VIENA 19: LA SANGRE

Texto y fotos por:  Eugenia Galeano Inclán

Cuando se comete un delito, los criminalistas inician su investigación realizando una reconstrucción de los hechos, a fin de analizar el lugar donde se llevó a cabo, buscar pistas y hacer pruebas para esclarecer lo sucedido.  Por el contrario, en dramaturgia, si se pretende narrar sucesos históricos, el punto de partida es llevar a cabo una exhaustiva investigación mediante la documentación disponible, para luego recurrir a la construcción de un imaginario que refleje lo dilucidado y con esto crean un relato donde se entremezclan la realidad y la ficción.

Queda al absoluto criterio del dramaturgo el modo de su narrativa.  Hay algunos que eligen relatar los sucesos lo más fielmente posible, cual si realizaran una biografía, en tanto otros acuden a su imaginación, tomando como punto de partida los hechos, pero permitiéndose licencias en la creación de personajes, circunstancias y ubicación, con lo cual claramente dan más relevancia a la ficción.  Esto sólo por citar los dos ejemplos más extremos, en virtud de que las posibilidades son múltiples.

Una vez que el texto está concluido, igual queda a criterio del director, la forma de enmarcar la historia.

En el caso de VIENA 19:  LA SANGRE, el tema central gira en torno a la última etapa en la vida de Lev Davidovich Bronstein (Лев Давидович Троцкийos), conocido mundialmente como Lyev Trótskiv y, en nuestro idioma, como  León Trotsky, nacido en Rusia en noviembre de 1879.  León Trotsky fue un ruso que practicaba la religión judía y cuya pasión era la política.  Llegó a ser uno de los revolucionarios con mayor poder en Rusia.  Inicialmente, era simpatizante de los mencheviques, por lo cual tuvo disputas ideológicas con el líder bolchevique Vladimir Stalin, pero, más adelante, fue uno de los principales organizadores de la Revolución de Octubre que permitió que los bolcheviques asumieran el poder en noviembre de 1917 en Rusia.  En la guerra civil desempeñó el cargo de Comisario de Asuntos Militares.

Durante la Primera Guerra Mundial fue León Trotsky quien negociara la retirada de Rusia mediante la Paz de Brest-Litovsk.  Así mismo, fue Trotsky el encargado de crear el Ejército Rojo que fue clave para la consolidación  de los logros revolucionarios al vencer a 14 ejércitos extranjeros y a los ejércitos blancos durante la guerra civil rusa.  Esto hizo que Trotsky fuera condecorado con la Orden de la Bandera Roja.

Tiempo después, Trotsky fue el líder de la oposición de izquierda, con lo cual confrontó la política y la ideología de Iósif Stalif, quien terminó exiliándolo de la Unión Soviética.  Tras esto, Trotsky creo un movimiento internacional de izquierda revolucionaria identificado bajo el nombre de Trotskismo, cuyo propósito era lograr una revolución permanente.  En 1938 fundó, además, la Cuarta Internacional.

Los dramaturgos Emmanuel Martin y Fernando Martínez Cortés consideraron que valdría la pena recordar a León Trotsky, el gran ideólogo de la Revolución Bolchevique, ahora que existen tantas corrientes ideológicas en el mundo, mismas que podrían ser desenmascaradas frente a la ideología tan estructurada que predicaba Trotsky.  Así fue como comenzaron a escribir VIENA 19:  LA SANGRE, a través de la cual hacen un recuento de lo que vivió León Trotsky durante los años del 1937 al 1940 en el número 19 de la calle de Viena, en Coyoacán, Ciudad de México.   Captaron a un Trotsky en el exilio, abatido de haberse tenido que alejar de su patria y de la gloria de ser uno de los hombres más poderosos en Rusia.  A pesar de que su vida era disipada y disfrutaba de un prohibido romance con Frida Kahlo, Trotsky no se conformó con ser un ciudadano común y continuó luchando por sus ideales a distancia, lo cual molestó a sus adversarios, quienes fraguaban su desaparición absoluta.  Hugo Hinojosa brindó asesoría en dramaturgia a los autores.

