HERENCIA FLAPPER (LA DISTOPÍA DE UN FUTURO SIN DIÁLOGO)

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

El año pasado, con el propósito de conmemorar el quincuagésimo aniversario de los nefastos sucesos ocurridos en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, donde, como sabemos, muchos jóvenes estudiantes fueron asesinados, David Olguín llevó a cabo el montaje de la obra México 68, escrita y dirigida por él, la cual tuvo un éxito rotundo. Pero esto no fue lo único gratificante que dejó este proyecto, sino que durante los ensayos y la puesta en escena David Olguín se percató de que su elenco conformado por jóvenes talentosos, recién egresados de dos escuelas profesionales de actuación, la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) y el Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM, coincidían en ideas y sentían la necesidad de expresarlas. Por azares del destino, justo en ese tiempo, se tenía la posibilidad de financiar un proyecto ambicioso, así que se cumplían las condiciones para emprender la aventura de fundar una compañía de jóvenes con un elenco estable, con el propósito de dar voz y foro a las propuestas de los nuevos autores, directores e intérpretes de la escena mexicana. Fue así como surgió El Milagrito.

Las primeras actividades que se tienen previstas para El Milagrito son conservar como parte de su repertorio México 68 y presentar dos producciones que tengan incidencia y dialoguen con la actualidad sociopolítica del país, como perfil y horizonte temático. De las dos producciones mencionadas, la primera es Herencia flapper.

Herencia flapper (La distopia de un futuro sin diálogo) es el resultado de las exploraciones sobre género llevadas a cabo por los integrantes del recién formado El Milagrito, mediante un laboratorio teatral durante el cual intercambiaron ideas sobre el mundo en el que les gustaría vivir. A la creación colectiva, se sumaron Laura Baneco y Elfye Bautista, y entre todos emitieron un texto de buena factura, consistente, resumiendo las inquietudes que, en general, agobian a los jóvenes en la actualidad, mismo que capta la atención del púbico de principio a fin.

Los jóvenes de El Milagrito comparten esta sinopsis de Herencia flapper (La distopia de un futuro sin diálogo): «En un mundo muy parecido al nuestro, nacieron unos seres caminantes. Curiosos por conocer su sentido y destino, crearon a un ser semejante a ellos, sólo más poderoso. La llegada de esta criatura traerá complicaciones para sus vidas, pues ha establecido un orden de las cosas y ese orden nada tiene que ver con la realidad. Herencia flapper es una obra que cuestiona los roles de género en nuestra sociedad. ¿A quién le conviene que las cosas estén como están?, ¿qué significa pertenecer a un género o a otro?, ¿o no pertenecer a ninguno?«

Comencemos por el título. Al parecer, lo de Herencia alude a que traemos la herencia bajo la piel, aún si viviéramos en otro mundo, conservaríamos los mismos prejuicios y arquetipos de conducta que hemos aprendido. La traducción literal de flapper: chico a la moda. En un afán de identidad, para todos es importante estar a la moda, algunos lo logran, otros no, pero lo cierto es que las tendencias evolucionan tan rápido que estar a la moda resulta difícil. En un sentido más amplio, este vocablo se utilizó en Estados Unidos en los años 20 para referirse al nuevo estilo de vida de mujeres jóvenes que rompían con normas  tanto en el vestir como en el comportamiento, se maquillaban mucho, portando prendas vanguardistas, como faltas cortas o escotes, salían solas, fumaban, bailaban o bebían licores fuertes, conductas que antes sólo eran propias de los hombres.

