2.2.15 TEATRIKANDO
Boletin No. 199

El Teatro de la Violencia: Purgatorio
Participamos hace un par de años en un panel que hablaba de “Responsabilidad de los Medios en la Violencia Generalizada”, aquí están algunas de las conclusiones, se hablaba de radio, televisión, medios escritos e internet: en estos espacios tienen prioridad las notas que hablan de sangre, disparos de armas, pánico, además de palabras “fuertes” como abuso, violación, etc. En cambio, otro tipo de conductas antisociales reciben menos espacio. Las películas, obras teatrales, series televisivas, telenovelas, tienen formas recurrentes: las que se mencionaron, pero, con gritos, mucho dinero -o poquísimo- traiciones, infidelidades, secretos de familia y de alcoba, para qué le sigo, si usted los conoce. A los delitos de cuello blanco, se les otorga menos cobertura, quizá el caso de “las ligas” y las fugas espectaculares de funcionarios del país dan celebridad. De los buenos ejemplos y logros, apenas alcanza una seccioncita en Comunidad, Ciencia o Cultura, costumbre nacida desde Hearst que abre la moda del amarillismo. En materia teatral estoy familiarizado, pues he participado en varios talleres, entre ellos Juan Tovar, que ejemplifica con Shakespeare, abrimos sus libros y chorrean sangre.
Eso viene a cuento para reseñar la cartelera de los recientes meses: Bajo Cero, un criminal que mata una niña después de violarla; Misery es una historia inventada, una criminal que adora a un literato; La Comedia Infernal (John Malkovich la presenta en el Teatro de la Ciudad) un asesino serial de 12 mujeres en Europa y América; hoy reseño Purgatorio, interesante obra de Ariel Dorfman que actúan Edith González y Julio Bracho, dirigida por Salvador Garcini, en ella aborda de manera creativa, una historia que podría causar repudio, es mala idea contarle la trama, porque no radica en lo que se cuenta, sino la manera. Estamos en un lugar extraño, quizá un hospital, quizá un manicomio y el nombre del texto lo aclara, quiso mostrarnos en el Teatro Libanés el Purgatorio (inexistente según comunicado eclesiástico reciente) incluye algunos muebles, su distribución cambiante sobre escena va dando dinámica al desempeño, excelentes ambos, juegos de luz intensa, quizá me guste más Edith porque nos muestra dos facetas, dos estilos que contrastan. Escuché de un espectador que implicaba la palabra Karma, buenos pues habría varias formas de entenderlo para llegar a ciertas conclusiones, el eje de la anécdota es propio de las series televisivas, donde sacan sus ejemplos los que matan masivamente en EU y otros lugares; implica asesinar a dos niños y la mujer que completa el triángulo. Pienso las formas estéticas de mostrarlo y me convenzo de que fue la mejor manera, arrancarnos de nuestra cómoda lógica cotidiana y lanzarnos a la zona de lo fantástico. Un excelente trabajo de este grupo, obra que produce Daniel Gómez Casanova.