos hemos experimentado algún (DES)ARRAIGO o, al menos, hemos visto a alguien cercano en ese proceso.  En (DES)ARRAIGO se abordan diversos temas vistos desde el punto de vista femenino.  Una linda joven mira en forma directa al público para relatar su historia personal que puede parecerse a la de muchas mujeres.  Ha vivido con su madre y su abuela, pero. para labrarse un futuro por sí misma, se aleja de ellas con la maleta llena de ilusiones.  Dejar la zona de confort para enfrentarse al mundo requiere de valentía.  Con sencillez, hace un recuento de sus vivencias y sentir, compartiendo detalles de su día a día.  Es así como van aflorando recuerdos de la niñez y las sorpresas que le depara la gran ciudad. así como logros, alegrías y tristezas “después de que una se rompe, ya nada vuelve a ser igual“, pero nada la hará renunciar a sus anhelos y está dispuesta a portar con orgullo las “cicatrices” que le han dejado sus dolores porque ahora forman la “geografía de su cuerpo“. de paso, se dará cuenta de que ahora valora más el inmenso amor que le prodigan las dos mujeres más importantes de su vida y hasta degusta mejor los alimentos que preparan.

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La intérprete de (DES)ARRAIGO es Julieta Cano, quien ofrece un formidable trabajo histriónico y corporal al hacer un recorrido por diversas emociones.  Con su carisma se gana la confianza del espectador e inmediato para luego platicarles y bailar coordinadamente.

La música en vivo es provista por:  Fausto Balboa – sax tenor,  Jaime Martínez – contrabajo,  y  Esaú Vázquez – batería, además de hacer breves intervenciones al lado de Julieta.

La dramaturgia es de Mónica Perea.  (DES)ARRAIGO es un texto de buena estructura y capta el interés de principio a fin.

La labor de dirección por parte de Alicia González es estupenda, su trazo escénico es dinámico, entrelaza el lenguaje verbal con el corporal y la música, las coreografías están bien diseñadas y variadas, los movimientos son cadenciosos, lentos o vertiginosos, aprovecha equilibradamente el espacio  y  el ritmo es preciso.

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Complementan el equipo creativo:  Alejandra Escobedo en concepto escénico,  Fernanda García en producción,  Mariana Cantú en asistencia de dirección,  Paris Ramos en asistencia general,  Leonardo Yee en diseño gráfico  y  VORM en realización.

La única falla en este proyecto es la iluminación.  Su diseño no es acorde con lo que sucede en el escenario.  Tal vez en un afán de crear una iluminación artística, los bruscos cambios rompen con la candidez del relato, además de que no toman en cuenta la brillantez extrema de las nuevas lámparas led que al ser colocadas frente al público lo deslumbran y lastiman.

La producción es de Teatro Juego, con coproducción de Teatro en Bici.

Una simpática joven provinciana recibió cordialmente al público para contarle anécdotas sobre su (DES)ARRAIGO.  Los espectadores disfrutaron de su grata charla mientras transcurría un unipersonal multidisciplinario, al ritmo de cuerdas, instrumentos de viento y percusiones.  (DES)ARRAIGO) Cubrió con éxito su temporada que finalizó el jueves 28 de junio de 2018.

 

La residencia de TEATRO JUEGO en la

SALA NOVO

ubicada en la calle Madrid número 13

(casi esquina con Centenario)

>al fondo del inmueble donde está el Teatro La Capilla

Coyoacán,  Ciudad de México

continúa con las siguientes obras:

SOÑÉ UNA CIUDAD AMURALLADA – miércoles del 1° de agosto al 5 de septiembre de 2018

JUAN Y JULIA – sábados y domingos del 1° al 23 de septiembre de 2018  y

PADRE NUESTRO – sábados del 6 de octubre al 24 de noviembre de 2018

 

 

 

JUANA INÉS: PARÁFRASIS DE SÍ MISMA

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

P1200331Una de las autoras mexicanas más prominentes es, sin duda, Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, quien naciera el 12 de noviembre de 1651 en un pequeño poblado -San Miguel Nepantla- del Estado de México y falleciera el 17 de abril de 1695 en la Ciudad de México. Desde muy pequeña mostró aptitudes extraordinarias. A la temprana edad de tres años aprendió a leer y para los ocho años ya había creado su primera loa, al poco tiempo su familia trasladó su residencia a la capital, donde la niña prodigio causó sensación. En su adolescencia era admirada por su inteligencia, erudición y habilidad para versificar. Era bienvenida en los más altos círculos sociales, incluso en la corte virreinal. En aquellos tiempos, no era bien visto que una mujer tuviera inquietudes intelectuales, así que ella optó por retirarse del bullicio y tomar los hábitos en la Orden de San Jerónimo.