En Herencia flapper (La distopia de un futuro sin diálogo) el público verá un universo nuevo desde su creación, en el cual hay semejanzas con el mundo que nos tocó habitar. A diferencia del nuestro, en aquel los humanos son quienes crean a su dios, una bella joven, esbelta, de cabello bicolor, autoritaria e implacable, que da órdenes. A ella sólo le interesa reunir «diezmos, impuestos, tributos«, así que para obtener más, les ordena dedicarse a «engendrar«.  La gente tendrá que descubrir a qué genero pertenece. Apuestan por la libertad, pero, al parecer, no pueden desprenderse de ciertos prejuicios y roles establecidos. Entre ellos priva algo de confusión. Critican la intolerancia, pero dicen: «Los hombres tenemos necesidades y ustedes deberes que cumplir.  Así lo dicta dios«. En tanto que las mujeres opinan: «Esa mujer no me representa«,  o  «yo no soy una mujer, soy una drag queen«. Están dispuestos a romper esquemas, cada quien será lo que quiera ser. Alguien dice que «la pansexualidad no existe«, pero otros opinan que si hay pansexualidad, debiera también haber «bolillosexualidad o bisquetsexualidad«. En ocasiones, utilizan máscaras, incluso, dobles, para ocultar sus rostros y decir lo que piensan realmente. Bailan, cantan, se divierten. Deberán planear cómo hacer que su mundo sea el mejor. Les preocupa que en los programas de inclusión o equidad siempre caen en el juego de la intolerancia. Es posible que la solución sea crear una generación robótica.

Elfye Bautista realiza una excelente labor de dirección. Traslada a escena la esencia del texto. Su trazo escénico es pulcro. Da la misma importancia al histrionismo que a la corporalidad y crea dinámicas coreografías muy coordinadas, las cuales son ejecutadas con precisión. Aprovecha a fondo el espacio y logra un montaje visualmente espectacular. Impone un buen balance entre acción y narrativa. Cada detalle está bien cuidado. El ritmo es minucioso.

Participan en el montaje integrantes del elenco estable El Milagrito: Mar Aroko, Yanizel Crespo, Manuel Cruz Vivas, Ramiro Galeana Mellín, Valeria Navarro Magallón, Dano Ramírez, Viridiana Tovar Retana e Iván Zambrano Chacón, quienes ofrecen un estupendo trabajo histriónico, corporal y vocal. Al igual que en el memorial de los sucesos del año 1968, ellos despliegan su compromiso y su amor al teatro.

Alita Escobedo aporta la escenografía e iluminación, con un trabajo formidable en sus dos rubros. El diseño y la combinación de colores del entramado para piso y ciclorama provee el entorno idóneo para el nuevo universo, mientras que su iluminación la administra con sincronía. El video que se proyecta durante la función a través de un dispositivo multimedia fue realizado por Juan Alonso.

Laura Martínez realiza una buena labor en el diseño de vestuario, utilizando prendas comunes, pero con algún detalle simbólico para la individualización de cada personaje.

Fungen como asesores del proyecto: David Olguín y Gabriel Pascal. La producción es de Teatro El Milagro.

Conoce las inquietudes de los jóvenes de hoy en día, sus confusiones, preocupaciones y su indiscutible anhelo  de tener un mundo mejor sin violencia, discriminación, prejuicios ni los arquetipos que nos han regido hasta ahora. Teatro mexicano realizado por las nuevas generaciones de creadores. Una invitación a reflexionar sobre los errores cometidos y la esperanza de que algún día mejore nuestro entorno. Te aseguro que disfrutarás de Herencia flapper (La distopia de un futuro sin diálogo).

Herencia flapper (La distopia de un futuro sin diálogo) se presentó los miércoles a las 20:30 horas, jueves a las 18:00 horas y viernes a las 18:00 horas  en el Teatro El Milagro, ubicado en calle Milán número 24, colonia Juárez, Ciudad de México. Duración aproximada: 80 minutos. Costo de la localidad: $250.00 pesos; para Maestros, estudiantes e INAPAM con credencial vigente: $150.00; Tarjetahabientes Bancomer: $150.00; Vecinos de la colonia Juárez: $100.00; Estudiantes de teatro: $80.00 y Jueves del espectador: $100.00 pesos. Preventa con descuentos a través de boletopolis.com. La temporada concluyó el viernes 26 de julio de 2019.

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