Si bien, una de las palabras en el título anticipa que la historia culminará en el asesinato de Trotsky, el espectador queda atrapado por el texto de VIENA 19:  LA SANGRE, de principio a fin, a causa de la estructura que dan los autores al desarrollo de los hechos y la presencia de los personajes que constituyen el entorno de León Trotsky.

La dirección escénica fue encomendada a  Víctor Weinstock, quien cuenta con una amplia trayectoria como actor, director, escritor, productor y creador multidisciplinario en teatro, cine, televisión y artes híbridas como la instalación multimedia interactiva. 

Para el montaje Víctor Weinstock acude a la instalación interdisciplinaria que es una de sus especialidades.  Al parecer, en honor a León Trotsky, Weinstock quiso que la puesta en escena estuviera impregnada de la esencia de su amada Rusia.  Como base de su trazo escénico acude al constructivismo, movimiento artístico de vanguardia originado en Rusia a principios del siglo XX, mediante el cual se incorporan los conceptos de espacio y tiempo a la obra artística.  Así mismo, toma como inspiración la obra de la afamada pintora rusa Liubov Popova (1889-1924).  El resultado final es un montaje espectacular consistente en una danza macabra, en la que los involucrados son representados por espectros.  La narrativa fluye en fragmentos que carecen de orden cronológico, donde la ficción y la realidad se funden. En la representación cohabitan una fuerte carga erótica, algo de los populares cómics, toques fársicos y coreografías complicadas, que dan paso a diversos temas, como soberbia, celos, traición, decepción, tristeza, placeres y otros, a través de lo cual se deconstruye el mito de León Trotsky para mostrarlo humano, con su enervada pasión por la política y su íntimo sentir.

La labor de dirección por parte de Víctor Weinstock es estupenda, logra plasmar su concepción en escena.  El balance entre la acción y las pausas es coordinado.  Impone ciertas escenas donde se despliega un frenesí sexual un tanto acrobático quizás algo excesivas, pero ciertamente muy teatrales.  Aprovecha a fondo el espacio.  El ritmo es preciso. 

Además de los autores y el director, todos los elementos del equipo creativo ofrecen trabajos de alta calidad en beneficio de VIENA 19:  LA SANGRE.

El elenco está conformado por Úrsula Pruneda (Caridad, madre de Jacques Monard),  Jorge Ávalos (Trotsky),  Antón Araiza (Jacques Monard),  Gastón Yanes (Kotov),  Isabel Bazán (Frida / Silvia),  Margarita Wynne (Natalia, esposa de Trotsky),  Emmanuel Martin (Sheldon).  Todos ellos ofrecen al público una labor histriónica extraordinaria y una corporalidad sorprendente.

El diseño de escenografía es de Atenea Chávez y Auda Caraza, quienes con acierto enmarcan el montaje en armazones metálicos que se ven etéreos y a la vez permiten multiplicar los espacios.

El espectacular diseño de iluminación es de Jesús Giles quien logra artísticos efectos con base en halos de luz perpendiculares que extienden y redimensionan los armazones metálicos en un estilo estético y abstracto. 

El diseño de vestuario y maquillaje están a cargo de Brisa Alonso, una muy destacada diseñadora mexicana que es de las pocas que no sólo se dedica al diseño, sino que posee un taller propio y entrega el producto terminado.  Una vez que Brisa Alonso realiza un diseño, está al pendiente de cada paso de su proceso, desde la elección de telas, las texturas, los colores, los bordados, la confección, las pruebas y todo lo inherente.  Así mismo, provee zapatos y accesorios.  Para ello cuenta con un comprometido e invaluable equipo de artesanos calificados.  Luis Gerardo Alonso, Emigdio Fernández, Lourdes Valdez, Concepción Rafael, Martha Jiménez, Jane López y Francisco Piña son los responsables de la realización de vestuario y zapatería.