Con el tiempo, Sor Juana se convirtió en una autora prolífica de una obra plena de sabiduría filosófica que abarcó variados géneros, metros, estilos y temas. Estaba muy consciente y orgullosa de la condición femenina y en forma avanzada a su época, se atrevió a encarar al género opuesto con su poema Hombres necios que acusáis. Así mismo, fue de las primeras mujeres en infundir en su obra tintes de sátira y toques de erotismo. Es considerada la máxima figura del Barroco español y conocida en todo el mundo; sus textos han sido traducidos a numerosos idiomas. Según sus biógrafos, su obra maestra es Primero sueño. Se le llama la Décima Musa mexicana.

P1200349Con el incremento de índices en violencia de género, los temas relativos a diferencias, diversidad y tolerancia se han puesto sobre la mesa en nuestros días, la actriz Karla Constantini realizó algunos estudios al respecto. Entre la bibliografía consultada estaba, desde luego, la obra de Sor Juana Inés de la Cruz y esto le inspiró para realizar un montaje a partir de sus textos como una forma de llevar al público a reflexionar sobre la violencia contra las mujeres. Fue así como se inició el proyecto conjunto de los grupos Teatro Estudio y Teatro Nómada. A partir de la prodigiosa obra de Sor Juana, a modo de laboratorio, fueron armando una puesta en escena interdisciplinaria combinando teatro, danza y música para hacer un recorrido por la vida, la obra y la pasión de la Décima Musa.

El resultado es Juana Inés: paráfrasis de sí misma, una propuesta que ofrece un viaje en la condición de ser mujer en distintos tiempos y lugares, un mosaico donde se escucha la palabra de Sor Juana con toda su filosofía, perspicacia y esplendor, se escenifican relatos de situaciones variadas que van desde enredos amorosos hasta aspectos de la implacable Inquisición, en un entorno lleno de simbología que capta el folklore y la idiosincrasia del mexicano con evocaciones de España. Igual se pueden ver reminiscencias del cuadro Las Meninas de Diego Velázquez que una alusión a la popular lucha libre. En la representación se diluyen las diferencias de género -un hombre puede vestirse de mujer o una mujer de hombre-. El son jarocho añade luminosidad.

P1200353Fernando Sakanassi y Ricardo Ruiz Lezama logran un texto muy estructurado que capta el interés de principio a fin. La labor de dirección por parte de ellos es extraordinaria, el trazo escénico es depurado y brillante, el movimiento constante, el espacio bien aprovechado, el ritmo fluido y la belleza estética que imprimen sorprendente.

El elenco está conformado por Karla Constantini, José Jaime Argote, María Balam y Darío Rocas, quienes ofrecen una estupenda labor histriónica, corporal y vocal. En la música de entrada intervienen Valeria Rojas Estrada, Raquel Palacios Vega y Violeta Romero.

Aportan su creatividad a este proyecto: Tenzing Ortega en espacio escénico; Ricardo Pérez-Imagina Entretenimiento, es escenógrafo resiente, diseño de iluminación y producción ejecutiva; Xicoténcatl Reyes en diseño Sonoro; Estela Fagoaga en asesoría y diseño de vestuario; la doctora Francesca Gargallo en asesoría en feminismo y nuevas masculinidades; Ulises Cancino en asesoría de los Siglos de Oro; Roxana Elvridge-Thomas en documentación sobre Sor Juana; Diego Piñón en movimiento ritual; Víctor Villasana en movimiento escénico; Rosalinda Ornelas en asesoría en canto; Alan Gasperín e Iris Marielle en asesoría en jaranas; Paloma Domínguez en asistencia de dirección; José Alberto Sigala e Iván Rodríguez en asistencia de producción; Christian Leal en diseño gráfico y Édgar Minjares en video. Es un proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA).

P1200375Con Juana Inés: paráfrasis de sí misma queda demostrado que los jóvenes dedicados a la creación teatral están encontrando nuevas formas para expresar su arte.  Teatro Estudio y Teatro Novo sorprenden con este montaje de gran calidad. A punto de presentarse en la cuadragésima primera edición del Festival Internacional de Teatro Clásico Almagro 2018 en España, cubrieron una breve temporada en el Teatro Sergio Magaña de la Ciudad de México.  Quienes vieron este proyecto tan bien logrado, no sólo disfrutaron la poesía, la música, las interpretaciones sino hasta el bello y original vestuario.

TEATRIKANDO. RESUMEN 2018, PRIMER SEMESTRE

Texto y foto por Benjamín Bernal, Presidente de la APT

Resumen 2018, primer semestre

Llegó el final de junio e intentaremos hacer un recuento. Hubo obras que no resistieron las lluvias, elecciones y ahora, el mundial; como era natural se puso de moda el teatro político, Quique emperador tuvo excelente reparto, buena historia, albures en fingido latín -mal sonido- pero no logró las taquillas que se merecía. El privilegio de mandar tuvo la estrategia de hacer una pequeña temporada y salir a varias ciudades, ahora regresa a Puebla y Cuauhtémoc en la Roma; las bromas, maquillajes y juego con el público le están haciendo vender boletos; Quique y Angie se ha cambiado de teatros y sigue adelante en el Royal Pedregal, es una buena forma de reír de nuestro grillo parnaso. Barataria resultó una excelente opción: Don Quijote y Sancho Panza nos hacen reír con la extraña simpatía de los gobernantes. Encabro… en la Gruta terminó con buenos llenos, me pareció que se puede mejorar. Hasta la Ópera tuvo sus acercamientos a la política: un insecto que es líder será presidente y se convertirá en dictador, me pareció larga, el verso no tiene poesía por momentos, porque es la fuente original de la ópera. Pero qué bueno, porque extrañas veces se puede ver un estreno mexicano

En el mundo de los musicales Bule Bule se ha ido y regresado, no se deja amedrentar por los vaivenes, Como quieras Perro ámame sigue adelante, por creo tres años; Forever young gustó y debería regresar, por fin se fue La jaula de las locas, que duró más de dos años, llega Vaselina actualizada al 2018 y está generando interés en público de todas las edades. Papi piernas largas no tuvo el jalón que en otras épocas. Los miserables fue mejorada y ha resultado atractiva a todo público.

casa de muñecas teatrikando2Dos más dos y El padre vienen del año anterior, siguen con éxito por su excelente reparto. Privacidad concluye su pequeña temporada y da la entrada a Después de casa de muñecas, que no tuvo el impacto que se pensaba, el elenco, historia, escenografía son buenas, un par de palabras son como moscas en la sopa, merecía mayor duración, ahora se va al Insurgentes, en lo que llega Hello dolly, anunciada para el segundo semestre con Daniela Romo y Jesús Ochoa (Libertad Lamarque, Ignacio López Tarso y Silvia Pinal la hicieron en diferentes épocas). Un acto de dios siguió varios meses, con total éxito. La señora Presidenta (no es exactamente política, sino comedia de enredos), sigue adelante gracias a la personalidad de Héctor Suárez. La estética del crimen ya hizo fama de provocar muchas carcajadas y sigue Made in México, sigue siendo un fenómeno, lleva muchos años cambiando de teatro; Esquizofrenia un dia a la semana ha tenido una larga y fructífera vida; El monólogo Canción rota para un perdedor fortuito de Arturo Amaro, está a punto de cumplir exitosamente un año, todos los domingos; Zaide Silvia Gutiérrez apantalló con Hasta la China… y continuó; Casa calabaza empieza en Carretera 45, llega al Galeón con Ángeles Marín, un gran desempeño; La sociedad de los poetas muertos entra al Libanés después de eternas reparaciones de la calle. El zoológico de cristal vuelve a la cartelera con una buena temporada, brillan Adriana Llabrés y Blanca Guerra.

Notable semestre, con buenos musicales y algunas obras de cámara francamente deslumbrantes. Sé que no es todo, pero el espacio es limitado.