En el caso particular de VIENA 19:  LA SANGRE, Brisa Alonso realiza un espléndido trabajo en sus dos rubros.  Tanto en el vestuario como en el maquillaje su diseño fue a partir de las pinturas de Liubov Popova.  Las prendas son de fina confección con telas de buena caída con franjas y vivos acordes al arte abstracto, colores contrastantes, cuidando que el diseño refleje algo del carácter de cada uno de los personajes y es así como brinda el toque militar a Trotsky, la elegancia a Mornard, la genial indumentaria capitalista a Sheldon, la sensualidad a Frida, la sobriedad a Natalia, el desenfreno a Caridad y la simulación a Kotov.  En cuanto al maquillaje es sencillamente impresionante en rostro y bodypainting.  Brenda Castro colaboró con Brisa Alonso en capacitación de maquillaje.

Complementan el equipo creativo:  Ruby Tagle en movimiento escénico,  Edher Corte en música original,  Edher Corte  y  Adriana Larrañaga en diseño sonoro,  Alejandra Marín en asesoría vocal,  Elena Flores es la stage manager,  Hildebrando López Sánchez en asistencia de producción,  Daniela Díaz en asistencia de escenografía,  Bryan Guerrero en asistencia de iluminación,  Felipe Lara en realización de utilería,  Euroamérica Publicidad y Relaciones Públicas, S.A. de C.V. en relaciones públicas y community manager,  Mariana Castro [Contramarea Editorial] en diseño gráfico,  Carlos Dávila en asesoría financiera de Efiartes,  Eduardo Sandoval en contabilidad,  Paloma Robles en asistencia de dirección y coordinación de producción,  Fernando Martínez Cortés en coproducción,  y  Gisela Sandoval en producción general.

VIENA 19:  LA SANGRE es una producción nacional teatral realizada con el estímulo fiscal del artículo 190 de la LISR (Efiartes) y es presentada por EFIARTES,  ASUR -Aeropuertos del Sureste-,  Colegio de Productores de Teatro,  Cinefilias -Fomento de la Cultura Cinematográfica,  y  Teatro El Milagro.  Es un proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes – FONCA-.

Lema de VIENA 19:  LA SANGRE:  «Se dice que el arte no es un espejo, sino un martillo:  no refleja, da forma» – León Trotsky, Literatura y revolución, 1924.

Existe la creencia de que algunas personas en el momento de la transición entre vida y muerte les llega una serie de recuerdos fragmentados y desordenados de aquello que marcó su memoria.  La danza espectral de  VIENA 19:  LA SANGRE pudiera ser la cinta que pasó ante los ojos de León Trotsky justo antes de morir.  Su asesinato fue perpetrado el 21 de agosto de 1879 en su residencia de Coyoacán.  Se determinó que el asesino fue Jacques Mornard y luego se supo que en realidad era Ramón Mercader del Río, un sicario, ya que él acostumbraba usar alias para infiltrarse al entorno de sus víctimas.  No dejes de ver  VIENA 19:  LA SANGRE se trata de una extraordinaria producción realizada por un talentoso equipo, donde todos y cada uno son especialistas en la labor que realizan.  Te aseguro que la disfrutarás.

VIENA 19:  LA SANGRE
se presenta  miércoles,  jueves  y  viernes a las 20:30 horas

sábado a las 19:00 horas  y

domingo a las 18:00 horas  en el
TEATRO EL MILAGRO
ubicado en Calle Milán número 24
Colonia Juárez, Ciudad de México

Duración aproximada:  110 minutos

Costo de la localidad:   $250

Para Maestros, estudiantes e INAPAM con credencial vigente:  $160

Vecinos de la colonia Juárez y maestros o estudiantes de teatro con credencial vigente:   $80

Viernes del espectador:   $80

La temporada concluye el domingo 9 de junio de 2019

Mayo 2019

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