TEATRIKANDO

Texto y fotos por Benjamín Bernal, Presidente de la APT

Dios: nuevo ciclo en Microteatro México

Invitaron a este columnista como padrino de El cenobita, obra que escribe y actúa Jorge Hernán, así que acudí para ver un montaje al estilo de la época Jodorowsky-Oceransky, en que se buscaba metaforizar lo que necesita el ser humano del siglo XX en esta planeta: si recuerdan estaba de moda Zaratustra y Simio, diferentes ambientes, anécdotas, forma, con una misma enseñanza, tenemos avances, cultura, diversión, pero un gran vacío existencial, que sólo se puede llenar con alguna filosofía o religión. Creo que no existe el ateo perfecto, salvo que tenga un cociente de inteligencia bajo o haya estudiado el tema. No le debo contar el contenido, pero avanzaré: me gustó, con poca escenografía, escasos sonidos, vestuario monacal y un lenguaje agradable, nos inquietó la vida de un monje, iniciado, alguien que sale a buscar respuestas y encuentra que todo este plano existencial es una prueba, con énfasis en ver la nutrición del alma, la vida y sus avatares que generalmente aceptamos como una verdad comprobada sin buscar un poco más allá. Buen tono, ritmo, uso de luces y sombras para motivar al espectador a buscar alternativas, repensar este nivel de la humanidad, que manda a muchos al psiquiatra.

También vi otras dos, disculpe usted los datos tan escasos, pero no tomé un programa: Encarnación, la diosa de la carne es dirigida por Víctor Carpinteiro, que narra a través de una especial deidad la equivocadMicroteatro 26 julio 2018a vida de un carnicero, quien llega a pedir clemencia, con resultados interesantes; hay plasticidad, efectos especiales y el aturdimiento de nuestra época que lleva a cumplir un capricho de la referida divinidad. La otra es Todos los perros creyentes, dirigida por Alejandro Herrera, con algunos momentos de comedia, habrá una llegada de seres extraterrestres o metafísicos que conmocionan a tres individuos, para que entiendan o crean que entienden el por qué de su espera, expectativas y explicaciones artificiales.

Microteatro 26 junio 2018En esta ocasión el ciclo tiene un cambio importante, dos obras comparten el mismo miniforo, así que no le extrañe si la escenografía, utilería, parecen ser (y son) para otra narrativa, como el caso de la que comanda Alejandro Herrera, pues quizá algo más abstracto les hubiera ayudado. Una sala nos encamina a pensar en otros temas. El cenobita carece de escenografía, sólo utiliza un objeto iluminado en el piso y alguna luz adicional. Eso la hace redonda. En cuanto a la Diosa, el negro del foro ayuda a la estética de la narraturgia que es un tanto dark, quizá podría continuarse a 90 minutos, con música blues o punk porque el tema lo soporta. Pero, nadie me ha invitado a dirigir, así que eso será otro día.

Otras obras del ciclo parecerían no tener relación con Dios, juzgue usted a través de los títulos: Son sólo tetas, Sadoterapia, bueno, habrá necesidad de verlas. Ahí hay café, pastel, bocadillos, así que se puede pasar un larga tarde-noche con la familia o los amigos. Microteatro México, que ganó el Premio APT a Nuevos proyectos hace unos meses, cumple cinco años de vida, por cierto, está en Roble 3, col. Santa María la Ribera, a media calle de Insurgentes. Nota novedosa: Teatro en Corto (el de Lolita Cortés) abre una nueva sede: Belisario Domínguez 17, en el Centro de Coyoacán. Habrá que ir.

NADA (¡RESISTIRSE ANTE UNA TERRIBLE VERDAD!)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen de la información de prensa

NadaAcaban las vacaciones, el regreso a clases. Un grupo de niños atónitos ven cómo uno de sus compañeros abandona el aula, intempestivamente se sube a un árbol (ciruelo) y desde ahí exclama: “Nada importa, hace mucho que lo sé. Así que no merece la pena hacer nada. Eso acabo de descubrirlo.” El pesimismo lo invade, lo interesante es la fundamentación con cierta lógica de su premisa. Infantes a punto de concluir sus estudios a nivel primaria. Los condiscípulos del susodicho se resisten ante una real o aparente verdad.

El grupo no concuerda con su forma de pensar y buscan una forma de hacerlo cambiar de opinión. De todo lo anterior y más se desprende un cruel fondo, más por tratarse de pequeños quienes están a punto de dejar de serlo. La obra lleva por título Nada, puesta en escena basada en la novela homónima de Janne Teller, adaptada por Bárbara Perrín y dirigida por Mariana Giménez.

Urden un plan de acción para convencer a Pedro -el de la loca idea ya mencionada- de su errónea concepción de la existencia, de la razón de ser en la vida. Toman una vieja y abandonada fábrica como cuartel general, ahí inicia una horripilante odisea que los conducirá a… Lo que empieza como una noble causa acabará como un verdadera tragedia. Todos y cada uno de los involucrados están dispuestos a sacrificar lo más querido hasta rebasar los límites razonables, aportar lo más importante, desde un simple objeto hasta… Texto macabro, digno de competir con los cuentos de Édgar Allan Poe, de hecho éstos son rebasados con creces por Nada. Pedro, ejercitando el arte de no hacer nada, el resto con el propósito de rescatarlo, tratando de convertirse en alguien, en trascender. Propuesta no apta para seres susceptibles al sufrimiento.

Mariana Giménez sorprende al público, lo aprehende de principio a fin, le toca las fibras sensibles, lo paraliza en las butacas a sabiendas que lo representado es ficción o ¿no? Prescinde, literalmente, de escenografía, sólo una base cuadrada donde casi toda la acción se desarrolla; un vestuario casual y una iluminación con la que se acompaña las acciones físicas y emocionales. El movimiento escénico adquiere carácter coreográfico, apoyado en una acertada musicalización. Curiosamente, Pedro, el supuesto protagonista, sólo es el detonante, quien transformará la vida de los pequeños condiscípulos. Mariana lo sabe y le da el rol, sin exageraciones o limitaciones, que le corresponden en el desarrollo de la trama. Integra a todos los miembros del elenco, no hay protagonismo, todos son parte integral de la unidad, no uniformidad. Sin discusión una gran dirección, comprendida y asimilada al pie de la letra por: Lila Avilés, Andrea Riera, Lucía Uribe, Leonardo Zamudio, Pablo Marín y Raúl Briones.

Nada, en una nueva temporada en el Teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México), permanecerá en cartelera hasta el 29 de julio, los jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.

YANGA (NUESTROS ANTECEDENTES NEGROS)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen del cartel promocional

YangaLos mexicanos, al menos la mayoría, siempre hablamos de nuestro mestizaje, entendido éste como la fusión de dos razas: la indígena y la española. Prácticamente nadie se remite a nuestros antecedentes de la raza negra, más que discriminar a los miembros de este sector de la población, más bien los ignoramos, como si se tratara de seres invisibles. Son muchas sus aportaciones a la cultura nacional, sin embargo, hubo momentos en la historia, en particular en el siglo XVI, donde los negros eran más numerosos que los españoles, creo si no estoy en un error, que aquellos prácticamente desaparecieron del territorio que hoy conforma la República Mexicana por una epidemia que los diezmó. Sin embargo, aunque pequeñas hoy día sobreviven comunidades pobladas por negros en estados como Veracruz y Guerrero -inclusive en el corazón de Acapulco- sin descontar otras entidades federativas, no hay porque hacer caso omiso de sus danzas, su alegra música, sus artesanías, su vasta cultura y tradiciones, son nuestros hermanos, son mexicanos.

Lo anterior viene al caso por la más reciente obra llevada a escena por el dramaturgo Jaime Chabaud -quien además es investigador, pedagogo, catedrático y director de la revista Paso de gato, la mejor publicación en el ámbito nacional sobre la actividad escénica- intitulada Yanga, nombre de un personaje abocado a reivindicar los derechos, fundamentalmente la libertad de la raza negra en el México virreinal. En 1630 logró el reconocimiento como lugar autónomo de lo que entonces se llamó San Lorenzo de los Negros y en 1931 se rebautizó como el pueblo de Yanga. Un texto basado en un personaje y hechos reales, sólo como punto de inspiración para una dramaturgia original, sin caer, por fortuna, en el teatro documental o antropológico. Una combinación de narrativa -prácticamente monólogos- y diálogos, cierto con datos históricos y sociológicos sin caer en lo académico. Un lenguaje poético, casi en verso libre.

El lenguaje como la trama requieren de la atención permanente, concentración para asimilar todo el contenido, por momentos denso, si bien invita a la meditación, el mensaje es claro. Hay cuestionamientos agudos al virrey, a las clases sociales que explotaban y comerciaban con los negros, inclusive al clero, además de la inhumana costumbre de marcarlos con fierros calientes, no eran considerados personas sino animales. La traición, el asesinato, siempre presentes. Yanga, un personaje olvidado por nuestra historia, hoy sacado a la luz por Jaime, a través de tres documentos aportados por la investigadora Sagrario Cruz que dieron origen a esta obra.

La maestra Alicia Martínez Álvarez es la responsable del montaje. Opta por una escenografía sencilla, si a unos cuantos elementos se les puede denominar así. Unos cajones con diferentes simbologías, una hamaca, instrumentos como un arco (cuerda) una palangana, una guitarra, entre otros objetos-instrumentos. Los actores portan unos “palos”, los cuales van configurando diferentes espacios, inclusive situaciones; éstos se transforman en música de percusiones junto con los pies de los actores al repercutir en el entarimado, una delicia de melodías, de la sencillez a la profundidad auditiva. Un vestuario sugerente de una época, una retrospectiva dramática. El movimiento y el trazo escénico cobran identidad de coreografías. Un hecho histórico se convierte en una expresión artística con profundos toques de romanticismo.

Jesús Delgado  (Yanga), Marisol Castillo (Santiaga), Diego Garza (Don Pedro), Jorge de los Reyes y Esteban Caicedo (varios personajes) y Fabián Melón (acotador), llevan de la mano al espectador por esta sui géneris historia, como ya se mencionó, una acertada combinación de hechos reales con la ficción de la dramaturgia. Todos se integran en un conjunto estético, una sincronización perfecta, una gran puesta en escena, una labor de empatía entre dramaturgo, directora y elenco.

La producción es de Mulato Teatro, que encabeza Marisol Castillo. Por lo pronto concluyó su primera temporada en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, con la develación de placa a cargo de Sagrario Cruz y Luisa Huertas. Jaime Chabaud ya está a la búsqueda de otra alternativa de recinto y provocar el deleite de quienes amamos el excelso teatro que escribe.

HANDEL (FICCIÓN DOCUMENTADA)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen tomada de la página de Facebook de la producción

HandelDiego Álvarez Robledo, a partir de sucesos reales, presenta tres historias dramatizadas, las cuales giran a partir de una interrogante: ¿Pueden convivir la enfermedad social y el amor? Ahora bien, ¿cuál es la patología referida? En concreto, la trata de personas -mejor conocida como la trata de blancas, aunque se trate en algunos casos de hombres-, la prostitución obligada, la violencia sexual, la necesidad, la crueldad, la podredumbre de un entorno donde la dignidad y la libertad son inexistentes. La obra lleva por título Handel.

Sin embargo, el autor, por fortuna, no olvida que más que inmundicia, lo bueno del ser humano subsiste, sobrevive a todas las adversidades, tal es el caso de la fraternidad, el amor, la solidaridad, el anhelo. Si bien parte de varias realidades, lo que él denomina “ficción documentada”, es un texto dramático en el más amplio sentido, no es un documental, no es un tratado sociológico estrictamente hablando, sí una denuncia donde el teatro es el medio y el espectador, a través de sus reflexiones, el fin. Esto y más es Handel.

A diferencia de otras propuestas, el dramaturgo narra las historias en forma simultánea, no cuenta primero una, después otra y por último la tercera, éstas se llevan a cabo en forma yuxtapuesta, los actores se desdoblan en diferentes personajes, metamorfosis a primera vista casi imperceptible, traslados en el tiempo, un hilo conductor temático, independencia y autonomía entre cada narración, un todo integral a partir de tres partes conjuntadas magistralmente. Narrativa por momentos monologada, diálogos fuertes, escenas brutales, mente y ánimo del espectador provocados, tal vez irritados. Todo se expone, si se quiere se denuncia, no hay falsa moral, sólo cómo se desquebraja ante la impotencia de las víctimas y la corrupción de quienes deberían impartir justicia.

Excelsa dirección de Luis Eduardo Yee. Una escenografía minimalista -una mesa y dos sillas-, aprovecha el espacio para que sus actores asuman a cada uno de los personajes caracterizados. Un vestuario intemporal e híbrido, modificaciones a éste frente al público, no hay “piernas”. La penumbra se puede leer como una analogía con la soledad, con la impotencia existencial, con un devenir sin futuro, con la conformidad involuntaria, efectos emocionales bien logrados por la dirección. Apoyado con un guitarrista en vivo, efectos sonoros y una tenue iluminación para crear una atmósfera más interna que externa. Isaí Flores responsable del diseño sonoro y ejecutante en vivo; Fernanda García del vestuario y Natalia Sedano de escenografía e iluminación.

Portento de actuaciones de Sofía Sylwin, Pablo Marín y Miguel Romero, quienes logran cambios impresionantes de personalidades y estados de ánimo, bien conjuntados los tres trabajan en equipo, asumen el texto y conmueven al público.

Handel, que según el programa de mano significa en polaco, alemán e inglés, trata, comercio, tráfico…, se representa en su cuarta temporada, producción a cargo de Teatro Mondo, los martes a las 20:30 horas, hasta el 11 de septiembre, en el renovado Foro La Gruta.